Golpe a golpe, verso a verso

Por Daniel Prassel.

Escucha a Daniel Prassel acá

Hasta el más zonzo al ver el título de la nota de hoy, puede imaginar de qué vamos a charlar, en efecto hace unos días las declaraciones del Ex presidente Eduardo Duhalde levantaron una polvareda que se esfumó tan rápido como apareció, pero más allá de eso, me interesa aportar algunas ideas y relacionar lo sucedido una vez más, con las acciones de las empresas masivas de comunicación y su posterior tratamiento del tema, ya que no es la primera vez que expresiones tan desacertadas como las del susodicho, circulan por el prime time televisivo.

Más allá de que desde mi punto de vista fueron declaraciones gravísimas, creo que no hay que quedarse en el reduccionismo de solo repudiar sino observar distintas voces que se expresaron sobre el tema, por ejemplo algunos referentes de la oposición las condenaron fuertemente como Maximiliano Ferraro de la CC y Mario Negri del radicalismo, distintas figuras de la vida pública también dijeron lo suyo y por supuesto no se debe dejar de citar los twitters del jefe del ejército Juan Martin Paleo quien reafirmó la pertenencia de las fuerzas armadas al cumplimiento irrestricto de nuestra Constitución Nacional.

Si algo bueno surgió del exabrupto acaecido, fue el amplio rechazo generalizado que cosechó el mismo, lo cual puede leerse como un grado de madurez importante del Pueblo que entiende que no solo no quiere nunca más un golpe de estado, sino que está dispuesto y convencido a sostener este acuerdo medular de la vida en democracia.

En la historicidad de las cosas esto constituye una nueva respuesta popular a cualquier locura que sugiera un clima destituyente o de zozobra institucional.

Ahora bien, si miramos la Patria Grande, ¿hay posibilidades o peor aún, realidades de golpes? Tristemente la respuesta es que si, desde Mel Zelaya en Honduras (2009), pasando por Fernando Lugo en Paraguay (2012), yéndonos a Brasil con Dilma Roussef (2016) y Evo Morales en Bolivia (2019), advertimos fácilmente que pueden cambiar las estrategias pero las posibilidades de quiebre del orden institucional son latentes, bien sistematizadas y selectivamente dirigidas, no casualmente todos los casos citados comparten varias características, como los supuestos delitos imputados, el rol de los medios en los procesos y por supuesto la definición política de cada mandatario.

En nuestro país, si hay algo que aprendimos  es que cuando “el río suena agua trae” y es acá donde quiero introducir críticamente a las empresas masivas de comunicación, que desde hace varios días permiten que sus comunicadores vengan diciendo barbaridades del mismo tenor que las de Duhalde, pero ojo no me sorprende cuando esas “balas de tinta”, definición acuñada por nuestra Vice Presidenta Cristina, que encima viene bancando una persecución mediática y judicial que no debe tener precedentes en el mundo, habitan las cloacas de siempre, sino que si rascas un poco la pintura viendo el derrotero del canal compañero, te preguntas honestamente porque ha puesto tanto empeño en distraernos con Bolsonaro, cobijar a periodistas que nos mataban cuando gobernaba Macri, darle tanto aire a las marchas anti o reproducir las declaraciones de la discordia las 24 horas, en definitiva ¿a que juegan? O, ¿para quién juegan?

Es un tema largo y complejo, hay muchos intereses en juego de ambos lados, y si bien la grieta existe y existió siempre, para nosotros es una definición política, mientras que para los medios y sus comunicadores es un gran negocio que por supuesto no quieren cerrar y apuestan permanentemente a todo lo que puedan para sostenerla, agudizarla y mantenerla viva, porque si no se les acaba el kiosco.

Estemos alerta como paso con esto, es la mejor garantía de defensa de nuestra democracia, que siempre es perfectible, pero entendamos que, para robustecerla y defenderla, no solo hay que reivindicar con fuerza la libertad de expresión como una cuestión intocable sino decir claramente que, si es usada para mentir, infamar, azuzar, amenazar no puede ser tolerable y por ende nos vamos debiendo también ese debate.

Vamos madurando como Pueblo y eso no es poca cosa, es buen momento de abrir los debates que como siempre decimos se nos presentan urgentes, tenemos la convicción intacta de que solo podemos resolver las dificultades en el marco de un gobierno nacional y popular como el nuestro, que viene llevando adelante una tarea sanitaria titánica y sin fisuras, pero que no por eso está a salvo de los agoreros de siempre que al no vernos tambalear políticamente, nos quiere empujar al abismo sin importar la vida de nadie.

Hagamos valer el esfuerzo realizado y sigamos cerca de las necesidades de nuestrxs compatriotas como lo venimos haciendo, que los trasnochados de turno más temprano que tarde tienen lo suyo, la condena social y popular asegurada.

“Porque los medios de información y la difusión de ideas están gobernadas, como los precios en el mercado y son también mercaderías” Arturo Jauretche

Más Estado, Más Solidaridad, Más Comunidad, como nuestrxs 30.000 nos enseñaron.