¿Con estos guardianes quién necesita lobos?

Por Maximiliano Rusconi.

El otro día soñé que nuestro país estaba en guerra. Caían bombas diariamente sobre todo el territorio. Los fallecidos a veces eran 300, otro día 437, 612, 522. Día tras día los llantos por las pérdidas se multiplicaban.

El presidente en funciones tomó una decisión razonable: nadie podía salir de sus casas mientras durara el bombardeo. Sin embargo, el Jefe de Gobierno de una ciudad autónoma acudió al sistema judicial para reclamar el derecho de los ciudadanos a acudir a las escuelas.

Fundó su reclamo en que el Presidente no había demostrado adecuadamente que las bombas caían, efectivamente, en las aulas.

El Presidente en el sueño argumentó ante el Tribunal que, aún cuando se pudiera suponer que el hostil enemigo iría a respetar la regla de derecho humanitario de no atacar objetivos civiles tan sensibles, normalmente, los ciudadanos no se teletransportan para llegar a las escuelas y que en el viaje propio de las tres dimensiones a través de las cuales comprendemos el espacio, se aumentaba el riesgo de que niños y niñas, padres, madres, abuelas y abuelos, madrinas y padrinos, arriesguen sus vidas.

En el sueño, el Tribunal falló a favor del derecho de los ciudadanos de esa ciudad autónoma a ir libremente a las escuelas.

No dijo nada del derecho de los otros ciudadanos de mantener su vida a salvo y de modo solemne afirmó que todo lo hacía en su rol de “guardián de la Constitución”.

En ese instante, al escuchar la asombrosa frase que todavía retumba en mis oídos, me desperté sobresaltado.

Durante el sobresalto me imaginaba obligado a llevar a un niño a la escuela, esquivando bombas y viendo como algunos vecinos con cacerolas festejaban el “derecho” a que yo arriesgara mi vida y el derecho a la autonomía de decisión…del propio Jefe de Gobierno.

Me desperté, acudí a mi oxímetro de pulso que me arrojó un porcentaje preocupante y cuando estaba a punto de disfrutar de la comprobación de que mi desgracia era sólo propia de la pesadilla, me puse a leer el fallo de la Corte y… preferí volver a dormir.

Sin lugar a dudas la lectura del reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia sobre el derecho de algunos gobernantes “autónomos” a oponerse a medidas de emergencia, nos debe preocupar.

Al igual que el Procurador (i) Casal, yo no soy especialista en esa compleja parte del derecho constitucional que nos debiera echar luz sobre la frontera de los poderes del Poder ejecutivo en una emergencia sanitaria bajo las reglas de un estado federal. Quiero pensar que en la Corte hay especialistas en ello. ¡Ya sé!… quiero pensarlo igual.

Pero como yo, a diferencia de…algunos no soy especialista, sólo quiero referirme a un andarivel en el que he adquirido alguna destreza: el descubrir cinismos y desvíos del poder.

Debo confesar que advertí que había algo de cinismo y que podía decir alguna cosa sobre el fallo, cuando leí que ese Tribunal se expedía como “guardián de la constitución”.

¿No hay un abuso del poder si la Corte se expide cuando no hay un caso que resolver, o, para ser más claro, cuando lo que está en discusión ya se ha tornado abstracto?

Seguramente podemos pensar que hay un desvío alarmante del rol constitucional del sistema de justicia y de la República cuando el Tribunal, a pesar de advertir que el decreto cuestionado ya no está en vigencia resuelve de todos modos. Y, para peor lo hace afirmando que:

“…el hecho de que el estricto acatamiento de los plazos procesales propios del juicio sumarísimo haya superado al breve plazo de vigencia temporal del DNU impugnado, no resulta óbice para que esta Corte emita su pronunciamiento…dado que circunstancias como las examinadas en la causa pueden prorrogarse o repetirse en el futuro, el Tribunal entiende que su pronunciamiento no solo no se ha vuelto inoficioso, sino que debe orientar, desde lo jurídico -no desde lo sanitario- decisiones futuras”.

¿Ello no es grave?

¿No es grave que el guardián de una Constitución que recepta como eje esencial la división de poderes llegue a un veredicto cuando en verdad NO HAY CASO y confesadamente lo haga para influir hacia el futuro en las decisiones de otro poder?

¿No era que la justicia interviene para definir las consecuencias jurídicas de hechos del pasado?

Corresponde sólo al cinismo afirmar que:

“…la Administración se encontraba obligada a explicar, más que en cualquier otro acto dado el contenido concreto de su regulación, los antecedentes que la llevaron a ejercer la competencia invocada, explicitando además la adecuada proporcionalidad entre el objeto de la decisión y su finalidad, que debe hallarse en necesaria correspondencia con la de las normas competenciales invocadas por el órgano emisor…”.

¿Los señores magistrados y guardianes de la Constitución, se habían olvidado que el propio Procurador “no especialista” Casal había reconocido que el aumento de casos en el ultimo tiempo era “público y notorio”?

¿En verdad creen los señores del Tribunal Supremo que hay que detenerse y justificar que las clases presenciales implican en el AMBA un aumento del uso del transporte público? ¿No es también esto “público y notorio”?

¿O será, como se decía en una época, que los señores magistrados viven en un Tupperware?

En uno de los votos se encuentra una afirmación que demuestra que la realidad ofrece mejores argumentos que una febril pesadilla. En un momento puede leerse que:

“…el alcance transnacional de la pandemia —que, por lo demás, es conceptual y deriva de la propia calificación del fenómeno como tal— determina por sí mismo el carácter interjurisdiccional..”

Pensar que una pandemia del alcance absolutamente planetario debe su “interjurisdiccionalidad” sólo al juego de simetría conceptual es concederles demasiado a los juegos verbales de la mala filosofía de bar porteño.

Si los guardianes de la constitución son los mismos que sin tener un caso emiten un fallo para “orientar” los futuros actos del poder ejecutivo hacía el futuro y le envían mensajes al poder legislativo sobre el alcance de sus facultades para también influir en su autocensura, entonces, yo prefiero al Lobo.