Hacer propios los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) para avanzar en responsabilidad social

Por Alessandra Minnicelli.

Día a día, crece el reclamo de la sociedad por Responsabilidad Social hacia las Empresas, las organizaciones en general, los sindicatos, las universidades y hacia el resto de las organizaciones que desde FORS, nucleamos y graficamos con una roseta, en la que ubicamos en cada vértice a todos quienes deben dialogar y comprometerse, con una mejor calidad de vida, para todos, con un entorno social y ambiental sustentable y con una mirada responsables hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS).

Las rebeliones contra las empresas mineras que destruyen el medio ambiente y dejan muy poco a la comunidad hasta las exigencias de precio justo en productos de la canasta básica de alimentos, recrean la idea de actuar con causa social y un alto porcentaje de consumidores esta hoy dispuesto a castigar a las empresas irresponsables incluso a comprar productos de empresas con probada Responsabilidad Social. 

En la Argentina, hay grandes esfuerzos por instalar el concepto como en toda la región, aún falta mucho, las cifras de deuda social muestran que el camino es profundizar las acciones responsables, articular alianzas estratégicas y apoyar las políticas públicas que orientan el desarrollo local, la mejora en el entramado productivo y el tejido social, además de la salud, la educación, la seguridad y todas las áreas clave para enfrentar la pobreza y mejorar la equidad y la calidad de vida. 

Los modelos tradicionales, se enfrentan a este desafío, la filantropía es una mirada insuficiente y cortoplacista. la búsqueda debe orientare a apoyar proyectos específicos a fortalecer y capacitar en proyectos individuales o de organizaciones que impacten realmente en la comunidad y en la búsqueda del bien público.

Pero avanzar, significa asumir, desde las Empresas y desde las organizaciones, compromisos en términos financieros y de políticas de gestión y alianza público-privada sobre las grandes problemáticas de la sociedad, donde los líderes empresariales, políticos y sociales asuman una ética ejemplar y el reconocimiento y comprensión de lo que la sociedad toda espera de ellos.

Las contribuciones aisladas, no sirven, apoyar solo en cierta medida ante emergencias como la reciente Pandemia, no son paliativos suficientes. 

La tarea es recrear la brecha de confianza en todos los niveles de la sociedad -en tanto consumidores- y las grandes corporaciones, achicar la distancia y reconocer el abanico de problemas hoy sistematizados y descriptos en los ODS, pero adaptándolos a la realidad de nuestro País, a la identidad de cada región. 

Hacer propios los ODS y explicitar las preocupaciones y problemas que enfrenta nuestro pueblo, es el primer paso.