DE TANGOS Y BANDONEONES

Por Leonardo Gotlib.

Me encontré perdido
en un bosque lleno
de bandoneones
y tangos arpíos.
Costó,
pero me amigué
con los puñales
que llevo puestos,
y me dí cuenta
que me fundí
con el camino.
Soy uno con él,
y me reconcilié
con él,
con mis amores
y con las traiciones.
(debí aprender a lidiar
con las distancias,
sobre todo,
con las que no elegí).
Le debo todo
a este camino,
que tiene sus sombras
y sus nortes brillantes.
Y ahí estás vos,
clarito y brillante.
Ahí voy,
con vos,
siempre con vos.
Ya siento tu mano,
en mi mano,
y me siento mejor.