Cuando la mentira es la verdad

Por Juan Cruz Giovannetti.

¿Qué ves? ¿Qué ves cuando me ves?, cuando la mentira es la verdad, es la frase de una excelente y hermosa canción de la banda de rock DIVIDIDOS, compuesta en el año 1993, pero que podría haber sido escrita hace unas semanas atrás, esta semana, en estos días, y no por la banda de rock sino por algunos medios de comunicación MONOPÓLICOS y otros que lo acompañan.

Es de público conocimiento la información que trasciende sobre los detenidos, presos y sus respectivas excarcelaciones en nuestro país, no me voy a detener ni a opinar sobre si estoy de acuerdo o no con las excarcelaciones, aunque tengo mi opinión al respecto, donde si me voy a detener, es en analizar y tratar de entender por qué de una noche a la mañana todos hablamos sobre “los presos”, y más concretamente, del porque “el gobierno quiere liberar presos”.

No voy a realizar un análisis sobre si corresponde legalmente o no corresponde legalmente la excarcelación de los presos, y hay razones de sobra para no hacerlo, la más importante es que no soy abogado, ni soy experto en derecho y principalmente porque me interesa realmente saber por qué y las intenciones detrás de las noticias sobre las excarcelaciones, pero por sobre todo saber, como una mentira puede ser “verdad”.

Más allá de este tema sobre los presos y las excarcelaciones, observamos desde estos medios masivos, especialmente desde el monopolio y sus socios informan sobre la economía realizada por el gobierno nacional (siempre desde una perspectiva desfavorable), la mala gestión con respecto a la negociaciones con el FMI y con los acreedores de deuda, , las malas o ineficientes decisiones del gobierno ante la pandemia, jubilados, empresas y pymes, y demás, todas las decisiones políticas tomadas por el gobierno nacional comandado por nuestro presidente Alberto Fernández y todo su gabinete, tienden a ser señaladas desde estos medios de desinformación como malas gestiones, decisiones o acciones  políticas destinadas a realizar caos social.

Para tratar de entender el porqué de esta metodología adoptada por los medios de comunicación como el diario Clarín, el canal de televisión TN (todo el Grupo Clarín), el diario La Nación, el diario digital Infobae, y sus demás socios de menos montaje; permítanme mencionar a Noam Chomsky por un lado y a Elisabeth Noelle-Neumann por otro, que en sus respectivas obras realizaron teorías que describen el comportamiento de los medios de comunicación y su influencia por sobre la agenda pública política y por sobre la sociedad.

El lingüista Noam Chomsky en el año 2002 elaboró la lista de las “10 Estrategias de Manipulación mediática” a través de los medios de comunicación de masas. A continuación, expondremos las 10 estrategias, analizar y entender cada una de ellas y cómo influyen a la hora de manipular las masas y en que se basan realmente.

  1. La estrategia de la distracción.El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar.
  2. Crear problemas y después ofrecer soluciones.Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
  3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
  4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento y generar el control sobre las masas.
  5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad.La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad. Generando la idea de que la persona es inofensiva.
  6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
  7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su sometimiento.
  8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
  9. Reforzar la autoculpabilidad.Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!
  10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.  El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

Continuando con el mismo razonamiento la politóloga alemana Elisabeth Noelle-Neumann  propuso en su libro La espiral del silencio. Opinión pública: nuestra piel social” (1995) el concepto de “espiral del silencio”, que se utiliza para describir la tendencia que mostramos las personas a no exponer públicamente nuestras opiniones cuando somos conscientes de que estas no son mayoritarias.

Según esta autora, para que una opinión mayoritaria sea susceptible de promover una espiral del silencio debe contener un componente ético. Citare los principales puntos sobre esta teoría:

  • La teoría de la espiral del silencio se basa en una serie de hipótesis relacionadas entre ellas.
  • La mayoría de personas tememos el aislamiento social.
  • En consecuencia, observamos el comportamiento de otras para identificar qué opiniones y conductas son socialmente aceptables.
  • El aislamiento o rechazo social a opiniones impopulares se manifiesta en gestos como girar la cara o mantener el silencio.
  • Las personas solemos ocultar nuestros puntos de vista cuando tenemos la expectativa de que recibiremos este tipo de respuestas.
  • Quienes mantienen opiniones mayoritarias las expresan públicamente sin miedo.
  • La espiral del silencio se desencadena por la expresión repetida de la opinión mayoritaria y la ocultación de las minoritarias.
  • Este proceso sucede en torno a temas controvertidos, no cuando existe consenso.
  • El número de personas que defienden una opinión no siempre es relevante.
  • La ocultación de opiniones divergentes normalmente tiene un carácter inconsciente.
  • La opinión pública ejerce un rol de control social en un tiempo y espacio determinados y puede variar en función de estas dimensiones.
  • La espiral del silencio resuelve conflictos al favorecer a una de las opiniones que existen al respecto, cumpliendo un rol de integración.

Noelle-Neumann afirmó que la espiral del silencio se debe principalmente a dos tipos de miedo: el que sentimos a quedarnos aislados socialmente y el temor a consecuencias aún más significativas. La intensidad de estos miedos puede variar por distintos factores, lo cual influye en el grado de resistencia a mostrar una opinión divergente.

Las personas solemos tener miedo de ser rechazadas por las demás en respuesta a la expresión de puntos de vista impopulares. Éste podría ser el caso de un estudiante de Economía que simpatiza con el comunismo y evita manifestarlo ante sus profesores y compañeros, de tendencia mayoritariamente neoliberal.

No obstante, en ocasiones dar nuestra opinión puede comportar riesgos aún mayores que la disminución de la aceptación por parte de nuestro entorno; por ejemplo, una persona que se oponga a los métodos u objetivos de sus superiores frente a sus compañeras de trabajo corre el peligro de ser despedida.

La espiral del silencio se genera cuando la persona que tiene una opinión divergente escucha a otras defendiendo de forma ferviente el punto de vista mayoritario, y queda reforzada de nuevo cada vez que esto vuelve a suceder. Así, nos sentimos menos libres para expresar una opinión minoritaria cuanto más popular es la dominante.

Los medios de comunicación de masas son una herramienta fundamental en el desarrollo de espirales del silencio. Esto se debe no sólo a que recogen puntos de vista mayoritarios, sino también a que influyen en un gran número de personas; y dado que pueden generar opiniones mayoritarias, también crean las espirales del silencio correspondientes.

Los medios de comunicación y los periodistas en el mundo democrático, pluralista y con libertad de prensa tienen tendencia a lo que Noelle‑Neumann llama la consonancia irreal que hace referencia al carácter restrictivo y convergente de la información por el uso estereotipado que hacen los periodistas de la misma.

Los supuestos representantes de la verdad “periodismo independiente” tendrían relación con los criterios coincidentes de éxito, la tendencia unánime de los periodistas a la autoafirmación, la dependencia de fuentes comunes, la influencia recíproca entre unos medios, otros y la existencia de interese comunes.

Si se demuestra la existencia de esta consonancia (unida a la de acumulación) entre medios y periodistas y se acepta la aminoración de la capacidad selectiva del televidente, los medios recuperarán el poder que se les dio en un principio (con la I Guerra Mundial, recordemos) y conseguirán todo tipo de efectos: directos e indirectos, manifiestos y latentes, persuasivos y cognitivos, a corto y a largo plazo, sutiles y acumulativos… sobre la audiencia.

La gente suele estar al corriente de las opiniones dominantes, de reducir disonancias con el entorno y de evitar, en lo posible, el aislamiento.

La teoría de la espiral del silencio se apoya, por lo tanto, en el juego recíproco entre la comunicación colectiva, la comunicación interpersonal y la percepción que un individuo tiene sobre su propia opinión frente a otras opiniones dentro de la sociedad.

Se devuelve a los medios el poder que en un principio se le había atribuido, especialmente a la televisión, y se intenta demostrar que cuando funciona la consonancia (entre propia opinión expresada y clima de opinión dominante; entre el silencio de la opinión discordante y clima de opinión dominante) se aminora la percepción selectiva y se introducen mecanismos por los cuales los individuos tienen a sumarse a las opiniones mayoritarias.

Se concluye que cuando un individuo tiene la percepción de que recibe el apoyo del medio ambiente, lo tiene más fácil para expresar sus ideas, mientras que aquellas personas que mantienen puntos de vista disonantes con la corriente mayoritaria o pública, lo tendrán más difícil para expresar sus opiniones, ocultándose en el silencio.

Luego de leer y analizar las teorías de estos autores sobre el comportamiento de los medios de comunicación y su injerencia en la elaboración de agenda pública (política) y agenda social, podemos ver que la acción de los medios masivos de comunicación mencionados posteriormente no es la de informar, sino la de marcar agenda pública para acorralar al gobierno nacional y mostrarle su poder, y siempre utilizando la mentira como verdad.

Nosotros hemos sido testigos de las grandes operaciones mediáticas en contra de gobiernos populares al largo de la historia de nuestro país, especialmente en gobiernos peronistas. No hace falta mencionar cada uno de ellos, ni referirse como a través de estos medios de intimidación, perdón de información, apretaron a jueces y fiscales para que juzguen según lo que a ellos les pareciera y beneficiaria.

En fin, lo que quiero y deseo de este artículo es que cuando sea leído sea interpretado por cada quien como desee hacerlo, pero sí que sea desde el razonamiento y con una mirada crítica hacia quienes nos informan desde la verdad inapelable. Este análisis sobre el titulado cuando la mentira es la verdad y las teorías expuestas, solamente quiere demostrar que detrás de las noticias, editoriales, informes y demás de los grandes medios de comunicación masivo se esconde una táctica para engañar a la sociedad (publico), en busca de sus intereses que en este caso no son solo económicos, sino que en su gran mayoría son intereses por poder, y para arrodillar a los gobiernos frente a ellos.

Alguna vez Clarín escribía “La verdad puede esconderse o hacerse tapa”, yo puedo afirmar que “La mentira puede escribirse y hacerse tapa, por sobre la verdad”, para manipular a la sociedad.