Guillermo Batista:

En la columna semanal de historia, charlamos sobre las luchas y conquistas de la educación pública en el ámbito universitario. El intento de establishment de detener el avance de los sectores populares culmino con una fenomenal represión conocida como la Noche de los Bastones Largos.

El Onganiato que nace con un Golpe de Estado en el 66, el 28 de junio, contra un gobierno proscriptivo, que siempre es reivindicado como un gran Gobierno ético, de una ética política incuestionable, su presidente Arturo Illia y la Unión Cívica Radical, sube con la prescripción del Peronismo, y le prohíbe volver a Perón a la Argentina en 1964 en connivencia  ya con el Gobierno Militar, pro Norteamericano del Brasil y el departamento de Estado Norteamericano»

Ese Gobierno que sufre un golpe del Onganiato,  un sector muy vinculado al histórico nacionalismo católico de Uriburo en el 55, al mes se va a despachar con los sectores medios urbanos, furiosamente anti Peronistas.

El enemigo era el Peronismo en lineas generales, sobre todo para los sectores medios urbanos, sobre todo para los sectores intelectuales universitarios del 55, y luego en el 66 sectores que después van a ir virando hacia el Peronismo, en los tardíos 60s y principios de los 70s, van a ser crudamente y ferozmente reprimidos por el nacionalismo Católico, que tenia un plan casi milenario Ongania para gobernar, porque se pensaba, se estudiaba e investigaba, y pensar, estudiar e investigar para Ongania y sus seguidores era ser Marxista»

Al mes del Golpe, la UBA (Universidad de Buenos Aires), es intervenida por la Guardia  de Infantería de la Policía Federal, que era parte del desprecio, que decían con que sacamos a estos de acá adentro, los sacaron a los palazos, los metieron en cana, los apalearon, y esto empezó a generar esta reacción por izquierda y por el Peronismo, en corto plazo, del estudiantado, los profesores, y los investigadores universitarios, que hasta esos momentos insisto, venían de una militancia anti Peronista muy fuerte.