El Destino y el Sentido

Por Gustavo Ignacio Morato

Cuando los antiguos griegos querían conocer el porvenir asistían a los oráculos. El más famoso de ellos fue el de Delfos que se encontraba a los pies del monte Parnaso.

Desde allí los dioses, a través de sus extasiadas pitonisas, les comunicaban a los Hombres su destino. Pero era tarea de quienes consultaban encontrar el Sentido del Destino que le había sido dado.

Casualmente en nuestra lengua las palabras Sentido/Destino están formadas por las mismas letras.

Hoy más que nunca la incertidumbre rodea el futuro de la humanidad y de nuestra patria. ¿Cuál será el porvenir?, nos preguntamos.

Entonces observamos como los falsos oráculos, encarnados en los comunicadores de los grandes medios hegemónicos- que siempre han apoyado los intereses de los poderosos- están extrañamente preocupados por la economía de los sectores más débiles a los cuales han permanentemente despreciado.

Algunos hasta se han transformado en Esperpentos anacrónicos que pretenden ironizar sobre la vida y la muerte.

También observamos atónitos la impudicia de algunos dueños de empresas que saquearon las arcas de los bancos públicos, paseando en sus lujosos veleros violando la ley. Otros extorsionando con la amenaza de irse fuera del país cuando les descubren cuentas en dólares en paraísos fiscales.

Algunos hasta se han transformado en faros de la inescrupulosidad echando 1500 trabajadores en el medio de una pandemia operando como una especie de señal de largada, para que otros grupos también concentrados, comenzaran a amenazar con la remanida opción de siempre: despido o disminución de salario.

De este modo Ellos pretenden construir un Sentido para nuestro Destino.

El sentido de tener un país para pocos con ganancias extraordinarias a costa del esfuerzo y el sacrificio del resto de los ciudadanos.

La contracara de ello son los enfermeros, los médicos, los trabajadores de los supermercados, los que prestan servicios públicos, los empresarios preocupados por ver cómo llegan a pagarle a fin de mes a sus trabajadores y también los millones de ciudadanos que, cumpliendo con las consignas establecidas, acompañan quedándose en sus casas.

Ha comenzado una lucha donde el gobierno juega su propia existencia y a la  vez su rol histórico: es la lucha contra los carteles de la corrupción que han tenido ganancias extraordinarias durante años vendiéndole a  precios siderales  al estado; es la lucha para implementar un  control de precios en la cadena de producción para  permitir que el pueblo logre acceder a los bienes y servicios, para poner en caja el sistema financiero y  que cumpla un rol de apoyo a las pequeñas y medianas empresas -hoy más necesario que nunca-y que esté al servicio de la producción nacional , es la lucha por imponer el cobro de un impuesto extraordinario a las grandes fortunas.

Estas son las acciones que nos permitirán construir otro sentido.

Sin duda necesitamos dejar de lado diferencias a fin de poder establecer sólidos puentes con aquellos actores que aún sin ser de nuestro espacio, comparten nuestro Destino.

Con todos aquellos que estén convencidos de que la patria es el hogar común donde la existencia de todxs y cada unx de sus habitantes tiene Sentido.