¿En qué te convirtieron?

Por Pablo Rizzi.

Decime dale, contame con ese orgullo que te sale del pecho cada vez que cambiás el auto o la selección le gana un partido a Chile o Inglaterra. ¿En qué te convirtieron?

Cuando éramos chicos a todos nos hablaron de San Martín. Acordate. Era como un superhéroe, pero de verdad. Todavía no sabíamos lo que era una dictadura, aunque vivíamos en ella, pero nos enseñaban lo que para San Martín era la libertad, la patria y el coso, y nos gustaba agarrarnos con espadas de cartón en los actos escolares.

Después vino la guerra, ¿te acordás? Seguíamos yendo al colegio y aprendimos a tirarnos bajo los pupitres y lejos de las ventanas en caso de bombardeo, como jugando. ¿Te acordás? Igual nunca bombardearon Buenos Aires, porque íbamos ganando. Y seguíamos con interés las noticias que decían que habíamos hundido un barco inglés, derribado sus aviones… hasta atacamos al portaaviones inglés y lo obligamos a regresar.

No sé si te acordás, la noticia fue muy difundida: el cura José de Malaver, adónde íbamos a misa, había sido detenido por los militares por robarse libros de la biblioteca del Congreso con un cómplice. El cómplice se suicidó dijeron los milicos.

A todos nos sorprendió la noticia y nuestro catequista en el colegio nos explicó que teníamos que entender que una cosa son los hombres, que se equivocan, y otra cosa es la iglesia. Y agregó que, si los hombres se equivocan, debemos seguir manteniendo nuestras creencias e ideales más allá de ellos. Nunca me olvidé de eso, ¿vos te acordás?

De repente, el final fue rápido. Vino un fin de semana y al alcanzar el lunes nos enteramos que no íbamos ganando, sino que habíamos perdido. Así de rápido. Ahora lo ves, ahora no lo ves, y no fue magia. Nos habían mentido.

¿Cuánta gente tiene la certeza de que su vida personal coincide con un suceso histórico? Cómo empieza ese proceso en que se iza la última bandera épica de los sueños, para arriarla con dolor aquel día en que un niño deja de jugar a la guerra, y descubre que se mienten y ocultan muertes y tragedias.

Yo sé que mi adolescencia empezó un 14 de junio. Y si estabas conmigo, la tuya también.

¿Qué puede salvarse de ese naufragio? Una cosa son los hombres, otra cosa son nuestros ideales, nuestras creencias.

En los meses y años próximos el tamaño de esa mentira se agigantó, a veces con cierta lógica, ¿qué lógica hay en una dictadura?: los soldados eran maltratados en las islas. la dictadura había destruido económicamente el país para beneficio de una élite económica, y había ocultado el asesinato de decenas de miles de ciudadanos que los denunciaban. Hasta campos de concentración hubo.

Y vino Alfonsín con la democracia, pero estábamos con el culo en las manos porque el control de la economía la tenía el poder económico financiero que le silbaba al presidente en la cara desde las gradas de la Rural. La misma Rural con olor a bosta que nos mandaban visitar los milicos cuando éramos chicos. ¿Te acordás?

Y fueron esos poderes financieros los que sacaron a Alfonsín hiperinflación mediante, neoliberalismo al palo sacando un presidente y multiplicando sus riquezas a diario. Terminamos el secundario en medio de una híper devaluación que fundía a empresarios que daban laburo, y acrecentaba fortunas de empresarios que hacían bicicleta financiera, y nunca agarraron una pala. ¿Te acordás?

Y después vino Menem, y nos gustó tener dólares, pero muy rápido se empezaron a cerrar fábricas, creció el desempleo y parecía que lo mejor que te podía pasar era ser contador, porque era lo único que pedían los clasificados de laburo. La gente decía que Menem era un traidor a Perón, y que si se levantaba Perón mandaba a Menem a la mierda. Y empezamos a escuchar y a decir «Volvé Alfonsín, te perdonamos». Pero vino De La Rúa (con la bandera de Alfonsín) que iba a cambiar todo y no cambió nada y ahí se va De La Rúa (con la bandera de Alfonsín) que lo empeoró todo y no mejoró nada.

Hasta entonces vivimos cerca de 30 años en un país dividido por una grieta que no paraba de desmoronarse. Vivímos una dictadura, una guerra, una vuelta democrática, una hiperdevaluación, un vaciamiento del estado, y en el 2001 vivímos un no-país. Y todo eso lo provocó una élite económica, el poder real, no productivo y financiero.

En todos esos casos la historia nos presentó personajes que no estaban a la altura. Personas que -como al cura de Malaver- teníamos que despegar de los ideales y convicciones para mantenerlas a salvo.

Y vimos también ese país levantarse, con miles de dificultades, con miles de resistencias conservadoras, con semillas de ignorancia y mentiras y grietas expuestas entre quienes hacen lo posible y quienes se oponen a todo cambio desde el lugar más estúpido de la historia.

Vimos a Néstor decidir el pago de la deuda dejada por los gobiernos neoliberales, lo vimos bajando un cuadro de la dictadura y citando a Alfonsín que se reuniría años más tarde para un homenaje con Cristina, ¿te acordás? Estaba contento Alfonsín.

Y vimos a Cristina enfrentar al campo extorsionador que cortaba las rutas; la vimos invertir en educación, salud, ciencia, transporte, comunicaciones, y mantener un dólar estable. La vimos firmar el decreto que hace gratuito el tratamiento médico de chicos que no crecen por la misma enfermedad que tuvo la pulga Messi, darle una jubilación al papa de Daniel y sacar la fertilización asistida que le dió mellizos a Lisa. ¿Te acordás?

Y en el medio se multiplicaron los parques industriales por tres en todo el país. Ibas caminando por el.parque industrial de La Plata y zas! te chocabas con otro nuevo. Y creció el mercado interno, ¿te acordás? Y todos nos compramos una TV-Led industria nacional en algún mundial, ¿hubo booms de consumo en el mercado interno con gente que llevaba dos changuitos hasta las pelotas, te acordás?

Nos conocemos desde chicos y lo bueno de eso es que atravesamos tantas cosas, que aún cuando nos dejáramos de ver en algún año, los dos sabemos lo que tuvimos que atravesar. Entonces decime. ¿En qué te convirtieron?

Hace más de 40 años atrás, escondido en la noche de los delincuentes, un camión atravesaba la ciudad cargado de milicos para rodear una casa. La llenaban de agujeros. Entraban a retirar los cuerpos. Otro camión pasaba más tarde a llevarse documentos (que servían para apropiarse de esa casa) y los muebles que iban a ser vendidos en casas de remates y clasificados de Clarín. Y nadie veía nada. Eso fue la dictadura.

Hace más de 40 años atrás los milicos agarraban a un tipo y le ponían una picana en las bolas, en los ojos, en el culo, en nombre de la patria y contra el comunismo que a nadie se le ocurrió, pero en defensa de un estado que regalaba el país al poder empresario financiero oligarca y por lo mismo se turnaban para violar mujeres detenidas (a veces frente a sus parejas, a veces frente a sus hijos) antes de matarlos a todos en nombre de las instituciones. Enfermos, perversos y sádicos, genocidas y psicópatas sueltos para blindar el robo de todo un país. Eso fue la dictadura.

¿Infectadura?

Decime, pedazo de hijo de puta, ¿en qué momento se te ocurrió que en memoria del general San Martín tenías que salir a manifestarte en contra de una medida sanitaria que previene los contagios en medio de una pandemia? San Martín era un estratega y hacer eso es una estupidez.

En la manifestación del 17A hubo neoliberales pubertarios proponiendo «la disolución del estado» y San Martín no era anarquista. ¿En qué te convirtieron animal?

Saliste a la calle con la sociedad Rural que te puso a los milicos, te mintió una guerra, destruyó la economía y asesinó a miles de ciudadanos. Saliste con los que llevan el buzo de Videla y con los anti-impuestos que cuando gobernaron te quitaron subsidios. ¿En qué te convirtieron?

¡Saliste con los que bajaron a Alfonsín, los que privatizaron con Menem, los que defaultearon con De La Rúa y Macri, y hablas de libertad mientras los antidemocráticos organizadores de la marcha extorsionan al gobierno “o bajan el proyecto de reforma judicial o habrá más marchas!». Pedí mejor que vayan a discutir el proyecto en el congreso (que por otro lado está funcionando, y ya tuvo más sesiones que en el último año de Macri). ¿En qué te convirtieron?

Y no me hables de los bolsos de López porque nunca te enteraste que tenían guita del tesorero de Macri en Boca, no me hables de las cajas de Florencia porque tenían exactamente la misma guita que Cristina tenía declarada, no me hables del robo imposible de un PBI porque esa es la estupidez que decidiste repetir sin saber cuan estúpido es decirlo, no me digas nada o mejor decime, ¿en qué te convirtieron?

Saliste con Patricia Bullrich, la que les robó un 30% a los jubilados en el gobierno de De La Rúa, la que avaló que la policía asesinara por la espalda a un sospechoso que corre, y no puede dar una nota a un medio independiente porque sólo balbucea slogans vacíos. ¿En qué te convirtieron?

Saliste con los mismos que arrancaron una represión bestial en Plaza Congreso contra jubilados y combatientes de Malvinas. Los mismos que saludaron diplomáticamente reconociendo a las autoridades de las Islas. ¿En qué te convirtieron?

¡Te invitaron a manifestarte en defensa de las instituciones haciendo todo lo que las instituciones dicen que no hagas, y fuiste! La democracia es una institución, institución que puso a Alberto en otra institución llamada gobierno nacional, desde donde se creó y nombró un ministerio de Salud y un Ministro, y saliste a la calle con gente que dice no tolerar a este gobierno y desobedecerlo por qué sí, ¿en qué te convirtieron?

Te juntaste con anti vacunas, anti ciencia, neonazis, anti tecnología de 5G, anti reforma judicial que dicen que no hay justicia, pero tampoco quieren que cambie. Vos, que siempre te creíste tan cínicamente crítico y cool rodeado de una manada de bestias conservadoras y retrógradas. ¿En qué te convirtieron?

Saliste convocado por el partido político que llevó a un contrabandista a la presidencia, el único presidente evasor de Panamá Papers que no renunció, que blanqueó ilegalmente ese dinero, que devaluó, endeudó y privatizó; y espió ilegalmente, persiguió y encarceló opositores con causas truchas y aún sin condena firme. Justo en el momento en que se descubre una mafia de políticos, espías, jueces y medios de comunicación y en el exilio que le evita ser detenido, el peor presidente de la historia te convoca y vos fuiste. ¿En qué te convirtieron?

Decime pedazo de pelotudo ¿en qué te convirtieron? ¿Para qué sirvió toda tu vida? ¿Dónde guardaste el cadáver de tu dignidad?