Cómo están las masas

Por Carlos Covic.

En los primeros años peronistas de la historia Argentina, Perón abono esfuerzos para institucionalizar la participación de empresarios, trabajadores, y el estado; pensando en el aumento de la producción, la multiplicación de la industria, la comercialización y el consumo; perfeccionando así el equilibrio social. Y pensó en un Consejo Económico y Social como usina de sus ideas, expresando sabiamente, como siempre, “el hambre es mala consejera para las masas“.

Ahora, la persistencia de patrones recurrentes, de fallas de orientación, de capacidades, de calidad de políticas públicas definidas que se pretenden resolver mágicamente no deben volver a ser una expresión de deseo ante esta nueva esperanza sembrada en una sociedad que ya no merece más desaires a través de proclamas que nunca llegan y solo terminan atendiendo urgencias que se convierten en permanentes; en un marco de auto justificación constante.

Una vez más, vemos las políticas públicas de carácter indispensable para este momento tan particular, diseñarse desde el intento de reinvención, desestimando la convocatoria de espacios ricos en años de experiencia, a la revisión, el diagnóstico, la territorialidad, la convocatoria a los nuevos posibles actores políticos pronto a convertirse en los responsables de conducir los destinos de la República con nuevas ideas, nuevos intereses, reglas e incentivos.

Son aspectos muy importantes a no descuidar; dado que los espacios interinstitucionales en un ambiente de cooperación sincera, bajo una coordinación experimentada, jugaría un rol decisivo en el fortalecimiento, conocimiento y calidad en las decisiones y acciones ante la complejidad; fortaleciéndolas.  como políticas de mediano y largo, propiciando estabilidad y confianza en la población. 

Ahora: ¿Cómo están las masas…?