Eterno resplandor de una mente sin recuerdos

Por Claudio Posse.

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La película que dirigió Michel Gondry y protagonizaron Jim Carrey y Kate Winslet, es una de mis favoritas, por varios motivos. Pero la crítica cinematográfica no es mi expertiz (de hecho, las detesto). Solo voy a resumir la historia y les propongo que hagamos un paralelismo con lo que pasa en nuestro país.

Joel (Jim Carrey) detona emocionalmente cuando descubre que su novia Clementine (Kate Winslet) ha hecho que borren de su memoria todos los recuerdos de su relación. Angustiado y desesperado, se contacta con el Dr. Howard Mierzwiak, para que borre a Clementine de su memoria. Pero cuando los recuerdos de Joel empiezan a desaparecer redescubre su amor por Clementine. Desde lo más profundo de su cerebro intentará parar el proceso.

Es tedioso hacer un resumen de una obra de arte, así que les sugiero que la vean y la disfruten. Dicho esto, me parece interesante que empecemos a construir un paralelismo con nuestra historia como país.

Durante la semana, Soledad Acuña, la ministra de Educación de la Ciudad NO cometió un sincericidio, por el contrario, dio una muestra de formación política que hace mucho que no vemos y escuchamos en el campo de la elite oligárquica y neoliberal. Soledad Acuña dijo lo que pensaba. Y después lo reafirmó en una carta abierta a lxs docentes reafirmando sus convicciones. Por supuesto que no estoy de acuerdo ni en las comas de sus dichos, pero debo reconocer que me cae mucho mejor los enemigos cuando dicen lo que piensan que cuando se disfrazan de corderitos. Como los legisladores Jujeños del Gobernador Morales que votaron la ley del Aporte a las grandes fortunas, se hacen los corderitos (juntos al gobernador) votando una Ley impulsada por el gobierno nacional, pero son lobos que tienen más de una decena de Presxs Políticxs en su provincia, entre ellas a Milagro Sala.

Pero el punto NO son ellxs. El punto a discutir somos nosotros. Los que nos decimos Nacionales, Populares y tantas cosas emblemáticas y, repentinamente, nuestra mente empieza a perder los recuerdo. Y ahí empezamos a justificar lo injustificable, hablando, o dejando de hablar, mejor dicho, de cuestiones que en otro momento eran centrales en nuestro marco ideológico.

Compañeros y Compañeras (más compañeros) que pasean por los medios de comunicación hablando de recuperar el “sentido común”, por ejemplo. Y me pregunto, ¿Cuál era el sentido común en la década del 40 cuando Perón hizo la revolución social justicialista? Seguramente explotar hasta casi la esclavitud a los trabajadores, someter a las mujeres, hacer trabajar a nuestros niñes hasta la muerte misma en los campos, destruir a nuestros pueblos originarios, y miles de etc. Ahí tienen el sentido común.

Compañeros y compañeras (más compañeros) hablando en la legislatura porteña de “Trascendencia” porque el Club San Lorenzo de Almagro puede construir un Estadio en el Barrio de Boedo, porque “nos trasciende a todos” y que es un “ejemplo” para “pensar en hacer lo mismo en el país” (porque Juntos por el Cambio voto con el Frente de Todos). Ahí tienen el concepto de Trascendencia Nacional más simplificado que escuché en mi vida. Y esta todo bien con San Lorenzo eh, que construyan la cancha, pero ¿qué tiene que ver con el País que queremos unos y otros?

Es que a muchos compañeros parece que le borraron la memoria. ¿En serio piensan que se puede construir un país con los mismos que… (me quedo pensando porque iba a mencionar todos los ROBOS que generó la elite oligárquica y neoliberal en nuestro país, pero no hace falta solo voy a mencionar un par de datos del gobierno de Macri) se fugaron 45000 millones de dólares del país en un par de años y persiguieron y encarcelaron compañerxs?

La Argentina no definió su tensión o contradicción principal: un país para todos y todas o un país para la elite explotadora.

A mí me pasa que soy peronista, con lo cual siempre voy a pensar que esa discusión se resuelve en la calle y en el Estado.

Y siempre el optimismo y la alegría están de nuestro lado, convencidos de que es Eterno resplandor ilumine a los compañeros y compañeros que se pasean por los estudios de televisión y hacen discursos encendidos en los parlamentos.

El Puelo no necesita ese resplandor porque no hay dictadura ni gobierno neoliberal que le quite los recuerdos.