Formar Justicialistas

Por Alessandra Minnicelli.

Escuchá a Alessandra “Lali” Minnicelli acá.

Charlábamos con Julio (De Vido) sobre conducción política y siempre presentes las enseñanzas de Perón, me di la tarea de repasar los conceptos de su Manual, – que vigentes están sin importar si sos o no peronista-. Conocer más de política siempre es bueno y si además exalta los valores peronistas es un plus porque aporta líneas de orientación claras desde donde mirar los problemas y buscar las soluciones.  

En la charla yo le comentaba lo difícil que es pensar el rumbo del país, de aquel país que nos dejó encaminado Néstor Kirchner y que hoy suena devastado, sobre todo porque veo falta de liderazgo y porque me duele que no haya un partido fuerte que le aporte reflexión doctrinaria a esta realidad tan difícil, le decía que mi sensación es que un sector del gobierno quieren cooptar el partido para cerrarlo para acallar todas las voces discordantes o que tengan una mirada más peronista sobre cómo encarar este momento.

Siempre me acuerdo que cuando vinimos de Santa Cruz, se decía que el “kirchnerismo “se había colado por una hendidura de la historia y que acá estábamos con nuestros tres periodos de experiencia provinciana exitosa, para encarar la “conducción “del país que le tocaba a Néstor Kirchner asumir.

Julio, saltando sobre mi nostalgia, me decía que Perón planteaba que la “situación es siempre confusa “que si bien esa gimnasia o ese ejercicio de conducción los ayudo a entender cómo encarar la conducción, era necesario planificar, que para él era la única forma posible de ejecutar de forma eficaz ,que  fijarse metas realizables a partir de tomar contacto con la realidad –“ estudiar  la situación” y tomar decisiones es siempre el primer paso pero que si no planificas como ejecutar las decisiones , te limitas no solo en la acción sino en la conducción .

Ahí entendí porque Perón decía que “la regla de la conducción es la oscuridad”, claro la situación siempre es confusa pero el objetivo te orienta y no te permite perder el rumbo.

Lo que me pasa en realidad es que no siento conducción política, no siento temple, no siento capacidad, no siento y no veo “los leones”, no veo liderazgo en los dirigentes.

Julio lo sabe, él también lo siente, no me dice nada más, va a la biblioteca y me acerca el Manual de Conducción Política de Perón.