Elecciones en Perú, situación política y principales candidatos

Por Diego Gutiérrez – Analista de política internacional.

Nos encaminamos hacia lo que podríamos llamas un Super Domingo, este próximo 11 de Abril no será un día cualquiera para Latinoamérica. ¿Qué se juega ese día? Se juega una gran chance de revertir la correlación de fuerzas en la región. Pero ni tanto ni tan poco, si bien en Chile la situación política de la derecha y en especial del gobierno de Piñera esta en uno de sus peores momentos, las elecciones son para elegir constituyentes, aquellos representantes que van a iniciar el proceso de reforma constitucional. Constitución que fue redactada durante el pinochetismo y que si bien fue enmendada en varias oportunidades, sigue conteniendo su núcleo neoliberal, el cual permite la mercantilización de casi todos los aspectos de la vida de los chilenos y chilenas. La esperanza de un cambio constitucional es muy grande pero al contrario, no se proyectan nuevos lideres en el horizonte que puedan plasmar en acciones políticas el cambio en la realidad material de todos los días.

En el Ecuador la segunda vuelta de las presidenciales parece mas definida, dos modelos de país se ponen en juego y el candidato del correísmo, Adres Arauz, parece encaminado a la victoria y a reeditar un nuevo ciclo de un gobierno alejado de las posiciones neoliberales del actual gobierno de Lenin Moreno y del candidato del establishment y banquero Guillermo Lasso.

Pero vayamos a Perú, en donde las elecciones presidenciales pueden marcar un punto de quiebre. Desde la salida del fujimorismo, todos los gobiernos que le sucedieron aplicaron el mismo modelo y recetario neoliberal, sin importar la ideología o el discurso que impostaran. Y todos, todos cayeron en la misma bolsa de la corrupción, de los negociados con los que se financian las campañas políticas y con las que muchos de los congresistas se hacen sus pequeñas y/o grandes fortunas.

Lo que primero ha empezado a cambiar es la predominancia política del partido fujimorista, quien hasta antes de las ultimas elecciones legislativas, dominaba el congreso con relativa holgura, pero luego de la disolución dictada por el ex presidente Vizcarra perdió la hegemonía de los últimos años. Luego, con las masivas protestas del año pasado cuando el Congreso destituyo a Vizcarra de su cargo de presidente por supuesto cobro de coimas cuando fue gobernador regional de Moquegua. Pero si bien esta sensación de hartazgo que se viene consumando desde hace bastante tiempo ha generado estas reacciones, no hay dentro del campo político partidario del Perú, la sensación de que alguna fuerza o referente pueda emerger con fuerza de este estado de cosas.

La causa Lava Jato también se a posado sobre Perú, los últimos presidentes, desde el fin de la dictadura de Fujimori se han visto involucrados en causas de financiamiento ilegal de campañas por parte de la constructora brasilera Odebrecht. No esta de mas recordar que Alberto Fujimori se encuentra en prisión por algunos casos de corrupción y por delitos de lesa humanidad, y está afrontando un proceso por la esterilación forzada de mas de 270 mil mujeres y 25 mil hombres. El ex presidente Alejandro Toledo se encuentra prófugo de la justicia peruana, aunque actualmente esta detenido en el penal de McGuire en el estado de California. Alan García, dos veces presidente, se suicido al encontrarse cercado por las denuncias de corrupción en su contra, Ollanta Humala fue detenido en el 2017 también por las denuncias del ex gerente de Odebrecht, Jorge Barata, y actualmente se encuentra excarcelado en un régimen de comparecencia restringida. La fiscalía que lleva adelante su causa pidió veinte años para el y 26 para su esposa por asociación ilícita para delinquir y lavado de activos en detrimento del Estado.

También Pedro Pablo Kuczinsky, quien fuera elegido como presidente en el año 2016 y que no llego a alcanzar ni los dos años de mandato. Se encuentra acusado de cobrar coimas de Odebrecht cuando fue ministro de economía de Alejandro Toledo, y fue el ultimo de los presidentes elegidos por el voto popular. Luego de su caída, la inestabilidad política, la disputa entre el Congreso y el ejecutivo y los constantes cambios dentro del Ejecutivo no han hecho mas que agravar el panorama político peruano hasta hoy. Esta saga de inestabilidad presidencial se inicia con las acusaciones del pago de 782 mil dólares por tareas de consultaría a una empresa del ex presidente. En aquel momento la oposición lanzó lo que se conoce como una moción de vacancia para destituir a Kuczinsky, pero parte de la bancada fujimorista no voto a favor y PPK conservó su cargo. Luego de este episodio, le concedió el indulto por razones humanitarias a Fujimori, por lo cual se comenzó a sospechar que la negativa de la fracción de la bancada fujimorista, que respondía a uno de los hijos del ex dictador, Kenji Fujimori, podría responder a un intercambio de favores.

Las sospechas no tardaron en confirmarse cuando salió a la luz un video en el cual se ve a Bienvenido Ramirez, un diputado cercano a Kenji, ofrecerle a Moises Mamani, legislador cercano a Keiko Fujimori, hermana de Kenji, obras para su región a cambio de que votara negativamente por la vacancia de PPK. En otro video, se lo ve al abogado de Kuczinsky, Alberto Borea, negociando con Mamani, quien a la postre sería quien difundiera ambos videos. El congreso volvió a pedir su vacancia, esta vez por ·inhabilidad moral”, y cuando se disponía a votar afirmativamente, PPK renuncio ante la inevitabilidad de su destitución.

Tras este episodio asumió quien fuera su vicepresidente, Martin Vizcarra, quien tampoco corrió mejor suerte, aunque conto con una mejor imagen ante la ciudadanía. A pesar de esto, su enfrentamiento con el congreso debido a diversos proyectos de ley para reformar el sistema político y judicial fueron moneda corriente, y logro un absoluto rechazo cuando Vizcarra propuso el adelantamiento de las elecciones presidenciales y parlamentarias para julio del 2020, cuando deberían realizarse en 2021. Finalmente el congreso archivaría el proyecto por inconstitucional. A este le siguió un nuevo conflicto por el nombramiento de magistrados para el Tribunal Constitucional, magistrados que debian ser reemplazados por caducidad de mandato y que el fujimorismo y sus aliados estaban intentado copar con jueces que les fueran afines y resolvieran a favor un habeas corpus presentado por Keiko Fujimori, la cual se encontraba en prisión en aquel momento.

Para frenar este intento el jefe de Gabinete de Ministros, Del Solar, presento una moción de confianza ante el congreso, el cual rechazo y ante el segundo rechazo el presidente Vizcarra procedió a disolver el parlamento según el articulo 134 de la constitución peruana. Un nuevo congreso se establecería con una novedad, la atomización de las fuerzas políticas que lo componen actualmente, el fujimorismo perdería la hegemonía política que detentaba desde los años 90.

El nuevo congreso tampoco le haría las cosas fáciles a Vizcarra prolongando la crisis política y el enfrentamiento, presentando dos veces mociones de vacancia por casos de corrupción, lográndolo en la segunda oportunidad por “inhabilidad moral permanente”. Así, llegamos al nombramiento de Manuel Merino, presidente del congreso tras ser elegido en las elecciones parlamentarias extraordinarias del 2020 por Acción Popular. Llamativamente, cuando el congreso hizo su primer intento de vacancia sobre Vizcarra, Merino busco el apoyo de los altos mandos militares de las FFAAs, para asumir la presidencia.

Merino llego a asumir, pero su interinato duró menos que un suspiro. Solo duró seis días en la presidencia, y las protestas por la destitución de Vizcarra mas que por apoyo, por indignación ante lo que los peruanos consideraron como una forma de prolongar una crisis política ya intolerable, una disputa entre las fuerzas políticas para sostener sus privilegios mientras los ciudadanos enfrentan la crisis sanitaria, económica y social producto del modelo económico y la pandemia del COVID. Estas protestas fueron ferozmente reprimidas por las fuerzas de seguridad y provocaron el asesinato de dos manifestantes, terminando al mismo tiempo con el corto pero nefasto interinato de Merino.

Finalmente en noviembre del 2020 es nombrado como presidente el parlamentario Francisco Sagasti, del Partido Morado, el cual no esta implicado en ningún escandalo de corrupción y que se opuso a la vacancia de Vizcarra, factor clave para su designación y que ayudó a calmar las aguas y las protestas ciudadanas. Sagasti tiene 76 años, es docente universitario e ingeniero industrial, también fue asesor en las Naciones Unidas y trabajó en el Banco Mundial en planeamiento estratégico.

Pasando a las elecciones, la crisis de representación se demuestra  en la intención de voto de los principales candidatos, ninguno de estos llega al 20%, lo cual hace casi improbable que haya un claro ganador el 11 de abril y se necesite una segunda vuelta. Vamos a considerar algunas encuestas para ir delimitando cuales son los candidatos con mas chances. Primero veamos la encuesta realizada por el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG). En esta encuesta los principales candidatos mas intención de voto son Yohny Lescano de Acción Popular con 15,6%, George Forsyth con 13,1% de Victoria Nacional, Veronka Mendoza con 11,2% de Juntos por el Perú, Hernando De Soto con 8,6% de Avanza País, Keiko Fujimori con 7% de Fuerza Popular, Daniel Urresti con 5,1% de Podemos Perú, Rafael Lopez Aliága de Renovación Popular también con 5,1% y Julio Guzmán con 5% de Partido Morado.

Otra encuesta a considerar es la realizada por el Instituto de Estudios Peruano (IEP) también de Marzo de 2021. En esta encuesta encontramos algunas diferencias en las posiciones que ocupa algunos de los candidatos y candidatas pero se vuelve a repetir el patrón de atomización en las preferencias de la población. Lo que no cambia es la primera posición en la intención de voto que encabeza Yohny Lescano con 13,9%, pera en el segundo lugar aparece un sorprendente Rafael Lopez Aliága con 9,5%, Keiko Fujimori también sube a un tercer lugar con 7,2% relegando a Veronika Mendoza al cuarto lugar con 7%. George Forsyth se ubica luego con 6,8% seguido de Hernando De Soto y Daniel Urresti con 5,7% y 4,5% respectivamente. El candidato mas elegido en esta encuesta fue el no sabe/ninguno/blanco/nulo con un 31% de los encuestados. Esto demuestra la apatía de un gran porcentaje de la población con los partidos políticos y sus integrantes.

Ahora hagamos un pequeño perfil de los principales candidatos con mas chances según estas encuestas. Empecemos por Veronika Mendoza, sicóloga y antropóloga de 40 años, presidenta de Nuevo Perú y candidata por Juntos por el Perú, coalición que integra su partido junto a varios partidos de centro izquierda como el Partido Comunista Peruano Unidad, el Partido Comunista Peruano Patria Roja y el Movimiento por el Socialismo. Comenzó su carrera política de la mano de Ollanta Humala en el Partido Nacionalista Peruano desde el 2009 hasta el 2012 para pasarse al Frente Amplio debido a las acusaciones de corrupción en contra de Humala. Fue candidata a la presidencia en el 2016 por el FA obteniendo un inesperado tercer lugar con un 18,8% de los votos. Desde el 2017 es presidenta de Nuevo Perú. En las últimas elecciones legislativas Juntos por el Perú solo obtuvo el 4,8% y no consiguió representación parlamentaria. Sus propuestas en materia económica se basan en una reactivación económica a partir de la expansión fiscal y transformar la matriz económica hacia una mayor diversificación productiva. También hace eje en el cambio de matriz energética hacia energías mas limpias.

Yohny Lescano es quién lidera las encuestas y viene en ascenso desde hace un año atrás cuando solo tenía un 4% de intención de voto. Pertenece a Acción Popular, partido tradicional con mas de 60 años de historia y al que pertenecen el destituido Martin Vizcarra y el renunciante Manuel Merino. Lescano tiene 61 años y es abogado. Fue congresista desde el 2001 hasta el 2020 cuando el parlamento fue disuelto, de sus tres periodos como legislador el primero (2001/2006) y el ultimo (2016/2020) fueron por Acción Popular mientras el el periodo intermedio lo hizo por el partido del ex presidente Toledo, Perú Posible. Si bien AP es considerado un partido de centro derecha algunos medios lo ubican a Lescano en un espectro mas de centro izquierda por su trabajo legislativo en materia de sistema de pensiones, defensa del consumidor y leyes anti bullying, entre otras leyes. También muestra un aspecto conservador opuesto al matrimonio igualitario y la legalización del aborto.

Quizás el mas sorpresivo de los candidatos sea George Forsyth, un ex arquero del club de futbol Alianza Lima de la capital peruana. Venezolano de nacimiento e hijo de un diplomático peruano y una ex Miss Chile. Inicio su carrera en el distrito de La Victoria como candidato a regidor (concejal municipal), cargo que gano integrando una lista del partido Unidad Nacional. Milito en las filas del Partido Popular Cristiano hasta el 2014 y gano la alcaldía de La Victoria en las elecciones municipales del 2018 por Somos Perú. En el 2020 rompió con Somos Perú y pasó a formar parte de Restauración Nacional, el cual se disolvió y reorganizo bajo el liderazgo de Forsyth. El ex alcalde de La Victoria tiene posiciones menos conservadoras en cuanto a los derechos LGTB y se mostró partidario de la Unión Civil. Tiene un discurso muy basado en las cuestiones de la “seguridad” y en contra de la corrupción del sistema político pero no se conocen a ciencia cierta cuales serían sus medidas económicas de llegar a la presidencia. En temas económicos, la revista Américas Quarterly del Council of Foreign Relations, lobistas del poder económico estadounidense sostiene que “sus puntos de vista sobre los grandes problemas económicos son menos claros”.

La ultra derecha peruana tiene su candidata en Keiko Fujimori, quien a pesar de los años y de haber perdido en varias ocasiones. Es la fundadora de Fuerza Popular y por el cual fue candidata en el 2011 y perdiera en la segunda vuelta con Ollanta Humala. También fue candidata en el 2016 y obtuvo la primera posición pero fue derrotada por Pedro Kuczinsky en la segunda vuelta. Sus propuestas e ideología siguen siendo las del neoliberalismo impulsado por su padre en la década de los 90s. Actualmente se encuentra siendo investigada por las coimas de Odebrecth. Jorge Barata denunció ante el equipo especial del Lava Jato peruano que la empresa aportó un millón de dólares para la campaña del 2011. la acusación es por lavado de activos. En el 2019 fue puesta en prisión preventiva por 15 meses pero la Corte Superior de Justicia Penal Especializada se la revocó en mayo del 2020 y la puso en un régimen de comparecencia con restricciones. A fines del 2020 el fiscal Domingo Pérez solicitó la suspensión del partido, pero el poder judicial rechazo este pedido y Keiko se lanzó de lleno a la carrera presidencial.

Otro candidato sorpresivo es Rafael Lopez Aliága, un ingeniero industrial de 60 años, perteneciente a Renovación Nacional, antes Solidadaridad Nacional. Fue profesor universitario de la Universidad Nacional de Ingeniería del 2017 al 2020 y presidente del directorio de Perúrails y director de Perú Belmond Hotels. También es director del Ferrocarril Trasandino. Como político se desempeño como regidor provincial de Lima por Unidad Nacional durante el período 2007/2010. se postulo como congresista para las elecciones legislativas del 2020 pero su partido solo consiguió el 1,4% de los votos, con lo cual no logro el cargo. La ideología de su partido definida por el mismo es “una alternativa política socialcristiana”. Esta a favor de la pena de muerte y en contra de la despenalización del aborto. En una escueta definición de su página de campaña se manifiesta a favor del “libre mercado acompañado de un rostro social”.