Consecuencias e impacto social y psicológico de la pandemia por el Covid 19 en la comuna 3, CABA

Por Emilia Revel Chion. Abogada y referente de “CRECE DESDE EL PIE” CABA.

En las siguientes líneas haré un análisis en líneas generales de lo que generó y sigue generando la pandemia por el Covid 19 en una comuna que forma parte de la Ciudad de Buenos, que es la comuna tres.

En un principio, hasta ingenuamente, pensamos, todos, (ya que nos agarró inexpertos y por sorpresa esta pandemia) tanto aquellos que nos gobiernan como la sociedad en general que el comienzo de la cuarentena o aislamiento social obligatorio iba a ser por un corto periodo, dos o a lo sumo tres semanas generando en la psicología social preocupación, malestar y angustia en muchos otros casos. No obstante, esas semanas iban a pasar, lentas, pero iban a pasar. De repente no fue asi y cada anuncio oficial prolongaba la cuarentena extendiéndose finalmente la misma por una cantidad de meses mayor al imaginado. Esta circunstancia no pasa desapercibida en las personas, provoca cambios bruscos en los diferentes ámbitos que conforman nuestra vida.

Particularmente en la comuna 3, en la cual vivo actualmente, el ascenso a niveles extremos de la pandemia arrasó estrepitosamente. Es un barrio en donde las necesidades económicas se sienten y cuando ocurren cuestiones, como lo es una pandemia y sus terribles consecuencias en términos sociales y económicos, las carencias reflotan o se profundizan haciéndose mucho más visibles provocando muchísimo dolor y sensaciones de desamparo. Es ahí donde se ven las miserias que desde hace años han sido tapadas “debajo del asfalto”. Años mejores que otros hicieron que se tomaran decisiones para mejorar la calidad de vida de muchas personas con bajos recursos, pero claramente no han sido suficientes para afrontar en forma efectiva los problemas sociales y económicos.

Muchas de las personas que viven en la comuna tres y alrededores no tienen un trabajo fijo, lo hacen de forma precaria, ni que hablar de tener una obra social, trabajan por changas y en el peor de los casos no tienen trabajo. La gran mayoría con una familia a cuestas, niños pequeños viviendo en condiciones de fragilidad e inestabilidad. La pandemia destrozó desde todo punto de vista a estas personas. Fueron las más golpeadas y afectadas. Un gran porcentaje de la población que integra la comuna 3 ha tenido sentimientos de depresión, soledad y/o miedo. No nos olvidemos de la salud mental en tiempos de pandemia y aislamiento.  Éste último ha generado trastornos psicológicos importantes a raíz de que mucha gente perdió el trabajo, o se vió obligada a tener que cerrar el comercio que era su fuente de recursos, otros perdieron sus pocos clientes, por ejemplo un plomero, un gasista que trabajan de forma independiente ya que mucha gente por temor al contagio del virus (lo cual es entendible) no los dejaba entrar a sus casas debido inicialmente al confinamiento estricto.  A esto se le suman la cantidad de familias que vivían al día, con el dinero contado para llegar a fin de mes han perdido el trabajo y han quedado en situación de calle (con lo que esa situación genera en la psiquis de las personas), entre otras lamentables historias.  En relación a esto, el consumo de tabaco, tranquilizantes y alcohol se ha incrementado respecto del consumo habitual. Al replicar una serie de indicadores sobre salud mental que fueron medidos por el CIS en 2015, todos los estados negativos presentan una mayor prevalencia que hace 5 años atrás.

Un rasgo que caracteriza al barrio, la comuna tres, son las organizaciones sociales, espacios de albergue para gente en situación de calle, sitios de contención social a nivel barrial, unidades básicas, lugares que se generan por el empuje de las personas que desean ayudar al otro como son las ollas populares, merenderos, y otras agrupaciones en mas y en menos con el mismo modo de ser. Esta particularidad que tiene la comuna permitió que se refleje lo importante que son este tipo de organizaciones cuando la ayuda del Estado en muchos casos no es suficiente o llega tarde. La necesidad económica no espera, es urgente, es por eso que este tipo de espacios se vuelven quizás para mucha gente vulnerable su contención en el día a día.