El “Gringo” Froment, una luz que ilumina a Boxing desde arriba

Luciano Padín en La Opinión Austral el pasado 3 de septiembre publicó este emotivo homenaje a Facundo «el Gringo» Froment que compartimos con todos ustedes acá.

Que este recuerdo en palabras sea un abrazo inmenso a toda su familia.

El “Gringo” Froment, una luz que ilumina a Boxing desde arriba

Era querido por todos en el Albiverde. Un repaso sobre su historia de amor y compañerismo. Facundo había sido arquero, pero también era un profesor de la vida para todos los que lo tuvieron cerca. Soñaba con tener un club y brindar espacio a los chicos.

Facundo “El Gringo” Froment se levantaba temprano y pasaba por la panadería. Compraba bizcochos o pan (le gustaban las tostadas con dulce y manteca).

Más tarde, llegaba al polideportivo de Boxing Club, ubicado en la calle Provincias Unidas, y recorría lentamente los pasillos. Luego se instalaba en la sala de utilería. Preparaba los mates -algo totalmente infaltable en él- y esperaba con paciencia a que empezaran a llegar los juveniles del club. Era una rutina.

Froment se había presentado ante Leonardo Mata, coordinador de Boxing en ese entonces, y le pidió trabajar en el club. Así empezó.

Fue ayudante de campo en las inferiores de Miguel Ruffine, histórico entrenador del Albiverde. Pero su especialidad fue siempre la preparación de arqueros. Luego pasó a estar con Rubén Capovilla, actual técnico de Newells de El Calafate y ojeador de Argentinos Juniors.

Facundo fue ayudante de campo de Miguel Ruffine y Rubén Capovilla en Boxing Club

Los que compartieron con él coincidieron en diversos denominadores comunes: transmitía alegría, amabilidad, generosidad, humildad, amor, cariño y paz.

“Me miraba a los ojos, con esos ojos azules que tenía. Te enamorabas de ese chico. Era un amor. Tan buena persona”, recordó Miguel Ruffine, mientras se le llenaban los ojos de lágrimas desde Santa Fe, a La Opinión Austral.

“El Gringo” ayudaba a los chicos. Quería sacar a los jóvenes los de malos hábitos. Soñaba con hacer una cancha en el barrio Fátima, al lado de la iglesia, y tener un club propio para brindar un espacio de contención.

Iba a la misa con Alicia Scheffer (trabajó muchos años en Boxing con él) y luego daba charlas para los chicos.

Durante 2010, acompañó a la categoría Sub 14 en el largo camino hacia los Juegos Evita. El vínculo con todos los jugadores y personas cercanas fue cada vez más fuerte.

“Siempre con buena predisposición y haciendo reír a la gente. El Gringo era armonía. A mí me tocaba ser el arquero titular y él estaba conmigo todo el entrenamiento. Me enseñó un montón, tanto en lo deportivo como en lo humano. Nos dio mucho. Siempre lo recuerdo por su carisma y sencillez”, describió Mariano Cabrera, ex arquero de Boxing Club.

Un sueño eterno

“El Gringo” se enamoró del fútbol rápidamente. A los 4 años empezó en Campus (ahora llamado Porto). Era hijo de Alessandra Minnicelli, abogada y esposa de Julio De Vido (ex ministro de la Nación), y de Arturo Froment, abogado.

Su padre y su abuelo habían sido arqueros. Decidió seguir ese camino. Admiraba a José Luis Chilavert -arquero multicampeón con Vélez Sarsfield- y era fanático de Boca Juniors.

Durante años, fue la valla menos vencida en los campeonatos infantiles. “Las cosas que hacía en el arco eran impresionantes. Una garra tenía. La gente lo quería sacar de los partidos y él les hacía señas con las manos, mientras se le dibujaba una sonrisa en su rostro. No burlándose, sino demostrando que eso no lo afectaba”, recordó Ruffine, su entrenador de toda la vida.

En 2003 se fue a vivir a Buenos Aires. Fue al instituto de River Plate, que tenía colegio secundario.

Entrenó en la Escuela de Fútbol de Claudio Marangoni (gloria de Independiente de Avellaneda) y atajó durante un tiempo en las inferiores de Argentinos Juniors.

El rotundo cambio a la nueva vida en Buenos Aires no se le hizo fácil y decidió regresar a Río Gallegos durante un tiempo. Allí jugó en Petrolero Austral y trabajaba en una Escuela de Fútbol junto a Ruffine.

Se probó en 2006 en Talleres de Córdoba y sufrió una lesión en su rodilla. Regresó a Buenos Aires para terminar el secundario y entrenó en el CEFAR (Centro de Entrenamiento de Fútbol de Alto Rendimiento). Pasó por Atlanta y también por Argentinos Juniors.

“El Gringo” atajó en las inferiores de los clubes Argentinos Juniors y Atlanta.

Pero su lugar en el mundo era Río Gallegos. “Lugar que quiero mucho, donde tengo todo y soy muy feliz”, le repetía a su madre.

La altura no le favoreció para ser arquero. También jugaba de marcador de punta derecho. El incansable recorrido por la derecha de Hugo Ibarra (ex lateral derecho de Boca) lo sorprendía y sentía gran admiración por él. “Era muy bueno jugando al fútbol. Tenía muchísimas condiciones”, resaltó Alicia Scheffer a La Opinión Austral.

Ruffine resaltó que Froment soñaba con ser jugador profesional. Su pasión interminable por el fútbol hizo que le dedicara el mayor tiempo posible.

La trágica mañana

Era septiembre de 2010. La categoría Sub 14 de Boxing jugaba en los Juegos Evita Provinciales. Los jugadores de Boxing recuerdan que esa mañana faltaba algo: Facundo no había llegado y era algo muy extraño. Siempre estaba primero que todos para ayudar a planificar los entrenamientos o los partidos.

Estaban en el vestuario a la espera de Facundo y de un compañero, que vivía en el barrio Evita. Froment siempre pasaba a buscarlo e iban juntos hacia el Boxing Club. El jugador del albiverde llegó tarde y avisó que “El Gringo” no había ido por él.

Boxing jugó y ganó. Cuando terminó el partido, Capovilla juntó a todo el plantel y les dio la triste e inexplicable noticia: Facundo había fallecido en un accidente de tránsito en la avenida Ricardo Balbín, que conecta la autovía con la costanera de Río Gallegos y que se había inaugurado hacía sólo dos semanas.

“Recuerdo todo el momento. No lo podía creer. Se me cayó el mundo. Facundo era un amigo y un gran compañero. Pero seguimos adelante por él”, describió Cabrera.

El plantel de ese equipo, luego de ser campeón provincial, asistió al velorio de “El Gringo”. Luego, Cristina Fernández, vicepresidenta, recordó a Facundo en el acto de cierre de los Juegos Evita Nacionales. Además, Boxing puso su nombre al torneo de infantiles más importante del club, en homenaje a él.

El compañerismo como estandarte

Matías Cabrera (defensor de Boxing) se había ido a Estudiantes de La Plata a principios de 2010. Estaba en la pensión del club, en City Bell.

El plantel estaba por entrenar y apareció Facundo Froment. “Él me fue a ver. Era un genio. Miró el entrenamiento y después nos quedamos tomando unos mates. Facu había ido a Buenos Aires y se fue a La Plata sólo para verme. Cuando estaba en Boxing, él se quedaba hasta lo último y si no tenías en qué irte a tu casa, te llevaba. Siempre estaba para todos”, dijo Matías Cabrera a La Opinión Austral.

“Vivía conmigo. Me llamaba a cualquier hora y venía a mi casa. Comíamos, tomábamos mates y cafés. Nos teníamos un amor tremendo porque él te transmitía eso. Él daba todo por el otro. Era de buena madera. La mamá le decía que estudiara, pero el sólo quería jugar al fútbol. La madre y el padre lo ayudaban en todo”, agregó Ruffine.

Alicia Scheffer fue compañera de ruta de Fromenten diversas ocasiones. “Siempre quería que viajemos en su auto. Escuchábamos cumbia y nos divertíamos muchísimo. Una vez viajamos a Piedra Buena, a un torneo infantil. Saliendo de Piedra Buena, un domingo, se nos rompió el embriague y los bomberos lo ataron con un alambre. Tardamos seis horas en llegar a Río Gallegos, pero la pasamos genial. Él estaba siempre alegre”, expresó Scheffer.

Son historias precisas. Relatan características de Facundo. Vivía para ayudar y acompañar.

“El Gringo” se fue el 18 de septiembre de 2010, a los 21 años. Pero, desde arriba, cada vez que Boxing juega y algún chico patea las calles en busca de un sueño, ahí está Facundo para iluminar y ayudar al que lo necesite.

El emotivo recuerdo de Cristina Fernández en los Evita

El equipo de Boxing Sub 14, que representó a Santa Cruz, salió segundo en los Juegos Evita Nacionales.

Perdió la final por 2 a 1 ante Corrientes. Capovilla, el entrenador, no viajó y además faltó la presencia de Facundo Froment, ayudante de campo, que había fallecido en septiembre.

La delegación de Santa Cruz, junto a todas las provincias, presenciaba expectante el cierre masivo del certamen. Había euforia y alegría.

Cristina Fernández de Kirchner, presidenta de ese momento tras el fallecimiento de Néstor Kirchner, concluyó el acto.

“Quiero terminar con un homenaje muy sentido a un chico de Santa Cruz. El equipo de Santa Cruz de fútbol salió segundo. Quiero recordar a un joven que yo conocí y soy muy amiga de su madre”, comenzó Cristina.

“Facundo Froment había encontrado, después de mucho tiempo y de muchos problemas, su vida y sus objetivos ayudando a otros jóvenes a prepararse en el deporte. Él falleció trágicamente hace poco muy tiempo”, sostuvo.

“Por eso quiero, en homenaje a él y a otro que me está mirando desde arriba, dedicarles a todos ustedes el esfuerzo, la responsabilidad de que cuando uno pone garra y esfuerzo, las cosas salen adelante”, culminó Fernández de Kirchner el emotivo acto de cierre.

Todos los años, desde 2011, se celebra el torneo aniversario “Facundo Froment” en Boxing

“Facundo trabajaba con todos. Era un colaborador constante. Le encantaba estar en el club y ayudar a los arqueros. Nunca dudé, personalmente, de poner el Torneo Aniversario Facundo Froment. Es el torneo más importante que se hace en agosto”, aseguró Leonardo Mata, secretario de Boxing.

Facundo Froment paseaba por el club y estaba predispuesto a ayudar a los chicos.

En homenaje a él, a finales de agosto, desde 2011, se realiza el Torneo Aniversario “Facundo Froment”. En este participan equipos infantiles de Santa Cruz, Chubut y del sur de Chile.

“En 2013 fui con el equipo de TyC Sports porque se interesaron en conocer más sobre el torneo y salió un programa especial lindísimo”, recordó Alessandra “Lali” Minnicelli a La Opinión Austral.

Claudio Marangoni, gloria de Independiente, viajó en 2012 para estar presente en el certamen. Brindó una gran charla, donde habló sobre liderazgo, trabajo en equipo y motivación.

José “Pepe” Basualdo, ex jugador de Boca Juniors, también estuvo presente en 2015 y habló sobre deporte.

Este año no se ha podido realizar por la pandemia por coronavirus. Pero Boxing, todos los años, festeja su aniversario con este certamen importantísimo para el deporte de la Patagonia.

En la última edición, Racing de San Julián fue el campeón al vencer a Boxing “A” por 5 a 3.

La Academia de Río Gallegos le ganó a Ferrocarril YCF y se quedó con el tercer puesto del “Facundo Froment”

La nota original, la encuentran: https://laopinionaustral.com.ar/deportes/el-gringo-froment-una-luz-que-ilumina-a-boxing-desde-arriba-235932.html