Disparos de advertencia

Por Christian Lamesa.

El pasado miércoles 23 de junio, ocurrió un incidente de suma gravedad en las aguas territoriales de la Federación Rusa, en el mar Negro. Pocos minutos pasados del mediodía (hora local), el navío de guerra británico HMS Defender, penetró en más de dos kilómetros las fronteras marítimas de Rusia, al sudeste de la península de Crimea, violando de este modo la soberanía del país euroasiático.

Esta acción temeraria e inconsciente por parte de la Royal Navy, tuvo como respuesta la intervención de dos buques de la guardia costera rusa, los cuales advirtieron en numerosas oportunidades sobre la violación territorial que estaban cometiendo, pidiéndoles que abandonen las aguas jurisdiccionales, sin recibir respuesta del destructor británico.

La secuencia duró aproximadamente veinte minutos, incrementándose la tensión, al advertir los guardacostas que abrirían fuego, si los intrusos no modificaban su rumbo. A la operación de defensa de la frontera marítima rusa en el mar Negro, se sumaron varios aviones de combate.

Finalmente, uno de los navíos rusos efectuó disparos de advertencia y un avión Su-24M lanzó cuatro bombas por delante de la trayectoria de la nave británica, la cual en ese momento decidió modificar su rumbo y abandonar las aguas territoriales rusas, habiendo generado con su intromisión, un episodio de gran tensión que podría haber terminado en un incidente con derivaciones impredecibles.

Lo que sucedió después, por parte de Rusia, fue el pedido de explicaciones al más alto nivel diplomático, acerca de la invasión de su territorio soberano por parte del destructor británico HMS Defender, mientras que los argumentos esgrimidos desde Londres, se asemejaron más a una comedia de enredos que a la respuesta de un país serio, frente a un episodio de tal gravedad. En un primer momento, la posición oficial del Ministerio de Defensa del Reino Unido, fue que nunca había ocurrido el incidente, que el barco navegaba por aguas territoriales de ucrania, pretendiendo desconocer la soberanía rusa sobre Crimea, pero al mismo tiempo expresando que el capitán del navío había creído que los sobrevuelos de los cazas rusos y la presencia de los guardacostas se debían a ejercicios de las fuerzas armadas de la Federación Rusa, con lo cual está implícitamente reconociendo que la soberanía sobre el mar territorial de la península está bajo jurisdicción rusa. Todas estas mentiras quedaron en evidencia tan solo unas horas más tarde, cuando se pudieron ver en todo el mundo las imágenes de la operación para forzar al intruso a retirarse a aguas internacionales e inclusive se puede observar como uno de los barcos rusos se aproxima a tan solo cien metros de la nave británica y como se efectuaron los disparos de advertencia.

Para terminar de poner en ridículo al gobierno de Su Majestad y a su no menos ridículo primer ministro, Boris Johnson, el periodista Jonathan Beale, de la cadena de noticias BBC, que llamativamente había sido invitado a realizar la travesía desde el puerto ucraniano de Odessa hasta Georgia a bordo del Defender, declaró que de manera consciente, el capitán había marcado el rumbo en dirección a Crimea e incluso habían podido llegar a divisar la costa. También remarcó que desde que ingresaron en aguas rusas notaron la presencia de los guardacostas y fueron contactados por radio, siendo advertidos de cambiar su trayectoria y salir del mar territorial de Rusia o se les dispararía, continuando sin responder a los avisos, cada vez más enérgicos. También remarcó el corresponsal del medio británico, que desde el momento en que cruzaron los límites marítimos internacionales, toda la tripulación del buque de la Royal Navy se encontraba en sus puestos de combate y los sistemas de armas estaban cargados y listos para operar. Según las propias palabras del reportero de la BBC, sin duda con esta acción se buscaba demostrar algo a Moscú o ponerlo a prueba, siendo de tal contundencia la respuesta de las fuerzas armadas rusas, que al HMS Defender no le quedó otra opción más que modificar rápidamente su trayectoria, dejando tras de sí una imagen tan ridícula que avergonzaría al almirante Nelson y a siglos de tradición naval británica.           

Siendo que uno de los desatinos que argumentó el capitán del barco de Su Majestad, fue que solo estaba realizando un “paso inocente” por aguas ucranianas, pretendiendo desconocer la soberanía que ejerce Rusia desde el 2014, año de la reunificación con Crimea, podría ser una buena forma de reafirmar nuestra soberanía sobre las islas Malvinas, invitar a la Flota de la Federación Rusa a navegar libremente por las aguas del mar Argentino, especialmente en la zona de nuestras islas, a ver qué le parece a Londres. Sin duda no estarían muy felices y con el agravante de que ambas soberanías, la rusa en Crimea y la nuestra en las Malvinas, responden al derecho internacional, al contrario de lo que ocurre con Londres y Kiev.

A continuación les dejo los links de cuatro artículos que escribí sobre Crimea, los cuales pueden aclararles más detalles sobre esta zona del mundo que cada día cobra mayor relevancia en la política de acoso que pretende llevar adelante la OTAN liderada por EEUU, en contra de Rusia, poniendo en peligro al mundo entero, sin medir las posibles consecuencias.

https://identidadcolectiva.com.ar/dime-de-quien-es-crimea-y-te-dire-quien-eres-1a-parte/
https://identidadcolectiva.com.ar/dime-de-quien-es-crimea-y-te-dire-quien-eres-2a-parte/
https://identidadcolectiva.com.ar/dime-de-quien-es-crimea-y-te-dire-quien-eres-3a-parte/
https://identidadcolectiva.com.ar/dime-de-quien-es-crimea-y-te-dire-quien-eres-ultima-parte/