Fernández… acá estamos.

Por Claudio Posse.

Fue este viernes.

00:21 hs marcaba el reloj de la compu. Tenía abiertas varias pestañas. El pitido del WhatsApp me avisa de un mensaje. Estaba abstraído leyendo el magnífico artículo que escribió para este número Julio Maier, CÁRCEL Y CASTIGO . Me quedé pensando en una de las oraciones del artículo: “…incluso los internos, todos somos personas, esto es, ellos merecen al menos la posibilidad de vivir sanos, como nosotros los “libres”…”. Me vuelve a sonar una “notificación” y, claramente influenciado, sentí que era la chicharra de una cárcel. Abrí la pestaña, un amigo y compañero me felicitaba por Identidad Colectiva. Una sonrisa automática se posó en mi boca. Es gratificante cuando los que querés te hacen un mimo. Pero, inmediatamente, me escribe: “Claudio, hay que apoyar a Alberto y a CFK, no estamos para diletantes, es muy frágil el sistema político” (SIC).

Me dejó pensando la frase que, me parece, contiene varios puntos de análisis, de reflexión, pero, a su vez, de invitación a la acción.

Desglosemos juntos la frase y animémonos a profundizar y a pensarnos en función de lo que significa cada uno de los contenidos que contiene.

1)“Hay que apoyar a Alberto y CFK”: las construcciones de los espacios políticos tienen una lógica diferente si están dentro o fuera de la estructura de poder. El movimiento nacional y popular en Argentina, que tiene como columna vertebral al peronismo, sufrió más mutaciones que el mismísimo coronavirus. Claro, esto en el marco de su construcción histórico cultural y en función de su pelea constante con el sector de los anti Pueblo (vamos a llamarlos así en esta oportunidad y podemos, en otra vuelta, darnos un debate para encontrarle un nombre adecuado). Esos cambios tienen una relación con los procesos objetivos que marca la realidad mundial pero también la nacional y, también, tiene un proceso de subjetividades que, en principio, caracterizan las diferentes etapas para luego volcarse a la acción de cambiar la realidad a favor de los sectores populares.

El movimiento Nacional y Popular siempre tiene la capacidad de poder reinventarse. Varias resistencias tuvo que afrontar y lo hizo con capacidad renovadora que le posibilita seguir sobreviviendo y dar batalla. Frenen un instante y cliqueen el artículo de Aníbal Torretta sobre las resistencias (La cuarta resistencia peronista. Y el futuro del planeta) . Interesante ¿no? Torretta habla del peronismo, pero si le ponen Movimiento Nacional y Popular es correcto, van a tener que ampliar el espacio y en cada resistencia ver donde se colocó cada uno. Pero si seguimos la teoría de él podemos decir que el Movimiento Popular logró reinventarse porque puede descubrir a su contraparte (el anti pueblo) que también muta y se aggiorna.

Pero, ¿qué me quiso decir mi amigo y compañero con el verbo apoyar? El interrogante viene porque la respuesta es una obviedad. ¡Claro que todos los que somos parte del Movimiento Nacional y Popular apoyamos al gobierno! Sería una especie de locura intelectual que después de cuatro años de Macri tuviéramos siquiera la duda sobre respaldar o no a Alberto. Pero en realidad de lo que me hablaba es (pienso) de tener en claro esa relación subjetividad – objetividad. Es decir: ojo con mirarnos todo el tiempo adentro que “los otros” (el anti Pueblo) ya tiene los colmillos afilados para saltarnos a la yugular.

Ahora bien, ¿respaldar al gobierno de Alberto y de Cristina significa dejar de tener pensamiento crítico? No. Y, aparte, sería imposible pedirle al movimiento popular que no se reflexione a sí mismo permanentemente. Es parte de su lógica y de su construcción histórica cultural. Segunda pregunta que me y les hago y vamos al segundo ítem de este desglose, ¿Es lo mismo el pensamiento crítico que la crítica disfrazada del resentimiento y el fastidio personal? Claramente no. Y ahí tenemos una cuestión: la honestidad intelectual. Me agota un poco leer y escuchar a los “peronistas” proclamados como únicos sabedores de doctrina: “tenes que aplicar la doctrina y listo”, como si la cuestión fuera tan sencilla, como si del otro lado te dijeran: “como no Pueblo, pasé por acá, en ese placard tengo todos mis privilegios… tómelos y distribúyalos equitativamente”. No solo me agota, también me aburre… me aburre tanto como los “progresistas” hablando de las instituciones: “tenes que respetar la República y listo”, como si del otro lado dijeran: “Felicitaciones Pueblo, una alegría que me haya ganado en primera vuelta las elecciones, ahora si gobernemos juntos en busca del equilibrio institucional para lograr una Patria Libre, Justa y Soberana. Me parece que las críticas que provienen de esa clase de expresiones tienen un tufillo a cuestiones no resueltas desde lo personal. Al diván compañeres, después vuelvan a la línea de batalla que les corresponde por acumulación política colectiva.

2) “no estamos para diletantes”: Y es verdad. Me parece que acá, el compañero, se refería al amateurismo, es más, podría agregarle a la frase: “Tenemos que estar a la altura de las circunstancias”. Porque no solo se trata de no tener la expertiz suficiente en tal o cual disciplina sino entender el “todo” para poder atacar la “partes”.  Acá vuelve a hacerme ruido, entonces, un tema recurrente en el espacio Nacional y Popular, “critico porque no estoy”. Esto me hizo acordar al día que lo conocí a Rafael Bielsa, hablábamos de su militancia juvenil y me dijo una frase que nunca voy a olvidar y que tomo como fundamental para la acción política en tanto construcción colectiva: “en los 70 si te decían que eras candidato a diputado te querías matar, porque te sacaban de la política, te sacaban del territorio”. No estoy diciendo que todo tiempo pasado es mejor, pero, me parece, algunes compañeres tendrían que aportar desde el lugar que le toca, me repito, teniendo en cuenta la acumulación política que contruyó a través del tiempo. Aprendamos un poco de esos militantes y dirigentes que dieron la vida para que nosotros podamos estar debatiendo ideas.

Dice Taty Almeida en el artículo que está publicado en este portal el día de la fecha: “Que tremendo lo que le ha tocado a Alberto y a Cristina”. Se refiere, la histórica luchadora de los Derechos Humanos no solo a la Pandemia sino también a la herencia que dejó el neoliberalismo de la mano de Mauricio Macri. (Las las seguimos de pie)

Vamos al próximo y último ítem de este desglose.

3) “es muy frágil el sistema político”: Tiene tanta verdad como poco análisis en el Campo Nacional y Popular. Acá interpreto que el “sistema político” es una totalidad. No solo hablamos del sistema de partidos políticos, también de los sindicatos, de las asociaciones de abogados, de los dirigentes empresarios, etc. Pero también de los partidos políticos. Entonces, la fragilidad del sistema político hace que un twitter mal intencionado del grupo clarín a través de TN, su canal de cable, genere un cacelorazo y nos ponga a la defensiva. En el 2016 dirigí una película “Quiero Trabajo” (Link de la Película: Quiero Trabajo – Salto de Eje Producciones), y uno de los entrevistados fue el sindicalista y filósofo Horacio Ghillini. Hablando de la influencia de los medios hegemónicos en la sociedad me dijo: “A Lanata no lo contrapones con otro Lanata, lo discutís con organización política”.

Quizás sea el momento de fortalecer las herramientas que ya existen y unificar criterios de construcción para lograr un cuerpo fortalecido que le permita al gobierno sumar la mayor cantidad de relación de fuerzas para lograr los objetivos deseados.

Alberto dijo en uno de los discursos en campaña algo así como, “si no estoy haciendo bien las cosas, háganmelo saber”, es perfecto eso, pero deberíamos agregarle nuestra sapiencia y voluntad para seguir construyendo un espacio amplio, diverso y comprometido con y para el Pueblo.

Voy a mandarle a mi amigo y compañero estas torpes palabras y, capaz, lo convenzo de que escriba para el domingo que viene.

Por último y a modo de cierre, Identidad Colectiva es un espacio plural y respetuoso del debate y de las ideas. Hoy sentí la necesidad de decirle a Alberto y a Cristina que en este espacio van a encontrar un lugar para la reflexión y la construcción y que, como siempre, acá estamos para dar la pelea que haga falta que dar para que, nada más y nada menos, nuestro pueblo sea feliz.