Entramando

Por Liliana Etlis.

Imaginaba una trama tejida durante esta semana que pasó directamente desde el sentipensar de acontecimientos trenzados al impacto emocional ante la primera vacuna rusa contra el Covid-19, que por arte de magia y de no sé qué orden estelar en cuestión de horas la atención de la información migró hacia la de Oxford, igualmente que se encuentre alguna solución concreta y posible me llena de felicidad a saltos agigantados, saltos con sabor a ilusión. Luego vinieron los debates sobre Soberanía sanitaria por WhatsApp y teléfono de línea junto a palabras esperanzadoras.

Giro sobre mí misma en el entramado de la semana con la Conferencia de Prensa de la Iniciativa por el Resguardo de los DDHH denunciando al gobierno antipatria del innombrable, los momentos más difíciles en época de pandemia, la falta de soluciones en CABA y el tremendo dato que comienza a circular llegando preguntas de cómo tramitar la ayuda económica para familiar fallecido por el virus. Doloroso hasta los huesos. Además, es la primera vez que escucho el funcionamiento de los trolls en plena conferencia, incomodando en forma extrema a una de nuestras Madres de la Plaza, afectando también la pantalla de las computadoras con grafos que impedían la visualización en momentos de apertura. Quisieron borrar y desaparecer las voces nuevamente y no pudieron.

Paralelamente continúan los debates en el Plenario de los martes de Primero la Patria, allí se van armando estrategias entre palabras y tiempos, entre infinitos debates que se multiplican, futuros con aroma a coincidencias políticas e ideas amasadas durante estos meses.

En el Encuentro de Salud Colectiva organizado por Clacso, la mirada profundizaba en el rescate de la sabiduría del Cuidado comunitario y la Descolonización, son temas que alteran el orden establecido porque incomoda, salir del pensamiento binario y eurocéntrico pareciera ser que es muy desestructurante para alguna quijotesca alma de un jueves airoso de humo porteño, no así en el norte o sur argentino, en otros países latinoamericanos es muy común plantear esta perspectiva, ahondar en las raíces de la Patria Grande.

Recorridos emocionales en una dimensión casi gestáltica fueron armando un entramado artesanal en mi cuerpo, donde las relaciones de los lenguajes artísticos a partir de sus poéticas y los elementos de innovación cotidiana relacionados con el sincretismo, se tensionan algunas veces con nudos, enredos y contrastes entre tonalidades.

Otro tema que atraviesa esta trama es el pasaje en la historia cultural del Día del niño hasta llegar a la re-significación del día de las infancias y las múltiples formas de vivir la niñez, los debates detrás de esta fecha, su cuestionamiento etario, las sucesivas dificultades que atraviesan poblaciones vulnerables en niñxs desde la falta de nutrientes, maltrato, abuso de poder y nuevas formas de explotación, padecimiento por diferencias sociales, de mestizaje, de género. A pesar de todo se van organizando en espacios de la Comuna festejos creativos que atraviesan las fronteras de la cuadrícula plana de la pantalla y continuar construyendo lazo social, sentir alegrías, gozando, recreando, jugando con el acento puesto en Infancias libres y Protagonistas como dijeran en la invitación que genera Crece desde el Pie.

Seguimiento laberíntico semanal de mis sentipensares

Vivencias que van desde los enredos hasta el descubrimiento más elemental. La complejidad y la sencillez al mismo tiempo. Halar de un fino hilo sereno con la lentitud acorde a los tiempos pandémicos, sin apresuramientos, con cuerpo entero o con ambas manos iniciando algunos lazos con interrogantes ¿qué nos pasó que ya no cuestionamos más el tipo de Sistema para vivir mejor? Era el ABC para las utopías y para el buen vivir. ¿Se perdió la idea en algún camino trenzado? Sin embargo, esa ilusión que quedó oscurecida a través de los años por pandemias durmientes, dejó a un costado del abismo espejos y su imagen para seguir reflexionando por la lucha del estar en un mundo diferente al capital.

Nos disciplinaron y controlaron nuestra subjetividad. El neoliberalismo hirió lo más profundo del entretejido que estábamos armando colectivamente.

Todas las situaciones antes nombradas se convertirían en espacios entre la lujuria y la desesperación, tomando fragmentos desalineados relacionados a nuestra identidad, dominando lo más simbólico de nuestras culturas. Es una realidad extraña, donde aparece un pensamiento repentinamente o por asociación y al mismo tiempo desencadena recuerdos amargos y otras veces la belleza. Otras corporeidades nacientes.

Desarmando para rearmar

El comienzo es desenredando pensamientos y emociones. En ese momento se puede llegar a descubrir interesantes lazos para más adelante ser, estar- estando, después de todo el aislamiento es solo físico, lo que no nos impide construir ideas, debates, conceptos menos eurocéntricos. Recordé un fenómeno que últimamente se está produciendo en el campo de la salud y de la educación, cuestionar dispositivos que provienen del modelo de las instituciones del siglo XIX, donde estudiaron profesionales del siglo XX con educandos del siglo XXI.

Desarmar para rearmar desde nuestra identidad es lo que nos permitirá llegar a ser soberanxs, libres, independientes, solidarixs, equitativxs, encontrar las resonancias diversas de las múltiples voces para poder construir una trama diferente para ser vivida desde la plenitud de lo humano junto a nuestra naturaleza.