¿El Frente de Todos o el Frente de Algunos?

Por Claudio Posse.

El título se pregunta una obviedad. Sin embargo, en muchas circunstancias lo obvio suele transformarse en una trama enmarañada y termina complicando situaciones que, a primera vista, podríamos tomar como simples.

Por ejemplo, el 1% de los ricos del mundo acumula el 82% de la riqueza global. Imaginemos un extraterrestre que viene por primera vez a nuestro planeta y le cuentan semejante situación, suponiendo que el E.T. es de un planeta Nacional y Popular, ¿qué diría? Tengo la sensación que sus palabras (traducidas a cualquier idioma terráqueo) serían más o menos así: “Muchaches (el E.T. habla inclusivo), por qué no se juntan y manejan ustedes, que vendrían a ser una abrumadora mayoría, en este asunto.”

Ahí empieza el lío, el temita de juntarnos es tan difícil como conocer a un E.T. y, más aún, que hable inclusivo. Tratemos juntos de desglosar el asunto de la Unidad. Siempre, pero siempre, todes salimos enloquecidos al decir esa palabra mágica: Unidad, más aún si estamos en serios problemas, por ejemplo, Macri gobierna este país (el E.T. a esta altura empezó terapia). Ahí comienzan las reuniones, uno con otra y el otro con aquella y se van encadenando situaciones que nos permiten pensar que, y actuar en consecuencia, es posible la ansiada, repito Unidad. Y escuchamos a compañeres que hablan de cosas un tanto extrañas, por ejemplo, “Unidad hasta que duela”, un poquito de auto flagelación, o justificaciones un tanto forzadas que no vienen al caso. Lo importante es saber, como ocurrió en el 2019, que la Unidad era necesaria para extirpar un mal superior, en este caso Macri, que estaba destruyendo el país en todos los órdenes (el E.T. sonríe ante esta situación, hay esperanzas se dice mientras ojea algún libro de historia Argentina). Claro, todas y todos nos abrazamos (cuando se podía) pero siempre mirando de reojo, porque nos queda una “cosita” adentro. Pero, raudamente salimos a hablar loas de nuestro Frente (atento el E.T. ante la nueva denominación), porque la Unidad se institucionaliza a través de espacios electorales que aglutinan diferentes “partidos políticos”, que tienen ideas diferentes o similares. Y ahí, nuevamente comienzan las discusiones “importantísimas”, a saber: el nombre del frente, las candidaturas nacionales, candidaturas provinciales, candidaturas municipales, los que se mataban en las listas universitarias ahora tienen que armar listas conjuntas, los sindicalistas se amigan con los sindicalistas que no eran amigos, etcétera, etcétera, etcetera. Ahhhhh, también en algunos sectores se habla de planificación pública teniendo en cuenta el marco ideológico que nos encuentra, se debate para construir un gobierno que logre los objetivos deseados. (El, a esta altura, aturdido extraterrestre, levanta su extraño brazo y pregunta: ¿no todes debaten?) …

Y un día ¡ganamos! Y sacamos a Macri de la casa Rosada y volvimos a tomar el mando de la administración pública. Y nos abrazamos, besamos, lloramos y reímos. Somos felices.

Asumimos. Alberto Presidente. Cristina Vice. Como dice Lorenzo Pepe en la entrevista que le hice para este número de Identidad Colectiva, interesante conclusión me tiró cuando le pregunte quién es él conductor o la conductora del peronismo.: “Como dijo Perón, todos tenemos el bastón de mariscal en la mochila, lo sacamos y conducimos”.

Entonces, gobernamos con Alberto y Cristina a la cabeza, no nos quejamos ni de la herencia ni de la Pandemia. Administramos la cosa pública en beneficio de los sectores del trabajo (el E. T. aplaude con sus manos toscas).

Ahora bien, la realidad no es estática y el Frente de Todos es amplio con visiones de esa realidad vistos con subjetividades diferentes. En la práctica genera tensiones, lógicas de aquellos que piensan diferente. No me voy a detener en ningún punto en particular, porque no tiene sentido al punto al que voy y, debo confesar, no quiero marear aun más a nuestro amigo extraterrestre que ya aceptó de sobrenombre “Pocho” (sin entender bien por qué, pero él no se queda en un debate inútil que trabaría nuestra relación).

Entonces, encontremos juntos el método que nos permita convivir en un espacio diverso, con visiones diferentes y que construya permanentemente opciones superadoras.

El mejor Alberto

Esta semana fue esperada y trabajada desde el mismo día que  asumió Alberto a la presidencia. Se llegó a un acuerdo con los acreedores externos y comenzamos, una vez más, a  ordenar el quilombetes que nos dejaron los neoliberales. Objetivo cumplido con miradas y visiones diferentes en relación a las formas. Pero objetivo cumplido.

Se relanzó el ProCrear, esto determina nuevos puestos de trabajo y reactivación económica. Objetivo cumplido.

También el presidente se refirió a la ampliación de cárceles y dijo textualmente:

Esteban Righi, mi maestro en el mundo del derecho, siempre decía que a un país y a una sociedad se la mide por las condiciones carcelarias. La verdad es que estamos bochados en esa materia y tenemos que trabajar mucho para corregir eso, para que cada uno se haga responsable del daño que ha hecho pero que no pague más tortura que el solo hecho de estar encerrado que ya es suficiente tortura”

Presidente Alberto Fernandez

(Pocho y yo aplaudimos de pie). Objetivo en marcha, también con visiones diferentes.

Elegí estos casos como ejemplo de que es posible mantener la Unidad si mantenemos el visón estratégico con esas visiones desplegadas en un debate permanente entre las y los integrantes del Frente de Todos. Porque lo que rompe los frentes no son los debates ni las discusiones. Por el contrario, es la falta de marco para que todas esas ideas convivan. No tengo registro de espacio político que defienda los intereses de las mayorías populares que sobreviva sin debate e intercambio de ideas. Suele ser al revés, los espacios mueren de inacción y confusión cuando están rodeados de alcahuetes y sí todistas.

El mejor Alberto, es el que dice permanentemente que no quiere un Frente de Todos con Pensamiento Único. Ese es el concepto de unidad que debemos lograr, con diversidad de pensamiento y los mismos objetivos estratégicos.

Este portal intenta aportar a ese pensamiento que cuestiona porque es nuestra obligación, un portal que pone lo que haya que poner en los momentos que hay que poner, como en los cuatro años de Mauricio Macri.

Un querido compañero se enojo mucho porque en Identidad Colectiva de la semana  pasada escribió otro compañero que tiene otra visión de un tema determinado. Ustedes se imaginan que inmediatamente le dije: respóndele, y sepan que estaba feliz con lograr un intercambio de ideas en el portal, pero no se pudo. Una lástima. En todo caso, la anécdota vale para recordales a todas y todos les compañeres que Identidad Colectiva es un espacio abierto para generar todos los debates que sean necesarios. Así haremos grande al Frente de Todos, por el bien del Pueblo y para la grandeza de la Patria.

Pocho, nuestro amigo extraterrestre me dice que responda la pregunta del título del artículo. Le digo que es obvia la respuesta y me dice: “lo obvio también hay que aclararlo, dicen que lo dijo Perón en algún lado”. Tiene razón: el Frente de Todos es de Todos. De Axel Kicilof y de Guillermo Moreno, de Beliz y de Esteche, de De Vido y de Grabois. De Alberto y de Cristina. Tuyo y mío. Es de Todes, me dijo Pocho que no atrase y escriba en inclusivo, con Todes y sin dolor porque esto se hace y nos realizamos con amor y alegría.