ELMA XXI: Proyecto Federal, Justo y Soberano

Por Ayelen Salvi.

Supimos ser la cuarta flota mercante más grande del planeta, construimos gaseoductos de 1600 km y los pueblos de la Patria estaban hermanados por imponentes vías férreas de casi 50 mil km. Pero ese valioso patrimonio, el transporte, fue arrebatado del Pueblo, por concesiones, privatizaciones y abandono, sin jamás ser recuperado. El proyecto ELMA 21, Empresa de Líneas Multimodales Argentinas, tiene actualmente estado parlamentario con expediente 4813-D-19. Los diputados y senadores podrían debatirlo y aprobarlo.

Este proyecto, impulsado por Social XXI La Tendencia, es la actualización de la vieja ELMA (Empresa de Líneas Marítimas Argentinas). Desde la aparición del contenedor, el mundo tendió al multimodalismo, es decir a integrar distintos modos de transporte. Por eso no alcanza con desarrollar uno, sino que los modos aeronáutico, ferroviario, naval y carretero, deben combinarse. Perimetrar la Argentina con vías férreas, navegar nuestro espacio marítimo y volar en espacio aéreo, es antiimperialista.

El Plan Larkin, iniciado en 1958, pensado por ingleses y estadounidenses, atentaba contra nuestro sistema ferroviario y planeaba aislar la Patagonia. La misma comprende el 30 % del territorio argentino y sólo tiene el 3 % de la población. Esto se complementa con Malvinas. El Ferrocarril, por ende, tiene una importancia geopolítica, federaliza y es el corazón de nuestro proyecto. El Plan Ferroviario, propone una traza paralela a la ruta 40, uniendo a la Argentina de norte a sur y podría generar 2.700 puestos de trabajo, reactivando la producción y terminando con la desocupación de las provincias cordilleranas.

ELMA será una corporación estatal, integrada por Sociedades del Estado (S.E.): Ferrocarriles Argentinos, Marina Mercante y Flota Fluvial, Aerolíneas Argentinas y Transporte Carretero, también Ductos, Playas y Estaciones de transferencia, Aseguradoras y clasificadoras del Estado. El proyecto tiene base en la Ley Sociedades del Estado (20.705) y Corporaciones del Estado (20.558), actualmente la primera aún está vigente. Con espíritu solidario, esta propiedad social, se asemeja más al pan que se reparte entre el pueblo, que a las damas ricas en las puertas de la iglesia que dan limosna.  Y como el pan que se comparte es más sabroso que el que se come a escondidas, el 51 % será del Estado y 49 % de las provincias. Disponer de esta empresa estatal permite abaratar los costos del transporte de pasajeros, solventándolo con la facturación de cargas. Al mismo tiempo disminuye el costo de alimentos, productos industriales, genera puestos de trabajo, integra provincias, fomenta economías regionales y PyMEs.

La ELMA XXI, en modo austral, tiene un rol protagónico en el Cruce por Aguas Argentinas y en la defensa de nuestros caladeros del Océano Atlántico, los más ricos del mundo, ya sabido por los ingleses. La ley 26.776 de Integración Territorial (año 2.012) establece la integración física entre Santa Cruz y Tierra del Fuego (TDF). Hoy, 8 años después, los argentinos debemos ir por Chile para cruzar de una provincia a otra. Queda explícito, la Soberanía no se declama, se ejerce.  ELMA viene a cumplir con ese ejercicio. Lo legal ayuda, pero debe estar acompañado de respaldo físico. Al pasar por Chile, somos extranjeros sobre nuestro propio suelo. ELMA nos devuelve nuestra condición de ser argentinos. Somos ejemplo de Liberación con San Martín, de llevar a la praxis el mensaje fraterno a otros países de América Latina. No podemos permitir que nos pase esto.

El art. 4 de la ley 26.776 afirma que el cruce entre Santa Cruz y TDF, debe realizarse en buque porta rodante y el art. 5, que la conexión marítima debe ser entre los puntos de menor distancia. El Cruce por Aguas Argentinas, articulado dentro de la Corporación Multimodal, es respaldo físico de lo legal, junto con la fabricación de dos buques porta rodantes en el Astillero Río Santiago (ARS), diseñados para transportar por día 90 camiones, 8 colectivos, 150 autos, motos, bicis y 725 personas con sus vehículos incluidos. El Cruce Corto Soberano, propuesto por Social 21, dispone el pasaje entre Cabo Vírgenes, Santa Cruz y Cabo Espíritu Santo, TDF. La producción de los buques en el ARS, generarían 3.000 puestos de trabajo, mientras que la infraestructura portuaria, obra civil, caminos, muelles, etc. para cada puerto, reactivaría 7.000 puestos de trabajo entre Santa Cruz y TDF, en total 10.000 puestos de trabajo.

Pero nunca faltan los sirvientes del imperio, los mayordomos de la reina. El Foreing Office inglés opera en contra del Cruce por Aguas Argentinas. Sergio Borrelli, Capitán de Ultramar de la Administración General de Puertos (AGP) y Catalán Magni (ex senador nacional) quieren que los puertos se ubiquen a más de 100 km del Estrecho de Magallanes, en lugar de que estén próximos. Otros, impulsan la importación de buques de Holanda, país socio petrolero de Inglaterra, en Shell. Con nombre y apellido se deben nombrar a los traidores de la patria: Mario Meoni, ministro de transporte; Mario Goicoechea, salto en garrocha FPV/PRO y José Beni, de la AGP, los tres quieren privatizar un servicio de transporte que aún no nace y pretenden extender la distancia de 42 km a 350 km, para facturar más, viaje vip con olor pútrido, drogas y trata de personas más que un viaje familiar y popular, que además viola la Ley 26.776. Por eso, contar con una Empresa multimodal estatal, regida por Democracia Participativa, en la que los argentinos votemos a sus funcionarios y éstos presenten informes públicos de gestión, con revocatoria de mandato por voto popular, si no cumplen, puede liberarnos de las garras del Imperialismo que opera actualmente con marionetas políticas que se venden al mejor postor con total impunidad. Los pueblos son numerosos para la coima, los traidores son más baratos.

En 2015, compañeros del Foro Naval de Social 21, se reunieron con el Ing. Romano en el ARS, donde se diseñaron y presupuestaron 2 buques porta rodantes con un valor menor al del Fideicomiso asignado por Kicillof, U$s100 millones, Decreto 1423/2015. Entonces no hay impedimento legal, el Cruce Soberano Corto es aplicación directa de la Ley 26.776; ni de trabajo, desocupados sobran; ni económico, ya hay Decreto firmado; tampoco hay impedimento de planificación, la ELMA 21 tiene estado parlamentario. Hace falta amor por la Patria. La primacía del Cruce por Aguas Argentinas, de características justas, como generar trabajo, estimular la conciencia marítima, conectar físicamente a la Argentina, pasa por la Soberanía. Trasciende lo económico y un simple cruce.

Al tener dos puertos de ambos lados del Estrecho de Magallanes, estimulamos el flujo soberano de la Patria. Nos eleva espiritualmente. Hacemos justicia a una causa sagrada para los argentinos, nuestras Islas Malvinas, la Perla austral. Asentamos nuestro sentido anti-imperialista en el Estrecho de Magallanes y desde ahí es superior el control del Océano Atlántico, Mar de Weddell y Mar de Scotia. Los kelpers viven de licencias pesqueras ilegales, pero controlando nuestro Océano Atlántico y sus recursos, vivir de una colonia, se vuelve caro. Por eso convertir a TDF en base aeronaval del siglo XXI, reconocerla como centro geográfico, a casi 4 mil km de Jujuy y equidistante con la última porción del polo sur del territorio argentino, la Antártida, tiene importancia geopolítica y estratégica para recuperar Soberanía. Como en Malvinas serán los gringos o nosotros, el Imperio o la Patria. Seremos colonos o Patria Argentina y Pueblo Trabajador. Alguno cantará Victoria.