El abogado y la Protección contra la manipulación Mediática

Por Alessandra Minnicelli.

Hoy 29 de agosto Día del Abogado, me siento a darle forma a mi artículo para Identidad Colectiva, una propuesta de expresión que desde hace un tiempo nos vincula a muchos, a los que nos gusta contar lo que hacemos y como lo hacemos, lo que pensamos y como pensamos.

Me recibí de abogada en 1985 hace casi 35 años ya. Cuando empecé a estudiar, no sabía que la Federación de Colegios de Abogados (FACA), había adoptado en 1958 ese día como el día del abogado, porque un 29 de agosto de 1810, había nacido Juan Bautista Alberdi en San Miguel de Tucumán.

De las Bases y Puntos de Partida para la Organización Política de la República Argentina (su Obra más difundida) no surgen alertas sobre el tema que quiero tocar hoy, solo la referencia a la Prensa libre. Entendida en el momento de la Organización Nacional claro está, aquello de la contextualización de los temas y momentos es más que importante.

Prensa libre y medios de comunicación, nos da un primer acercamiento para mostrar la importancia que tienen para informar sobre lo que sucede, sobre los acontecimientos que ocurren en el mundo y a los que ninguno de nosotros podemos acceder de forma directa – salo que estemos involucrados en la noticia. Por eso es necesario que este “intermediario” acerque a la población la realidad de lo que no está a su alcance.

Esto que parece algo sensato y simple y solo un primer acercamiento en la segunda hoja, trae un papel educador y formador que ejercen los medios que, puede pasar desapercibido para muchos pero que quiero resaltar en esta nota.

Sin duda el desarrollo y conformación de una sociedad, dependen de la información y la comunicación y los medios de comunicación integran junto a los Poderes de un Estado, junto a los Estados, a las organizaciones internacionales o multinacionales lo que se denomina establishment.

Esta posición requiere responsabilidad en la Información y el la Comunicación, verdadera Responsabilidad Social para ejercer ese papel y sabemos que no siempre es, y al contrario es utilizada para “manipular” una toma de posición respecto a un tema, o respecto de determinadas personas o respecto de determinadas ideas.

Promover y atraer a la sociedad hacia determinada postura, no es formativo y no es educativo, lo digo para ir descartando.

Este protagonismo de los medios de comunicación para marcar líneas de pensamiento y actuación, se hace a través de la manipulación mental, no es nuevo lo que estoy contando y en nuestro país abundan periodistas que con sus palabras, posturas y gestos lo avalan a diario.

Un rol determinante en una sociedad lo juega el sistema Judicial que debería ser independiente no solo de los otros poderes del Estado, sino también del poder real. Cual poder real ¿? Este, el de los medios.

Los medios de comunicación son generalmente siempre dominantes y hegemónicos y son actores políticos, económicos, empresariales, sociales, educativos y culturales y además y como tales influyen en las decisiones de los gobiernos, y en la cabeza de cada uno de nosotros.

¿Y qué hacen? Manipulan la información y la comunicación para construir discursos que sirvan para dar legitimidad, dar aceptación social a las políticas o a las personas que cuiden sus intereses es decir que preserven su poder económico o real (que puede o no ser lo mismo, y da para otro artículo).

La estructura empresarial de estos medios de comunicación se integra con grupos económicos transnacionales o empresarios multimillonarios porque necesitan financiarse o con la publicidad (pauta publicitaria) de gobiernos y empresas que necesitan de su apoyo. (porque los Gobiernos Necesitarían financiar medios de comunicación monopólicos en lugar de venerar información oficial sobre sus actos de gobierno, también es tema de otro artículo).

Controlar la acción comunicativa y controlar el pensamiento de quienes recibimos esa comunicación ha dado mucha tela para cortar (desde Jurgen Habermas para adelante y para atrás).

Lo que no ha tenido tanta suerte ha sido la forma de llevar adelante esa “manipulación” sobre el pensamiento que nos permita “conocer para apreciar; apreciar para distinguir; distinguir para resolver; resolver para ejecutar “– cualquier parecido con el apotegma de Perón es pura coincidencia) y en consecuencia para protegernos de ella.

Hay estudios muy interesantes sobre la ética aplicada y la bioética, algo que en mi época de estudiante de derecho no existía – y ya algunos nos hemos diplomado de hecho – que permiten trabajar sobre el contexto discursivo de las prácticas de comunicación.

Leía el otro día un texto que marcaba una alerta diciendo “Considerando que todo acto comunicativo tiene una dimensión denotativa (que se refiere a aquello que el mensaje pretende decir) y una connotativa (referente a aquello que se añade al mensaje debido a como el código es utilizado o a su “retórica”), y que, dependiendo de las circunstancias (dadas por el contexto y la situación de tal acto), la connotación puede ser el medio en cual se dan las formas de abuso de poder como las varias formas de manipulación de la información, surge la necesidad de dar amparo a los sujetos vulnerados por tales prácticas. Nuestra propuesta es intentar tal operación con las herramientas de una vertiente de la bioética de la protección, que llamaremos Bioética de la Protección” (si quieren profundizar sobre el tema les dejo el dato INFORMACIÓN Y MANIPULACIÓN: ¿CÓMO PROTEGER LOS SERES VIVOS VULNERADOS? LA PROPUESTA DE LA BIOÉTICA DE LA PROTECCIÓN Fermín Roland Schramm Escola Nacional de Saúde Pública ENSP/FIOCRUZ, Rio de Janeiro, Brasil)

Si pensamos a la bioética como una herramienta capaz de permitir a cualquier ser humano tener una calidad de vida por lo menos razonable y de acuerdo con los así llamados derechos humanos fundamentales, que necesitan, para que no sean mero flatus vocis , vamos a coincidir con Potter -que fue el primero en usar el término Bioética ya en 1971- la Bioética es «el conocimiento de cómo usar el conocimiento», el puente entre ciencias y humanidades. Y vamos a entender que las materias a trabajar son muy amplias y abarcativas y que tienen reflejo el ámbito jurídico y también desde el punto de vista del interés práctico.

Para despedirme y como enseñanza de bioética de la Protección en esto de la manipulación de la Comunicación les dejo para reflexionar y una lectura obligatoria: las “10 Estrategias de Manipulación” a través de los medios que el lingüista Noam Chomsky elaboró para ayudarnos en “el conocimiento de cómo usa el conocimiento”.

1. La estrategia de la distracción El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. «Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)».

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado «problema-reacción-solución». Se crea un problema, una «situación» prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como «dolorosa y necesaria», obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil

Aceptar un aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que «todo irá mejorar mañana» y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? «Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver «Armas silenciosas para guerras tranquilas»)».

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. «La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)».

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, ¡sin acción, no hay revolución!

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el «sistema» ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente.

El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.