Guillermo Martini: La sequía y las ventajas de los grupos concentrados del agro.

Guillermo Corcho Martini retoma la columna semanal del sector agrario, que incluye no sólo las vicisitudes económicas del agro, sino también la problemática del trabajo y de su gente, tanto en las economías regionales como el impacto de las grandes regiones.

Hoy nos propone hablar de las cosas que ha desatado la sequía en la República Argentina, más allá de lo anecdótico. Escucha haciendo click en el enlace.


La pampa húmeda es un sector absolutamente privilegiado que en 2009 vivió la última sequía importante que hubo. Luego vino un ciclo húmedo donde los sectores rurales agrarios, aprovechando las ventajas comparativas competitivas a escala internacional que tiene la pampa húmeda que le permite producir y producir a bajo costo, tuvo ganancias. Y hoy vuelve a enfrentar una sequía.

El efecto de un fenómeno llamado ‘la niña’, que es un enfriamiento del pacífico y de ello una menor evaporación, con además vientos predominantes del sector, hace que haya menos humedad en la parte sur del continente. Este es un fenómeno natural que produce lluvias de altísima intensidad en el norte, y bajas lluvias en el sur. Por lo tanto en nuestra zona produce sequía, pero esta vez, la sequía es atemperada con reservas de humedad en el suelo, producto de las lluvias de los meses de noviembre y diciembre pasados, que permite atenuar la falta de agua en los cultivos.

No llega a ser la mayor sequía como se dice desde el sector, sino que esta situación climática plantea otra cosa que es más compleja.

Es la recurrente actitud del sistema empresario concentrado de la pampa húmeda de decir ‘sáquennos todos los impuestos, no nos cobren retenciones, retenemos la soja’. Hay 4.700 millones de dólares en soja retenido a la espera de la suba del dólar”.

Vale decir, que lo almacenado en las ‘Silo bolsas’ no es afectado por la sequía, es grano conservado que venderán cuando quieran y al precio que les convenga.

Hay dos situaciones, por un lado, la situación de los pequeños y medianos productores, que guardan su producción en el campo, silo bolsas o cooperativas y mensualmente van vendiendo de acuerdo al mercado.

Y por otro, la de los grandes grupos concentrados que los mantienen como elemento de presión financiera y de negocio económico. Esos sectores tienen 400 millones de dólares en soja guardada.

Hay una sequía importante, está repercutiendo de manera importante y agrega una situación de inestabilidad al sistema económico, a la balanza de pago de la República Argentina, porque se calcula que de los casi 60 millones de toneladas de soja que se pensaba cosechar, se van a cosechar alrededor de 47 millones de toneladas de soja, y otro tanto de diferencia entre los esperado en maíz y lo que se va a cosechar. Todo eso significa una entrada de 5.000 millones menos de dólares a la República Argentina por vender granos.

Los pequeños y medianos productores son los más complicados por el nivel de endeudamiento, alrededor de un 20% más del que tenían al inicio del año pasado. Con altos índices de morosidad similares a los del final de la década del ’90.

Hay otro efecto, el concepto de empresario del campo argentino que cuando todo está bien sostiene lo señalado ‘no nos toquen, no nos saquen retenciones’ y cuando todo viene mal o relativamente mal ‘somos un sector estratégico y el gobierno, el Estado, nos tiene que ayudar’.

La actividad agraria es una actividad de riesgo, puede tener un año bueno y otros malos, por eso la ecuación económica agraria no se hace por año. La actitud que tiene el empresariado agrario concentrado es esa ‘cuando pierdo denme’.

Martini nos propone hacer una comparación con una fábrica de envases de helado de telgopor, que transita años de buena venta en relación al consumo inducido por cuestiones climatológicas de calor y años de baja venta por frío.

En ese supuesto, el gobierno nacional ¿sale a apoyar al sector de la venta de envases de telgopor ?; el sector ¿exige al gobierno ayuda en las malas?; ¿hay algún otro sector que plantee la situación como el sector rural? La respuesta es no.

Para los grupos concentrados es negocio retener, la oportunidad de negocio está atada a la suba del dólar. Y también a recibir el apoyo del estado en los momentos desfavorables del sector.