Expansión norteamericana. Fin del aislacionismo y la importancia de América Latina y el Caribe como plataforma para su hegemonía militar y comercial en el siglo XX

Por Diego Gutiérrez.

Un importante ideólogo de la expansión naval norteamericana fue el Almirante Alfred Thayer Mahan, quien se vio deslumbrado por la expansión naval británica y su dominio de los mares y el mundo en General. El Almirante se dedicó a estudiar los años del dominio británico, para luego editar un libro, “Influencia del poder naval en la historia, 1660-1783”. Libro que sería clave en la construcción del proyecto expansionista estadounidense. La teoría de Mahan es que “quien domine los mares, dominara el mundo”. Mahan, fue el arquitecto de la distribución de bases militares navales para el dominio de los mares, en la primera época de la expansión de poder naval estadounidense.

Mahan, sostenía la tesis que los EEUU tenían una posición geográfica privilegiada, y eso le otorgaba una ventaja defensiva y ofensiva estratégica, veía a los EEUU como una gran isla rodeada por dos grandes océanos que lo separan tanto de Asia como de África y Europa. Tratar de mantener un bloqueo naval sobre el territorio norteamericano durante un lapso prolongado de tiempo se haría virtualmente imposible. Para Mahan, el flanco más vulnerable era el Caribe, por eso había que conquistarlo, para evitar cualquier posicionamiento enemigo frente a sus costas y para instalar bases militares que le permitieran dar el salto expansionista hacia el resto del continente y el mundo.

Estados Unidos tiene que conseguir en el Caribe puestos apropiados para el continente o bases de operaciones secundarias cuyas ventajas naturales, susceptibilidad para la defensa y cercanía para el control estratégico posibiliten a su flota mantenerse cerca del escenario de operaciones”.

El rio Mississippi es fundamental en esta ecuación por su posición, la cual atraviesa EEUU de norte a sur y desemboca en el Golfo de Méjico, espacio que queda estratégicamente ubicado en frente de la Isla de Cuba y podría servir de cabecera de playa para cualquier potencia que quiera amenazar el territorio continental norteamericano.

El plan de Mahan consistía de tres fases; la primera, construir tanto una flota marina mercante como una militar, la mercante para transportar la producción industrial hacia otros países y la militar para defender a la primera y mantener abiertas esas nuevas rutas comerciales. Ya a principios del siglo XX, EEUU ya contaba con la segunda marina más poderosa de la Tierra.

En la segunda fase entraría la disposición de una cadena de bases militares ubicadas de forma que acortara las distancias para las naves de la marina. Una red de bases encadenadas entre si le permitiría a la flota norteamericana controlar de mejor manera las rutas comerciales y los pasos interoceánicos, así como para servir de reaprovisionamiento de todo lo necesario para las flotas.

La tercera fase consistiría en abrir un paso entre los océanos pacífico y atlántico, tanto Nicaragua como Panamá fueron considerados en aquel momento, siendo Panamá la elegida para hacerlo. El propósito era acortar las distancias entre los dos océanos a fin de acortar los tiempos del comercio y darle a la armada norteamericana la posibilidad de pasar rápidamente de un océano al otro en el caso de tener que ejercer la defensa de sus costas y de su territorio. Tanto las costas del del Pacifico, el Golfo de Méjico como el Mar Caribe y Centroamérica, serian claves en la defensa de su seguridad como en la expansión de su comercio internacional.

Las islas alrededor de estas áreas marítimas serian claves en el comienzo de la expansión naval de los EEUU, Mahan tenía en vista varias de estas para comenzar, el archipiélago de Hawái era especialmente importante para el Almirante. Proponía establecer en la isla de Oahu, en la bahía de Pearl Harbor, una base que estableciera a la armada de guerra sobre el pacífico, y que en caso de ser necesarios repeliese los ataques provenientes desde el oeste.

Otras islas a las cuales Mahan veía con interés eran las islas de Cuba, Puerto Rico, las Islas Vírgenes, Haití y por el lado del pacifico las islas de Guam y Filipinas, perteneciente al archipiélago de Las Marianas. Para esto, en 1898 EEUU entro en guerra con una ya decadente potencia naval como España, conocida como la guerra Hispano-estadounidense, en la que la derroto. Luego, ambos países firmaron los “Acuerdos de Paris” de aquel mismo año, por la cual España cedió las islas de Cuba, Puerto Rico y Guam. Filipinas también seria cedida, pero ante la resistencia del pueblo filipino, se desato una nueva guerra, que finalizaría en abril de 1902 con la victoria de los norteamericanos.

Pero para Mahan, Cuba era estratégicamente fundamental, no solo sería un puerto de aprovisionamiento, si no que, por su tamaño y cercanía al continente, la hacía particularmente invulnerable a ataques del exterior, por su tamaño, como bloqueo y su cercanía la ponía a tiro del continente para recibir ayuda si fueses necesario. Cuba representaba un eje defensivo ofensivo clave en la búsqueda de la dominación del Mar Caribe. De toda la isla, lo que más anhelaba EEUU era la bahía de Guantánamo, la cual sería cedida a perpetuidad por el primer presidente cubano, Tomas Estrada Palma, esta bahía era el puesto desde donde se reabastecieran la marina de guerra y la mercante;

“Cuba, aunque estrecha en toda su extensión, tiene una longitud de más de

seiscientas millas, desde el Cabo de San Antonio al Cabo Mayasi. Es, en resumen, no tanto isla como un continente, con la posibilidad, dado

el desarrollo apropiado, de ofrecer grandes recursos de ser autosuficiente

(…) Por consiguiente, considerada como base de operaciones navales

y fuente de suministros para una flota, Cuba presenta una situación

totalmente singular entre las islas del Caribe y del Golfo de México (…)

La extensión de su línea costera, los numerosos puertos y las muchas

direcciones desde las cuales puede aproximarse, minimizan los peligros

de bloqueo total al que están expuestas todas las islas”.

Pero a Cuba se le sumaria otra posición estratégica importante, Puerto Rico. Esta se volvería igual de importante que Cuba en la estrategia defensiva ofensiva, las dos constituirían un eje esencial en la estrategia expansionista estadounidense. Por su posición en el Caribe oriental, cumpliría un rol estratégico en el control de las rutas comerciales y de acceso a América Central y una posible invasión del exterior. El eje Cuba-Puerto Rico se convertiría así en el eje central de la estrategia tanto defensiva como ofensiva en el Gran Caribe. Sobre la importancia de tomar el control de la isla expulsando a España Mahan escribiría:

“Puerto Rico está ubicado entre 500 y 600 millas al este de Cuba y casi

al doble de distancia de los dos puertos más importantes de la isla: Habana y Cienfuegos. Por lo que constituye un invaluable centro para

España como estación naval intermedia y como base de provisiones y

de refuerzo tanto para su flota como para su ejército. Si se le quita, será

incapaz de disfrutar la misma ventaja de la cercanía a la gran escena de

operaciones que los Estados Unidos tienen, en virtud de su situación

geográfica. De allí que el primer objetivo de la guerra sería el Este de la

isla y su rendición con el efecto de arrojar a España de su territorio para

el apoyo de alguna operación en Cuba”.

Con la construcción del Canal de Panamá, la última etapa del comienzo del expansionismo naval norteamericano estaría concluida. Panamá para aquel momento era una provincia de la Republica de Colombia. Pero la disputa por obtener un canal bioceánico había comenzado a mediados del siglo XIX entre Gran Bretaña y otras potencias de la época. Panamá no fue la única opción, dos diferentes sitios también fueron considerados, el istmo de Tehuantepec en Méjico y Nicaragua. Al final de cuentas, Panamá, termino siendo la elegida.

“El crecimiento de los estados del Pacífico aumenta la importancia política y comercial del Océano Pacífico para el mundo en general y para nosotros en particular, mientras que las fuerzas productivas del país y su proximidad a los tres mares lo fuerzan necesariamente a buscar salidas por medio de ellos y acceso a las regiones más lejanas. En tales condiciones, que tal vez no se han dado pero que están por llegar, se hace demasiado evidente para insistir en ella la importancia de una vía marítima artificial que permitirá a la costa Atlántica competir con Europa, en igualdad de condiciones en

lo que se refiere a distancia, por los mercados del Oriente asiático, y que acortará en dos tercios la ruta marítima de Nueva York a San Francisco, y en su mitad la que conduce a Valparaíso.”

Pero hagamos historia, en 1850, EEUU y Gran Bretaña ente esta disputa llegaron a un arreglo diplomático, el tratado Clayton Bulwer, por el cual, ninguna de las dos potencias tendría como objetivo el exclusivo predominio en un futuro canal ni a construir fortificaciones para dominarlo ni que estén en inmediaciones cercanas a este. Una vez concluido el canal, se comprometerían a defenderlo manteniendo se neutralidad y que este siempre abierto y libre.

En 1855 se construyó el Ferrocarril Transistmico, el cual comunicaba el caribe con el océano Pacifico. Esta obra fue financiada con capitales estadounidenses y tuvo una relevante importancia en la guerra de Secesión norteamericana, ya que sirvió para el paso de armas, pertrechos y cualquier otro tipo de mercancías de un lado al otro de los EEUU. La construcción de esta vía férrea fue la que termino determinando la construcción del canal es aquella zona. El tren permitía la posibilidad de llegar de un lado al otro del istmo y de transportar tanto obreros como material y maquinarias.

En 1880 la empresa francesa Compagnie du Canal Universal Interoceanique adquirió los derechos del control de la compañía del Ferrocarril y se lanzó a la construcción del canal. Ya con la victoria e la guerra hispano estadounidense, los EEUU se abocarían a cambiar la correlación de fuerzas que lo llevara a dominar toda la región. Con las potencias europeas en retroceso en América y avanzando en el reparto de África, el gobierno norteamericano, en 1901, logro firmar un nuevo convenio con Gran Bretaña, en donde esta, le concedía en forma exclusiva, la posibilidad a los EE.UU. de construir y explotar el canal por si mismo, el tratado Hay-Puoncefote.

Antes, en febrero del 1889, la compañía francesa quebró por falta de financiamiento luego de varias disputas políticas en Francia en torno a la construcción del canal, y que fueron fundamentales en la paralización del proyecto. El ingeniero jefe del proyecto, Philippe Jean Bunau-Varilla, contacto al gobierno estadounidense y ya habiendo asumido el control de la compañía quebrada, para el año 1902, le cede los derechos de construcción y explotación sumado al control de la zona de los alrededores del canal. El presidente de EEUU en aquellos años, Theodore Roosevelt, fue el principal lobista de varios grupos financieros, el principal, el J.P. Morgan & Co, quienes aportaron 40 millones de dólares para la empresa.

Pero poder construir el canal y apropiarse de toda una porción de continente, el gobierno de EEUU y los bancos intervinientes en tal operación, alentaron la división de la provincia de Panamá de la Republica de Colombia, de la cual era parte integrante. Colombia venia de una guerra fratricida, conocida como “La Guerra de los Mil Días”, entre sus dos facciones políticas más representativas, el Partido Liberal y el Conservador Histórico, guerra que dejo más de 300 mil muertos. Estos bancos alentaron la división, no solo para financiar la construcción del canal, sino para convertir a Panamá en la guarida de los dineros de la clase dominante norteamericana.

El 3 de noviembre de 1903, una junta revolucionaria compuesta por políticos, militares, autoridades del ferrocarril Transistmico más el gobierno de EEUU, el cual había enviado un buque, el USS Nashville, cuyo Capitán, John Hubbard, impidió el desembarco de las tropas colombianas a la ciudad de Colon, evitando así, que el gobierno colombiano sofocara la rebelión y la posterior independencia. Muy rápidamente, el 13 de noviembre, EEUU reconoce de manera formal a la nueva República de Panamá, y el 18 de noviembre, solo 5 días después, el secretario de Estado, John Hay, firmaría un nuevo tratado con Bunau Varilla, quien había sido nombrado representante de las nuevas autoridades panameñas.

Este tratado seria ratificado por la Junta Provisional de Gobierno y por el Congreso norteamericano. En este tratado se le dio a EEUU la concesión a perpetuidad del Canal, una zona de 10 millas de ancho alrededor del canal, se le otorgo la jurisdicción policial y judicial de manera exclusiva más la expropiación de propiedades y tierras para el Canal. A cambio, EEU garantizaría y mantendría la defensa de la independencia de Panamá. La construcción del canal finalizaría en el año 1914, y la zona se establecería una base militar y la ya tristemente célebre Escuela de las Américas. Institución que fue conocida por ser el centro de enseñanza de la doctrina de Seguridad Nacional de los EEUU y las técnicas de torturas y desapariciones que practicarían varios gobiernos militares latinoamericanos varios años después.

En la semana que la nueva administración de Joe Biden en el gobierno de EEUU volvió a ratificar la orden ejecutiva que dictara el gobierno de Obama allá por el año 2015, y que luego continuara Donald Trump, entender la importancia del Caribe como un área estratégica y vital para la seguridad nacional de los EEUU, lleva a entender porque Venezuela, un país sudamericano pero con acceso al mar Caribe a partir de poseer una extensa costa de 3725 Km, representa una “amenaza inusual y extraordinaria” para su seguridad nacional.

Fuentes: Territorios Vigilados. Como Opera la Red de Bases Militares Norteamericanas en Sudamérica. Telma Luzzani. Editorial Debate. Año 2012

La Importancia de Cuba en la Geopolítica de Estados Unidos. Agencia Paco Urondo 28.12.2014

El Interés de los Estados Unidos de América en el Poderío Maritimo. Presente y Futuro. Alfred T. Mahan. 1890

Como un Presidente de los EEUU y la JP Morgan hicieron Panamá: Y la convirtieron en una guarida fiscal. Ed Vulliamy. Sección Noticias del Mundo. Diario The Guardian. 10.4.2016

El Caribe como Concepto de Mare Nostrum en la Teoría de Alfred Mahan. Arturo Martínez Martínez. Revista Tiempo y Espacio Núm. 64. Julio Diciembre 2015, pp 461-460.