El absurdo fenómeno de Bizarrap

Por Rocio Flores

Como les avisé en el artículo “Vas a valorar el trap después de leer ésto”: Bizarrap merece una nota aparte. Y es que en solo tres años pasó de ser un espectador más del Quinto Escalón, a ser uno de los máximos referentes del trap a nivel mundial, con temas que alcanzan millones de visualizaciones por minuto en todo el mundo.

Con 23 años, Gonzalo Julián Conde es un claro ejemplo de que, con pasión y constancia, todo se puede lograr. Desde su propia habitación, compite con los grandes de la industria musical y sin perder la humildad. Tuvo la posibilidad de producir en estudios profesionales con equipos avanzados, pero se negó para poder cumplir con su objetivo: ser el referente que él no tuvo cuando empezó a meterse en el mundo de la producción a los quince años.

Lo que toca, lo potencia. Proyecta una energía, un aura especial que de alguna forma impregna el ambiente y se contagia. En palabras de Nicki Nicole, Bizarrap hace que “todo se vuelva mágico”.

Es interesante cómo las cosas simplemente suceden con éste fenómeno. Las Mussic Sessions, las colaboraciones, la estética de los videos, el estilo del Biza, el uso de la gorra y las gafas enormes surgieron naturalmente y se convirtieron en su sello distintivo, que resultó en una efectiva estrategia de marketing, aunque no surgió como tal.

Pero claramente no es un pibe cualquiera, supo capitalizar esa estrategia. Tiene un hype tremendo, cada tema que está por salir es todo un acontecimiento. Tres años de estudio de marketing sumados a su mentalidad arrolladora, le dieron las herramientas para promocionarse de formas novedosas que le funcionaron perfectamente, y sin pagar pauta. Los trailers de las Mussic Sessions de Nathy Peluso y de L-gante son dos ejemplos excelentes, vayan a verlas.

Dejar algún que otro error o comentario no planificado de los artistas en vez de eliminarlos como es común, es un recurso que, utilizado correctamente y con moderación, puede caer muy bien a los oídos de la gente. Nuevamente, el Biza “sonó cabrón”: “¿Cómo era la otra parte, Biza?… Ah” dice Tiago en un momento de la canción, aportándole cierto grado de naturalidad y autenticidad que le da un toque especial.

Con su estilo característico consiguió elevar la figura de los productores y darles el reconocimiento que merecen. Generalmente los consideramos un extra en la creación de un tema, o directamente ni los tenemos en cuenta. Suelen aparecer solo cuando el cantante grita su nombre en alguna parte de la canción. Pero con Bizarrap es distinto, el productor se ubica a la misma altura que el cantante, como debe ser.

Es común que las Music Session sean explosivas, pero hay tres casos que fueron una locura:

  • La BZRP Sessions con Trueno consiguió 217 millones de reproducciones (hasta el momento, su video con más views tenía 57 millones), y se convirtió en el freestyle más escuchado en la historia.
  • La Mussic Sessions de Nicki Nicole, obtuvo 175 millones y disparó definitivamente la fama de la artista.
  • La colaboración estrella fue sin dudas la de Nathy Peluso, que alcanzó los 311 millones de visualizaciones, cifra récord hasta hoy. Ésta Mussic Sessions tenía todo para romperla: ella picante, directa y extravagante; la letra fuerte y concreta y el ritmo que acompaña a la perfección.

Quizá, ese beat tan especial tiene que ver con que creció escuchando música electrónica y más tarde se involucró en el mundo del rap. En diálogo con La Nación, explicó que su música es “una combinación de estilos”, y que quiso destacar su esencia pero en otro género.

La cuestión es que, con solo 23 años, Bizarrap tiene su propio estilo e ideas sólidas, es capaz de sacar lo mejor de cada artista, sabe cómo promocionar su contenido y generar misterio, entiende la producción musical de forma especial y es el primer productor que enloquece al público igual o más que el mismo cantante. Que el Biza la suelte, y suene cabrón.