Esperanza o Militancia

Por Claudio Posse.

Escuchá la Editorial de Claudio Posse “Esperanza o Militancia” acá.

Se acerca el fin del 2020. Año malo si los hubo. Difícil, triste y repleto de obstáculos. Un año de mierda. Y, la verdad, no me voy a detener a tratar de generar “esperanza”, palabra horrenda si las hay.

Esperar es lo contrario de la figura del militante. Porque el militante no espera. Siente, piensa y actúa.

Imagínense ustedes a las compañeras que construyeron la posibilidad que hoy tengamos media sanción de la Ley que regula la Interrupción Voluntaria del Embarazo, que les hubiera pasado tenido “esperanza”. Esperando es sus casas que el mundo patriarcal siga haciendo de las suyas. No hubiera habido ninguna ley que, por cierto, generó debates por todos lados, también en nuestro espacio.

Me quiero detener ahí un momento, los debates sobre la Ley IVE. No solo el debate en la cámara de diputados, también transversalmente en el movimiento Nacional Y popular. Ustedes disculpen, y en serio que les digo de corazón que este comentario esta fuera de cualquier posibilidad de soberbia personal, intelectual o política, pero que pelotudez. Leo, escucho y miro lo que dice compañeros, compañeras y compañeres en contra de la Ley y me parece una especie de película absurda. Tanto como aquellos que se opusieron a la Ley de Matrimonio Igualitario. Una pavada.

No quiero faltarle el respeto en lo personal a nadie, y no lo estoy haciendo, pero para mí aquel o aquella que se opone a la ley difícilmente pueda ser un cuadro dirigencial que me conduzca, no sé a ustedes, pero yo dejo de respetarlo políticamente. Ni siquiera estoy hablando de diferencias en la postura u marcos ideológicos contrapuestos. No, no, no. Me parece realmente una pavada oponerse a una ley que genera derechos sin afectar en lo más mínimo a ningún otro sector de la sociedad. Porque, busque bastante eh, no encontré ni uno de los compañeros que dijera: yo voto en contra porque defiendo los intereses de algún sector de la sociedad que se ve afectado. “No encontré a ninguno que dijera: en realidad estoy en contra porque si le damos derechos a las mujeres le quitamos derechos a…” es tan estúpido que no encuentro ejemplo.

Este año, decía, fue, es y terminará siendo una mierda. No solo por la Pandemia, mejor digo por las consecuencias de la pandemia que intentamos desde el gobierno administrar para que nos golpee lo menos posible. Mas pobres, más indigentes, más desigualdad.

Mal… todo mal.

Pero nos queda la militancia. Porque el día que no nos moleste la desigualdad ahí si estamos perdidos. Pero a mí me sigue molestando… más que antes. Porque ahora estamos en el gobierno, y no sé ustedes, pero si mi gobierno no genera soluciones para lo0s que menos tienen me empiezo a molestar. Porque Macri tiene en su marco ideológico la desigualdad como un elemento central, porque así nos explota (al resto) y tiene más ganancias. Así de fácil. Pero a nosotros nos jode.

Nos jode tanto que militamos para terminar con la desigualdad. Yo desde muy chico. Pero me parece que es la única forma. No esperar. Militar.

Y Militar con convicciones, y entonces veo, escucho y leo a compañeros que de repente quieren meter a los pibes en cana. Y los veo en los canales de televisión riéndose con Eduardo Feinmann y Jonatan Viale y coincidiendo que los pibes tienen que ir presos y pasan minutos y minutos y horas de comunicación estatal, porque son funcionarios del gobierno nacional y popular, hablando de como encanar a los pibes. Y bueno, como en el otro caso, el de la Ley IVE, mí esos compañeros no me van a conducir nunca. ¿Saben por qué? Porque soy peronista, nosotros le solucionas los problemas al Pueblo, no lo encerramos en cárceles. Pero, aparte de esto que sería el marco ideológico, los compañeros se suben a la agenda del enemigo y ensanchan una discusión que no tiene ningún sentido práctico. Vemos algunos datos que me pasaron para darnos cuenta que esta discusión es muy pero muy menor. Son extraídos de “Las voces de las y los adolescentes privados de libertad EN ARGENTINA”, acá lo podés leer completo. https://www.unicef.org/argentina/media/3936/file

  • Lo más importante es que, solamente, un 5% de los homicidios son cometidos por jóvenes de entre 15 y 16 años
  • 3 de cada 10 habían vivido en la calle antes de ser apresados.
  • El 50% es reiterante en la cárcel, es decir, que entraron, cumplieron pena, salieron y volvieron a entrar.
  • El 50% no estaba yendo a la escuela al momento ser detenido.
  • Entre jóvenes de 16 y 17 años, el 50% ya había probado cocaína.
  • 1 de cada 4 ya sea varones y mujeres en igual proporción son padre o madre durante el encierro.
  • El promedio de edad de ingreso a la actividad laboral es de 13,9 años. (La ley vigente establece que el trabajo infantil es toda actividad que se realiza antes de los 16 años).

Repito, el 5% de los homicidios son cometidos por menores y ¿en serio tenemos que discutir como encanar a los y las pibas? Lo peor de todo es que no le estamos errando al bizcochazo, Berni cree en esto. Y no entiende nada de política, porque la comunicación también es política y si te pasas por los canales hablando de esto estas generando política… para el enemigo.

Un año de mierda, decía, pero ¿esto nos quita las ganas? Ni un poquito, porque nosotros somos militantes de la vida, así que lejos de quedarnos a esperar vamos a cambiar este puto mundo… militando.