“CORREO ARGENTINO” para Macri. Carta de intelectuales macristas. Un aporte.

Por Julieta Ripoli.

Lo primero que llamó mi atención de la Carta de “intelectuales” macristas fue el uso y apropiación de palabras conceptos e ideas ajenos a su estructura. Además de ser palabras ideas y conceptos “alarmistas sin fundamento”, pero con el claro objetivo de sembrar caos y violencia ante la falta de recursos democráticos para ganar una elección legislativa con vocación de presidencial.

“Peligro de vacío de la Democracia” “Reactualización del “vamos por todo” de Cristina Fernandez de Kirchner, “ese cuco” que en su momento fue un recurso más bien retórico que fáctico de parte de ella, siempre elocuente, muy por el contrario de lo que fue Mauricio Macri en el ejercicio del poder durante los años 2016-19 que efectivamente “fue por todo… y todos/as”.

El ex Presidente Macri “agredía, pedía perdón, seguía agrediendo, seguía pidiendo perdón –“y entonces pedía volver a foja cero”– y, mientras tanto, avanzaba efectivamente “yendo por todo y todos/as”: Persiguiendo opositores, espiándolos/nos ilegalmente, desmantelando el Estado, colonizándolo con sus empresarios/funcionarios para facilitar sus negociados de corrupción  de los dos lados del mostrador (como la “causa peajes” de Vialidad Nacional) y, como si todo eso fuera poco, destruyendo la economía…

 “Es la economía, estúpido”, le diría a Macri un Bill Clinton demócrata declarado ganador de las elecciones presidenciales de Estados Unidos en el años 1992 (como se lo dijo en la campaña electoral a George Bush padre, frase icónica que lo llevó luego al salón oval de la Casa Blanca)[1]; a diferencia de Bill Clinton, Mauricio Macri perdió estrepitosamente las elecciones de 2019 frente a Alberto y Cristina, al peronismo unido, y a manos del pueblo argentino que lo sacó “a votasos” en las urnas –no a “botasos golpistas”– del Gobierno Nacional (situación que al día de hoy ni él, personalmente, en su narcisismo herido, ni la oposición violenta que él lidera y representa, digiere).   

“Un grave peligro se cierne sobre la democracia argentina. No el peligro de un golpe militar como los que conocimos en el pasado, sino otro mucho más sutil que se enmascara bajo la retórica del altruismo y la solidaridad. Antes, los autoritarios se levantaban en armas y gobernaban con los fusiles. Eso ya no existe. Ahora llegan al gobierno con el voto popular y usan el poder para corroer el sistema desde adentro hasta convertirse en autócratas. Nepotismo, colonización del Estado, acoso a los contra-poderes, desprotección de amplios sectores de las capas medias y bajas y fraude electoral. Esas son las tácticas del golpismo del siglo XXI…”[2]

Así comienza la “carta” de los llamados –por la prensa hegemónica– “intelectuales” de la derecha neoliberal argentina, adalides del partido político de Mauricio Macri “juntos por el cambio”. Esta “carta” fue presentada públicamente hace 3 días y suscripta por algunos/as catalagados/as como intelectuales de reconocido pensamiento económico liberal de derecha, por caso Beatriz Sarlo y Juan José Sebreli, y periodistas como Miguel Wiñazki, abogados como Alejandro Carrió y Daniel Sabsay, el bailarin Maximiliano Guerra, el actor Alfredo Casero, y la científica Sandra Pitta (que desconozco si alguien, alguna vez, la escuchó hablar de su especialidad, la ciencia, además de circular por los canales de televisión y sentarse en la Mesa de Mirta Legrand), entre otros.

Si bien, otro puñado de intelectuales, de sesgo contrario, ya ha salido ha responder la carta de origen de los/las “derechosos/as”, aunque la Vice Presidenta Cristina Fernández de Kirchner diría que esas categorías (“derechas e izquierdas”) ya son perimidas[3]; coincido; pero es más fácil para contextualizar; sosteniendo que es un “disparate” y efectuando un profundo análisis sobre los siempre embates de la derecha a los gobiernos populares (“populares” porque receptan, precisamente, demandas populares; es decir, del pueblo argentino en su conjunto) y los peligros de intentar, desde el discurso político público, equiparar una “gestión de gobierno democrático”, es decir, “electo en las urnas por el pueblo argentino en su conjunto”, a una “enfermedad que hay que erradicar”, “curar”, “sanar”, como si “lo normal” fueran “ellos y sus ideas” (la derecha conservadora y/o neoliberal económica, esto es, la “aristocracia”…; o como en el caso más reciente del Macrismo en el poder: la “plutocracia”), como se ha hecho históricamente con el rechazo persecución y proscripción al Peronismo y otras disidencias.

Este otro grupo de intelectuales, que salió en defensa pública del Frente de Todos gobernante, está integrado por funcionarios públicos en gestión como Sabina Frederic, Alejandro Grimson, Nahuel Sosa, Ana Castellani, Cecilia Gomez Mirada, Dora Barrancos, Alex Roig, y la investigadora del Conicet, Paula Lenguita, entre otros, y conforman “AGENDA ARGENTINA”.

Es tal el grado de “violencia simbólica” de todo el arco representativo de la derecha conservadora y/o neoliberal en Argentina (líderes políticos, partidos políticos opositores, personalidades, intelectuales, y medios de comunicación) que no es menor que el diario de mayor tirada a nivel nacional, CLARIN, en guerra declarada con Cristina Fernández de Kirchner, señaló a estos otros “intelectuales” como “Albertistas”, para seguir intentando diferenciar a “Alberto” de “Cristina”, y a los “albertistas” de los “cristinistas/kirchneristas”, intentando una vez más sembrar y abonar la “grieta interna del Frente de Todos” en vísperas electorales (en verdad, una “grieta” más “construida y re-contruida” comunicacionalmente para penetrar de raíz en la sociedad: “la gente” como “público/audiencia/electorado”, que por la situación real política y fáctica del Frente de Todos Gobernante. Y también, en lo que me parece, un intento desesperado por “espejar” la crisis interna de “Cambiemos” o “Juntos por el Cambio” o el nombre que decidan en los próximos días adoptar para auto-oxigenarse, que los mantiene a ellos tan des-unidos a poco del cierre de listas de candidaturas para las próximas elecciones, y que, de otro lado, fortalece al Frente de Todos.

La Carta opositora continúa con diatribas mencionando situaciones internas de otros países, citando por caso “Venezuela” “Nicaragua” “Rusia”, nombres propios de otros países a los que, vale destacar, la oposición, a través de la prensa hegemónica y en un marco y contexto ideológico determinado, ya les ha otorgado socialmente una connotación negativa per se, pero que nada tienen que ver con la República Argentina, ni mucho menos con nuestra situación interna y el estado de nuestra democracia.  

Pero me parece importante destacar algo más que los intelectuales de AGENDA ARGENTINA no mencionaron y es la “apropiación” del uso de ideas, conceptos y palabras que por historia y procedencia le pertenecen a los sectores contrarios a lo que “Ellos/as” representan.

Ellos/as (es decir, la derecha conservadora y neoliberal de la Argentina), representan los intereses de la “aristocracia/plutocracia”, y son además los hijos/as y nietos/as de la rama “Cívica” de la Dictadura Civico-Militar, esa misma que robó bebes (varios de los cuales, tras ser recuperados por sus “abuelas” y familias de origen, siendo hoy ya adultos, integran el gobierno nacional de Alberto y Cristina, tales como: Wado de Pedro, Victoria Donda, Victoria Montenegro, Juan Cabandié, y Horacio Pietragalla), y persiguió y torturó y violó  y desapareció gente… y a la que el Pueblo Argentino en su conjunto le dijo en Democracia, fuerte y claro, NUNCA MAS.

Hasta el 2019 el discurso de “ellos/as” era haberse apropiado de los términos “República” y “Transparencia”. Le habían ganado la batalla comunicacional al peronismo/kirchnerismo.


Ahora, con el peronismo unido en el gobierno, y en un contexto latinoamericano mucho más complejo, de intentos golpistas en América Latina y violencia política y simbólica de gravedad, que por suerte a la Argentina todavía no ha llegado ni penetrado (y deseamos no lo haga NUNCA MAS), buscan generar violencia, a la vez que apropiarse, agregaría ya que les gusta hablar de “enfermedades” psicopáticamente, de los términos “Democracia”, “Golpes de Estado”, “Rupturas Institucionales” para precisamente ROMPER EL ORDEN INSTITUCIONAL Y LA DEMOCRACIA. “Rompieron todo” siendo Gobierno. Y ahora quieren ROMPER LA DEMOCRACIA que los sacó del gobierno. Nuestra Democracia, que nos costó a los/las argentinos/as “sangre sudor y lágrimas”, parafraseando a Winston Churchill, no se va a tocar, ni se va a violentar, ni se va a vulnerar, porque ya les dijimos a Ellos/as (los/las que la desprecian y la quieren romper) NUNCA MÁS.

[1] http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/104271

[2] https://www.change.org/p/la-ciudadan%C3%ADa-argentina-la-democracia-argentina-en-la-encrucijada-neogolpismo-o-progreso?recruiter=47187983&recruited_by_id=9ca8c320-851f-0130-b527-3c764e046567

[3] https://www.cunadelanoticia.com/?p=156123