En la plaza: Las escuelas de Larreta

Por Sebastián Ruiz.

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Che, a mí el tema este de las clases en las plazas me re copa. Lo propuso el Gobierno de CABA, no es joda. En los diarios te lo venden re bonito: “habrá alcohol en gel, distanciamiento y el que se porte bien, podrá usar el arenero”. La cuestión es que hay una banda de pibes que no están yendo a las clases virtuales porque no tienen con qué conectarse. La primera opción que planteó Larreta fue que abran las escuelas y manden sólo a los pobres que no tienen compu. La segunda, esta de las plazas y, de no aprobarse, ya tienen listo otro plan que consiste en un tipo gritando desde un camión en movimiento y que los pibes escuchen y tomen apuntes desde su casa.

Me copa posta el de las clases en las plazas. Tiene algunas cosillas para ajustar, claro, pero ojota que juega. Me imagino a mí de pequeño y que me digan: “mire, joven Sebastián Ruiz, como usted no tiene computadora, ni conexión a internet y creo que le acaban de cortar la luz, retomará las clases en una plaza”. ¡Una alegría tremenda! Y mucho más para mi amigo Julio que vivía ahí.

¿Qué mejor para un guachín que ir a una plaza? Yo no faltaría nunca. Hasta se vuelve un problema ratearse: “che, no da ir a clases, ¿vamos a la plaza?” Estás en jaque, amiguero. Los vaguitos y fisurines que andan acribillando el tiempo entre fernanditos y tucas, también entran en el combo. Ya que están ahí, pinta sumarse y aprender sobre ciencias naturales.

Además, se volvería real la frase “yo aprendí todo en la calle, perro”. No da para tirarla en una entrevista de trabajo igual, porque no queda claro el concepto aún, pero sí le da un marco institucional. Ya no necesitaría usar mi célebre frase “el perro callejero no entiende inglés, pero nunca lo va a pisar un auto”, sacaría mi analítico con posgrado en ranchar en la plazita.

El ministro de salud porteño, Fernán Quirós, señaló que «el espacio abierto es veinte veces más seguro que el espacio cerrado». Bueno, garantizar que el pobre pueda tener acceso a clases virtuales es bastante más seguro. No salen de su casa y, además, tienen una computadora. No se exponen, no sólo a coronavirus, sino también, a estar sentados a la intemperie y que un móvil de TN los enfoque toda la tarde y los venda como jóvenes meritócratas que se superan a sí mismos día a día.

Ésta última me gusta más. Tenes la compu en tu casa, te conectas, cursas, haces la tarea y te descargas el Counter Strike para jugar en línea con tus compas. Si el cielo existe, para mí es un cyber y tenés horas ilimitadas.

Las computadoras para los pibes están, falta que habiliten una lista de quienes son y se entregan. Activen eso y basta de dar vueltas, hay 6.500 pibitos esperando.