El pedido de libertad de algunos y la pesadumbre de la mayoría

Por Pablo Pérez.

Desde que comencé a realizar esta columna me preocupaban dos cosas, una poder estar a la altura del portal y la otra tener material. La verdad que la primera es muy difícil por los nombres que escriben en el portal, pero la segunda, semana a semana me sorprendo. En los últimos días me llamo la atención como una parte de la sociedad (la más holgada para superar la crisis) manifestaba en plaza de mayo y al otro día una gran manifestación en el tigre ahí donde muchos decidieron vivir encerrados en countries que son verdaderas ciudades con todas las comodidades para pasar una cuarentena de lujo, muchos pagaríamos por pasar unas vacaciones ahí, pero lo absurdo de pedir libertad y que se respeten los derechos personales.

¡Qué irónico no!!! Ellos que evaden, que fugan, que tienen empleados y empleadas en negro son los que piden derechos, estos mismos son los que hacen muros para separarse de los más humildes, pero no termina ahí esto no es obra de la espontaneidad de las personas los de siempre empezaron a operar, el amigo Niki Caputo se va con toda la familia fuera del país se le terminaron los privilegios de diplomáticos, la Su se va para Uruguay y los medios insisten en que el Pte. Alberto Fernández se enamoró de la cuarentena y que nos gobiernan los infectólogos el blindaje hacia Horacio Larreta sigue más que nunca mientras en los barrios humildes de CABA tiene casi el 70% de los infectados de la ciudad los medios solo se atienden y muestran la crisis en Villa Azul (provincia de Bs As) donde los infectados son menos de un cuarto de los de la capital.

El gobierno no reacciona, ¿no se dan cuenta o no pueden?, ¡los de siempre ya comenzaron las operaciones esta situación ya sabemos cómo termina el desgaste de los medios hegemónicos y con un solo interés el de siempre que los humildes, la clase trabajadora pague la fiesta de unos pocos el impuesto a las grandes riquezas bien gracias!!!  o se sabe nada pero los aumentos siguen la ayuda no alcanza y la pobreza crece, increíble es escuchar como piden libertad y ponen en duda la pandemia. La verdad que deja todo esto es que si no vamos a trabajar y no consumimos nosotros los trabajadores los poderosos no ganan sus riquezas es el momento de hacer de este país un país más justo, donde todos podamos realizar una vida normal donde las esperanzas puedan cumplirse, y el gran pueblo argentino por una vez en su historia logre la igualdad de todos y todas.