En el país que sí recuerdo

Por Liliana Etlis.

Tuve que reconstruir ese lugar varias veces. Por momentos aparecía desdibujado, el paso del tiempo lo había teñido de un color oscuro y opaco. En el recuerdo junto a las charlas se encontraban nítidamente Jorge, Miguel, Lucy, Enrique y no recuerdo quién más.

Este último rostro aparecía sin mirada, con fragmentos esparcidos por la vereda. Era el repartidor de Bonafide, el que siempre sonreía pedaleando las calles de su lugar de niñez. Acudía a visitar encuentros felices durante sus sueños y observar nuevamente a su familia siempre viéndolos sonreír.

Apenas escuchaba el cacareo de los gallos que asomaban en el fondo de la casa, Sole observaba desde el amanecer las horas que pasaban discontinuas e iban perdiendo existencia.

Una luna despedazada por crueles relatos asomaba entre las fronteras de la pared del patio y el horizonte, albergando utopías rebeldes.

Caminó hasta la puerta de hierro, entró a la casa donde permanecía, en el fondo, un paredón semioculto, volvió su mirada al interior de sus adentros, llegó a la cocina para darle calor a la pava del mate, tomó con ambas manos un paquete a medio usar de la yerba marca Tacuari, enjuagó la bombilla que usaba desde hacía años, regalo de una amiga que descansaba en el mar, y se sentó tratando de no caer en el olvido de su renuncia a beber jugo de mango, mate y pan amasado con queso y albahaca.

Concurrió a una ceremonia imaginaria, incluyó personajes conocidos, aquellos que nutrieron su piel y sus sensibilidades y murmuró “siguen vivos”. 

Miró hacia el espacio, tomó unos versos prestados y entre sus brazos, como hubiese armado una cuna con sus miembros, echó a llorar.

Era 22 de agosto, ella era muy chica pero los relatos del barrio quedaron resonando en la memoria y así fue cómo la penumbra comenzaba a mostrar las nubes del norte.

Las sombras rojizas y las celestes y blancas comenzaron a llover sobre el pasto herido por las soledades, sin embargo, sus voces siguieron sonando en el aire en su apertura hacia el país que sí recuerda.