Guillermo Lasso presidente: Continuidad neoliberal al frente en el Ecuador

Por Diego Gutierrez- Analista de política internacional.

A pesar de todos los pronósticos y de que en la primera vuelta Andrés Arauz sacara una buena ventaja, Guillermo Lasso, el candidato de CREO, se impuso en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en el Ecuador. En el tercer intento se hizo realidad el viejo dicho de “la tercera es la vencida” para el dueño del Banco de Guayaquil. Impera comprender las razones de una derrota que a la luz de los antecedentes del hoy presidente electo, parecen demasiado inentendibles.

Podemos mencionar tres factores predominantes. El primero, tiene que ver con la dificultad de encontrar a un candidato que reemplace el liderazgo de Rafael Correa. Recién en agosto del 2020 se decidió que Arauz iba a ser el candidato para las elecciones del 2021. En esta decisión juegan otros factores como la persecución judicial a Correa y otros miembros del anterior partido del ex presidente, sumándosele la apropiación del partido Alianza País por parte de Lenin Moreno, lo cual dejó a Correa proscripto para presentarse a elecciones, sin partido propio y sin referentes con los cuales poder encarar una campaña política con una base sólida. Primero Jorge Glas, el vicepresidente de Lenin Moreno, hombre leal a Correa fue acusado y encarcelado casi al principio del mandato por negarse a acompañar a Moreno en su giro anticorreista.

Luego de la crisis del 2019 varios políticos del espacio de Correa fueron acusados y perseguidos y se tuvieron que refugiar en la embajada de Méjico. Una de sus mejores cuadros políticos, Gabriela Rivadeneira, primero se refugió en la embajada y luego partió exiliada hacia el país del norte de América Latina. Paola Pabón, prefecta de Pichincha, Virgilio Hernandez, ex asambleista 2009-2017, Ricardo Patiño y Soledad Buendía también han sufrido la persecución política del gobierno ecuatoriano.

En enero del 2018 Correa renunciaba al partido por el cual había sido candidato y presidente en dos oportunidades, Alianza País. El Consejo directivo en pleno y por unanimidad destituyo a Lenin Moreno de la presidencia del partido, pero este apelo la decisión al Tribunal Contencioso Electoral y este último lo restituyo al frente de la formación política. Ante este escenario, Correa no tuvo más remedio que aceptar y enviar su carta de desafiliación de Alianza País.

Y no es menor la cuestión del liderazgo político. Esto no quiere decir que los líderes nacen y no se hacen, todo lo contrario, los líderes también pueden hacerse. Pero esto no se logra en poco tiempo, es un proceso largo en muchos casos, y se construye fundamentalmente con políticas gubernamentales que favorezcan y mejoren las vidas de las mayorías. Se pueden tener ideas, carisma y seguidores, pero siempre serán insuficientes para ganar elecciones. Por eso es tan difícil construir un candidato que una no solo las voluntades de sus partidarios y seguidores, sino también de aquellos que de alguna manera no tienen una representación o identificación política definida. En general, los gobiernos progresistas de la región se construyeron sobre las ruinas de las debacles de los gobiernos neoliberales de los años 90s, y luego del natural desgaste del ejercicio del poder, tuvieron muchos problemas para encontrar candidatos o candidatas que continuaran con estos procesos.

El segundo de los factores es la naturaleza del gobierno de Moreno, nacido del mismo gobierno de Rafael Correa. Moreno fue su vicepresidente, lo apoyo y respaldo durante su segundo mandato, pero al iniciar su propio período presidencial, dio un giro de 180º y se volcó a un gobierno neoliberal. Por lo tanto tenemos dos problemas, aquellos que no lograron relacionar la política neoliberal de Moreno con el ideario político y futuras medidas del banquero y hoy presidente electo con una mera continuidad del gobierno iniciado hace cuatro años y los que habiendo votado a Moreno y viéndose decepcionados por su gestión, tomaron a Arauz como otro candidato más elegido por Correa, y a la luz de los resultados decidieron retirarle la confianza.

Los resultados de la primera vuelta parecieran llevarnos a esa conclusión, Arauz recibió muchos menos votos en esta segunda vuelta a presidente que Moreno hace cuatro años. En el 2017 Moreno recibió 5.062.018 votos mientras que Arauz recibió 4.160.721, casi un millón menos, una diferencia nada desdeñable, ya que Lasso ganó con alrededor de 400 mil votos más que su oponente.

Otro aspecto fundamental del resultado de estas elecciones fue la poca articulación del correismo con otros actores de la política y la sociedad ecuatoriana. Un ejemplo claro fue el relacionado con los movimientos indigenistas. Si bien se logró articular algunos apoyos importantes a escaso tiempo    de las elecciones y fundamentalmente de la segunda vuelta, estas no alcanzaron para incrementar el caudal de votos necesarios para ganar la elección. Desde hace varios años hay una ruptura entre las organizaciones como la CONAIE por los proyectos de explotación minera e hidrocarburífera a las cuales una parte importante de estos movimientos se han opuesto por acusaciones de contaminación, desplazamiento de sus comunidades y daño ambiental. Pachakutik, como brazo político del  movimiento indigenista, logro articular una base política numerosa alrededor de este discurso y se posiciono como un fuerte actor político de cara a las elecciones, alcanzando una cantidad nada despreciable del 19% de los votos. Esto lo  posicionó como un actor fundamental para la segunda vuelta, ya que a quién fueran dirigidos esos votos, podrían volcar el resultado hacia un lado u otro. Y de hecho así sucedió, la CONAIE y Pachakutik impulsaron el voto nulo y en blanco, solo el voto nulo alcanzó la cantidad de más de 1 millón 700, más de un 10% de los votos válidos totales. En la primera vuelta estos votos fueron alrededor de un millón y teniendo en cuenta que la diferencia entre Arauz y Lasso fue de 400 mil sufragios, el incentivo a votar de esta manera parece haber sido determinante en el resultado. Y si comparamos los votos por  provincias entre la primera vuelta y el ballotage, todas las provincias en donde ganó Yaku Perez fueron ganadas por Guillermo Lasso, y en la cual la victoria fue para Xavier Hervas la mayoría también eligió a Lasso.

Tampoco podemos dejar de referirnos a la influencia política del gobierno de los EEUU, quién a través del Dto de Estado y sus oficinas gubernamentales dedicadas a la injerencia política en el exterior como la USAID y la NED, financian a ONGs y partidos políticos opositoras a los gobiernos o movimientos que no responden a sus intereses. Pachakutik no escapa a esta lógica y formó parte de un programa llevado a cabo por el Instituto Democratico Nacional para América Latina y el Caribe en el cual se creaba una “Red de Partidos Politicos” en donde se capacitaba y entrenaba a los diferentes partidos en “Mejores Practicas” y “Planificación estratégica”. Estos entrenamientos, disfrazados de capacitaciones aportan una parte sustancial del discurso de estas organizaciones.

No menos importante fueron las campañas de noticias falsas vertidas en las redes sociales y medios de comunicación. La falsa noticia sobre el viaje de Arauz a la Argentina para vacunarse con la complicidad del diario Clarín, las acusaciones de haber cobrado una indemnización de forma irregular, por su ser parte de la nómina del Banco Central de Ecuador durante los años del correismo y hasta el año 2020, y la cuál no debería, según sus detractores, por haber pasado en comisión la mayoría de esos años y haber comprado esa indemnización. El sitio digital Pandemia Digital confirmó que, luego del debate electoral entre Lasso y Arauz se activaron cuentas falsas con más de 200 mil tweets que instalaron el hashtag #andresnomientasotravez”. Facebook confirmó que tuvo que eliminar 390 cuentas y 6 páginas de Facebook y 17 perfiles de Instagram que atacaban a Arauz.

Desde ya, no se trata de disculpar o justificar la derrota sino de tratar de entender las circunstancias que rodearon a una situación en particular como la disputa del poder político en Ecuador, y que a partir de un análisis de la situación se puedan encontrar los errores cometidos, que los hubo, las fortalezas propias y la manera de superar las limitaciones a partir de nuestras reales fuerzas y capacidades.