Guillermo Batista:»Septiembre aciago en la historia Argentina»

En su columna semanal de historia de los de abajo, nos hablo sobre los hechos para recordar en el mes de septiembre. Escucha la nota completa en el siguiente link.

Septiembre también tiene, la elección en la cual Juan Domingo Perón, fue electo Presidente por tercera vez el 23 de septiembre de 1973, y dos días más tarde la muerte de José Ignacio Rucci, un hombre que venia de una larga militancia de la Resistencia Peronista.

El 16 de septiembre es una fecha doble y aciaga, porque hay una continuidad quizá a propósito por quienes forzaron la detención y desaparición de jóvenes militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios en 1976,  quizá a propósito se eligió esa fecha, porque originariamente es ele inicio de la Revolución Libertadora, que termina 5 días más tarde con la renuncia de Juan Domingo Perón, Presidente de la Nación en aquel momento.

Revolución que se inicia el 16 de septiembre de 1955, que venia arrastrando una serie de hechos bastante terrible para la historia, el bombardeo a Plaza de Mayo, tres meses antes; y un proceso que se había iniciado allá por 1954, donde comienza haber una cada vez mas furibunda oposición a Juan Domingo Perón, de los Partidos Políticos, una alianza con la Iglesia Católica»

Perón que comienza a responder duramente a ese tipo de mensajes de  la oposición, y esto desemboca en dos hechos, el primero más terrible que el segundo, porque los Argentinos venían acostumbrados a los Golpes de Estado, que es el bombardeo a la Plaza de Mayo; y a pesar del llamado a la  pacificación de Perón, re abriendo los medios para los discursos de la oposición, lo van a utilizar para redoblar su apuesta, lo quieren ver a Perón debilitado, y Perón da un discurso polémico, que incluso es polémico analizarlo para los Peronistas»

El discurso del 31 de agosto de 1955, que tras ofrecer su renuncia, la CGT convoca a Plaza de Mayo, una convocatoria multitudinaria donde Perón da una frase, que pasa a la historia como de 5×1, por cada uno de nosotros caerán cinco de ellos, que esta lejos de llevar adelante ese tipo de medidas de terror contra la oposición; no lo hace, la oposición se mal entona mucho más, y se produce el Golpe definitivo»

Es un Golpe donde al principio las cosas están muy dudosas, el levantamiento del General Lonardi en Córdoba esta  muy acorralado muy  dudoso, y el generalato del ejercito que va minando la respuesta de los leales, contra los golpistas, y finalmente  Perón consciente de esto, y además después de una serie de amenazas de bombardear una serie de ciudades por parte de la Marina de Guerra, tras el bombardeo del oleoducto de Mar del Plata, Perón decide presentar su renuncia y partir al exilio.

Rápidamente lo que hace Perón es buscar contacto con la Embajada Paraguaya, con la cual tenia una relación fuerte, con el tema de la devolución de los trofeos de Guerra de la Triple Alianza del siglo XIX, y a partir de ahí es que se le ofrece asilo, y se gestiona rápidamente su partida al Paraguay, primero va a Asunción y luego al interior, Paraguay lo tiene dos meses, porque el Gobierno Argentino empieza amenazar a Paraguay con tomar represalias económicas, hasta que al poco tiempo Perón se va del Paraguay»

Esto se da entre el 19 y el 21 de septiembre, paso todo muy rápido, Perón presenta la renuncia a una Junta Militar transitoria, integrada por Generales leales en ese momento, cuando Perón parte al exilio y se le garantiza su vida, asumen primero Lonardi, y dos meses después Aramburu y Rojas.

La batalla entera estaba perdida, un Perón desgastado, agotado, por todo este fragoteo incesante, desde prácticamente desde 1951, el primer intento de Golpe, la muerte de Evita lo shockea profundamente, cuando se recupera, vuelve toda esta instancia de oposición virulenta, y viéndose traicionado desde adentro, por los Generales del Ejercito, donde la mayoría tenia medallas a la Lealtad Peronista, entonces Perón decide irse porque la batalla en tierra estaba perdida, y el remate final que estaba a cargo del Ejercito de la Provincia de Santa Fe, a mitad de camino los hacen volver, informándoles que Lonardi se había rendido, los suboficiales y conscriptos vuelven a Rosario cantando la marcha Peronista, y pintan los tanques y camiones con consignas a favor de Perón, cuando llegan a Rosario se enteran que Perón había renunciado»