Esto no es una pipa

por Pablo Rizzi

¿Todos conocen la pintura de Magritte? Esa en donde aparece una pipa sobre la frase ¿»Esto no es una pipa»? La pintura obviamente habla de algo más que el objeto representado: la pipa, de hecho, habla de que lo que vemos cómo una pipa es en verdad, la representación de una pipa. Pero no hay, ahí, ninguna pipa, sólo una imagen. Lo que vemos no es lo que es, sino una construcción de una representación de una realidad, un referente que está fuera de la obra y que incluso pudiera no ser real.

Entro en Google y escribo «represión policías docentes» y clickeo en la representación de la lupa de Google que «no es una lupa» sino el ícono de la solicitud de una búsqueda.

Ahí, entre las imágenes que aparecen, encuentro una muy conocida, de un hombre con guardapolvo, un docente, empujando los escudos de la policía que avanza. La imagen es bien representativa de la situación: está el docente, está la policía, y entre ambos una interacción de represión. No hay duda, ahí hubo una represión a docentes.

Vuelvo al oráculo de las redes para pedirle en este caso «represión Congreso gases diputados». Otra vez la Lupita y ahí está Mayra Mendoza recibiendo gases lacrimógenos de la policía en la represión a manifestantes contra la reforma previsional del gobierno de Macri. En otras imágenes veo a Horacio Pietragalla y al Cuervo Larroque, tambien gaseados por la policía cuando salieron a interceder entre la policía y la gente.

La gente. A la gente se la cuida, a la gente no se la expone, la gente no es carne de cañón. En esa misma tarde en que el gobierno de Macri lanza la reforma previsional la plaza Congreso estaba llena de agrupaciones militantes.

Apenas se desencadenó la represión policial sobre la plaza, La Cámpora (la agrupación del cuervo Larroque que estaba encuadrada a lo largo de la calle Rivadavia) se replegó, retrocedió y desconcentró a sus militantes por Cerrito para alejarlos de la represión que siguió adelante durante toda la tarde y por todo el centro porteño, entre las agrupaciones de la izquierda radicalizada y la policía.

Otro recuerdo, en una ocasión en el 2017 Cristina Kirchner fue citada a indagatoria en Comodoro Py. Y desde las redes se agitó que había que ir a bancarla, porque iban a detenerla y había que enfrentar a la policía porque «si la tocan a Cristina qué quilombo se va a armar». Lo cierto es que era una fake porque no había posibilidades de detenerla entonces y tuvo que salir Cristina a pedir que no fuera nadie a Comodoro Py, y si, en cambio, salieran a apoyar la marcha obrera contra el gobierno de Macri. Perón dignifica, Evita te ama, Cristina te cuida de la policía.

En la misma línea esta semana un juez determinó que Dolores Etchevehere y el proyecto Artigas sean desalojados de las tierras de la estancia. Y Juan Grabois comunicó que la gente del Proyecto Artigas acataba la norma, pero seguía con la batalla judicial. No iba a haber enfrentamientos con la policía; un referente no va al choque, sino que estudia el choque de fuerzas, negocia y cuida a su gente.

Esta semana hubo un desalojo en Guernica y ese mismo día el ministerio de desarrollo de la comunidad de la Provincia de Buenos Aires informó que:

1. El ministerio de Desarrollo de la Comunidad estuvo trabajando 40 días en Guernica a fin de alcanzar el retiro pacífico de los ocupantes de la toma.

2. Durante ese tiempo se definió una estrategia, se censó, se dialogó con todos los actores vinculados a la toma y se acordó con 734 familias su reubicación.

3. Durante este proceso, las organizaciones de izquierda, principalmente el Partido Obrero, obstaculizaron el diálogo, impidieron el ingreso al predio e hicieron pública su intransigencia.

4. El dispositivo interministerial en Guernica elaboró propuestas a medida de las familias y atendiendo las observaciones de los delegados de la toma. Estas fueron: subsidios para alquileres, ampliación y refacciones de viviendas de origen, refugio para personas en situación de calle, acompañamiento de víctimas de violencia de género, refuerzo en el presupuesto del área social del Municipio y como solución de fondo, 3 mil lotes con servicios para el distrito. Aquellas familias que aceptaban el retiro voluntario también podían optar por residir en las 11 hectáreas que el ministerio había puesto a tal fin. Asimismo, se asistió regularmente con elementos de higiene, de prevención al Covid, agua, alimentos y colchones. Además del compromiso de no judicializar la situación de las familias ocupantes. El teléfono y la presencia del ministro a disposición las 24 horas.

5. El ministerio pidió al juez Rizzo, interviniente en la causa, dos prórrogas de la orden de desalojo* y vencidas estas se solicitó seguir dialogando.

6. Luego de todas las maniobras dilatorias del Partido Obrero, organizaciones delictivas locales y sectores que no comprendían la gravedad del asunto, el juez y el fiscal definieron el desalojo de toma.

7. En el marco del operativo de desalojo, el ministerio asistió con tres espacios de contención para las personas que no tenían adonde ir. Es importante subrayar que la mayoría de las familias acordaron salir voluntariamente y que fueron agotadas todas las instancias de diálogo.»

Hace dos meses que en el lugar instaló una carpa el mismo Cuervo Larroque que fue gaseado en el Congreso, y tras el desalojo dijo que cuando avanzó la policía ya no había familias, sino referentes de las orgas. Pietragalla lo describe con más detalle y dice que después de desalojar a las orgas y limpiar el lugar se inició la represión. Qué la represión fue en el barrio fuera del predio, cuando la policía empieza a recibir piedrazos.de las organizaciones militantes.

Por su parte las organizaciones Barrios de Pie y Libres del Sur denunciaron que la policía desalojó a las familias reprimiendo a mujeres y niños e.incendiando sus pertenencias, ropas, juguetes mientras les disparaban gases y balas de goma. Decenas de notas se publicaron en la Izquierda Diario con esta descripción y desde el lugar estaban dando notas a la tv principales dirigentes de organizaciones de la izquierda radicalizada.

Ya tengo las dos versiones, la del gobierno y la de las organizaciones que estaban en el lugar. El presidente Alberto Fernández dijo hace mucho que las tomas de tierras son un delito, y que durante su gobierno no iba a intervenir en el poder judicial como lo hizo Macri en sus cuatro años de gobierno, así que no debe escandalizarnos que se nos respondan con que el desalojo lo determinó un juez o un fiscal, ni que la policía responda a la orden del juez.

¿Nos da mucha bronca? Si. Pero no seamos ingenuos porque es muy fácil dividirnos en la brecha que la realidad abre entre nuestras convicciones ideológicas y la realidad.

Si quieren ir contra Berni o contra Axel o contra Alberto (la apuesta la subimos hasta donde quieran) lo ponemos en claro de movida, no siga leyendo esta nota porque a mí me interesa saber lo que pasó en Guernica.

Y leo a Norita, a las Madres, a Ofelia y a tantos referentes del Frente de Todos enojados describiendo cómo familias, niños y mujeres son reprimidos.

Y Norita no estaba allá, las madres no estaban allá, Ofelia no estaba allá, yo no estaba allá, pero todos vímos videos de la represión grabados y subidos por la izquierda diario que sí, estaba allá. Y vimos represión en fotos y videos, y vímos niños en fotos y videos, y vímos familias en fotos y videos, y vimos topadoras en fotos y videos. Pero no vímos las tres cosas en una misma foto o vídeo y eso a mí particularmente me hace ruido.

Repito: me pasé dos días buscando y pidiendo a grupos de periodistas algún registro de los medios y celulares que había en el lugar y no ví en ninguno lo que ví en la foto que busqué en Google al comienzo de esta nota: un policía, un docente y una situación de represión. En este caso, la policía desalojando mediante una represión a familias, mujeres y niños.

Ví mujeres con bolsos en una villa, ví imágenes desgarradoras de niños en medio de un campo, ví policías avanzando sobre los terrenos mientras unos hombres corrían; vi un vídeo en donde se escuchan tiros y se enfoca el cielo; ví una pierna con heridas de balas de goma en un barrio, no en la toma; ví topadoras pasando por arriba de casillas vacías, ví una niña jugar con cartuchos de escopeta; ví una mujer mirar de lejos a la policía desde una casa edificada…

Pero no ví familias desalojadas por la policía con violencia. Y sí vi a gente tirarle piedras a la policía dentro de un barrio y fuera de la toma, coincidiendo con la versión de Horacio Pietragalla que será cualquier cosa menos facho.

¿Existirá la representación troska de una pipa? Vuelvo a recordar que en el lugar había cientos de cámaras y referentes dando notas como para registrar lo que estaba pasando y mostrarnos una foto o vídeo de familias, mujeres y niños desalojados con violencia por la policía y no la representación de una pipa que no está en ningún lado.

¿Seré un facho o un ingenuo si digo que acá le están pegando al gobierno por izquierda y por derecha con la descripción de una realidad forzada y aprovechándose del drama de cientos de familias por las que, por lo menos el Cuervo Larroque, se instaló en el lugar hace dos meses para buscarles una solución?

Y dos días luego del conflicto el Cuervo Larroque sigue en el lugar, Guernica, Presidente Perón, asistiendo a las familias y declara que las familias les manifiestan que no habían tenido acceso a las propuestas del Estado por parte de los interlocutores que las representaban. Y que en otros casos las indujeron a no firmar ningún tipo de acuerdo aduciendo que la propuesta del Estado era falsa.

Miren, yo no sé qué les pasa a las organizaciones troskas, pero lo que está muy claro es que si de verdad había familias y tenés que negociar con el gobierno porque tenés en frente a la policía y no lo hacés, no estás cuidando a nadie y estás aprovechándote de todos

Y a la gente se la cuida, como La Cámpora en la Plaza Congreso, como Grabois en la estancia de Etchevehere, como Cristina en Comodoro Py.

Y es muy fácil escapar a cualquier debate con un «no se justifica la represión» hasta que te encontras con Foucault que no la justifica, pero la explica cómo parte necesaria de una estructura en la que estás metido y hasta que vemos a los fascistas anticuarentena en el obelisco o a los ruralistas rodeando la estancia donde está Grabois, o una caravana apretando en su casa a Lorenzetti y nos preguntamos: dónde está la policía que no interviene?