¿Cómo bajar la inflación con control popular?

Entrevista a Pedro Páez Pérez, extitular de la Superintendencia de Control del Poder de Mercado de Ecuador: “La forma de contrarrestar el poder del mercado es con el poder del pueblo, la organización y la conciencia de la gente” 

Por Hugo Gulman.

Cuando Rafael Correa asumió la presidencia de Ecuador, su país atravesaba un período inflacionario muy fuerte. La crisis se había iniciado varios años antes, en 1999 había superado el 60% anual y en otros años superó el 100%, sumado a una creciente desocupación que obligó a emigrar a miles de ciudadanos. Al asumir, Correa implementó medidas que apuntaron a aumentar el consumo, mejorar la calidad de los ingresos, motorizar el empleo y disminuir drásticamente la inflación, vieja asignatura pendiente. 

Posiblemente, la estrategia más audaz y con mejores resultados que puso en marcha el gobierno, implicó que el pueblo asumiera protagonismo y a través del control popular cesaran los abusos empresarios, hasta ese momento envalentonados tras muchos años de políticas neoliberales. El funcionario asignado a hacer frente el desafío, que sólo podía encararse con un fuerte respaldo político, fue Pedro Páez Pérez, a quien  Rafael Correa designó para ocupar la Superintendencia de Control del Poder de Mercado de Ecuador. Actualmente trabaja como docente e investigador de la Universidad Central de Ecuador.

En el programa Quedate con el vuelto, que se transmite por AM 740 Radio Rebelde, los periodistas Eduardo Vior y Larry Levy, junto al autor de esta nota, conversaron con el ex funcionario, que aportó detalles de la experiencia que permitió a Ecuador ingresar a una etapa de estabilidad que permaneció varios años, hasta el fin de los dos períodos presidenciales de Rafael Correa. En el diálogo con Páez Pérez se profundizó en aquella experiencia, en la importancia de bregar por la unidad y la fuerza de la región y en pensar alternativas posibles de replicar en Argentina para enfrentar la inflación y a quienes la producen. 

Pedro Páez Pérez: Es imposible hacer extrapolaciones mecánicas, pero hay elementos fundamentales. Primero, que inclusive bajo dolarización es posible que haya ataques especulativos por parte de la oligarquía y los grupos oligopólicos para subir los precios. Y esto no tiene nada que ver con la narrativa de que el aumento de la masa monetaria y el aumento de la demanda ocasionan la inflación y que los políticas del gobierno son las culpables. El gran problema es el poder de mercado, firmas, grandes empresas y monopolios que tienen poder de mercado. La forma de contrarrestar el poder del mercado es con el poder del pueblo, la organización y la conciencia de la gente. En Ecuador, incluso bajo dolarización nos presionaban, ‘primero acordemos’ nos decían. Antes nos corrían con el cuento de que al día siguiente de la dolarización íbamos a tener tasas de inflación de los Estados Unidos, que no llegaban al 2 o 3%. El primer año de la dolarización tuvimos 108% de inflación en dólares. El segundo año, 67% de inflación en dólares. Entonces tuvieron que hacer un apagón estadístico para ocultar la inflación y decir que la serie de inflación se cortaba para reiniciarla sin dejar huellas en 2007. Luego, en 2015, prefigurando lo que después se nos vendría con los sectores oligárquicos, incluyendo sobre todo la plutocracia bancaria, intentaron poner de rodillas a la sociedad ecuatoriana con una guerra económica contra nuestro pueblo y conseguir lo que no habían logrado hasta entonces en las urnas, después lo hicieron con el bombardeo ideológico terrible que tuvimos, que es la siembra de odio y de irracionalidad que lastimosamente aflige a nuestro país ahora. 

IC: ¿Qué pasó en aquella etapa?

Pedro Páez Pérez: Empezaron a subir los precios de manera desconsiderada en dólares. En marzo del 2015 atacaron con una campaña de los medios comerciales diciendo que el problema era que el precio de la comida se había duplicado. La carne aumentó al doble e intensificaron la información al respecto. Entonces desde la Superintendencia de Control de Poder de Mercado, organizamos comités de usuarios. Empezamos con muy poquito, pero llegamos a tener 13.000 comités de usuarios con capacitación y con conciencia. 

IC: ¿Con qué herramientas contaban?

Pedro Páez Pérez: Teníamos al barrio, la vereda, al recinto, la comunidad. Yendo a los supermercados. Y sobre todo, la confianza que se fue generando en la ciudadanía que, con comité de usuarios y sin comité de usuarios, empezó a tomar fotografías de cómo cambiaban los precios, cómo de manera artificial vaciaban las perchas o las góndolas de los supermercados para obligar a la gente a ponerse de rodillas. La derecha sabe hacerlo, lo ha hecho en Argentina con el gobierno de Alfonsín, en Chile con Allende, en Venezuela. Son técnicas y tácticas de guerra económica que conoce muy bien. Los comités de usuarios permitieron que la gente se empodere, vaya a los supermercados, farmacias, mercados, a las grandes superficies, a la tienda a reclamar que no haya desabastecimiento, que no suban los precios de manera artificial y a exigir por la calidad de los productos. 

IC: En Argentina te responderían que esa estrategia es apta para las grandes superficies, pero en la cadena de abastecimiento se produce acaparamiento. Los mayoristas y distribuidores no abastecen y el pequeño comercio de cercanía se queda sin productos y no tiene poder para negociar los precios. ¿Qué se hace con eso? 

Pedro Páez Pérez: Hay problemas reales. Los grupos oligopólicos operan sobre el problema real para amplificar el efecto, escondiendo artificialmente los productos y subiendo también de manera forzada los precios. Se está viendo ahora en el mercado internacional. Están provocando una hambruna mundial a partir de un problema de oferta muy limitado que están expandiendo a través de derivados financieros, mecanismos de acaparamiento y provocación. Como lo hicieron en el 2009, lo están volviendo a hacer ahora y estamos hablando hablando de 1.700.000.000 de seres humanos que pueden sufrir hambre.  

IC: Por la guerra en Ucrania está faltando trigo y por eso el trigo aumenta de precio.  

Pedro Páez Pérez: Sí, pero lo están amplificando. En 2008, 2009 hubo un pequeño problema de oferta que era posible resolverlo con crédito específico y apoyo a la producción. No quiero meterme mucho en la política argentina, son ustedes los expertos, pero hay que eliminar todas las restricciones que existen, incluyendo el tema de las sanciones, por ejemplo. Pero hay que eliminar también todos los mecanismos especulativos, todo el mercado de futuros o el mercado de derivados financieros, que es el cáncer que está llevando al mundo entero a una guerra en contra de las poblaciones. Es el gran capital en contra de un país. Hay que hacer una política, un paquete de medidas mucho más complementarias, que incluyan todas las cadenas de valor y todas las cadenas de abastecimiento. 

IC: ¿Ustedes lo hicieron?

Pedro Páez Pérez: Nuestra alternativa fue utilizar las tecnologías de información y comunicación, que ahora están muy baratas, inclusive los compañeros argentinos podrían pedir por servicios como software libre en una plataforma parecida a Mercado Libre, diseñada de manera modular a favor de la pequeña y mediana producción, a favor de la economía popular y solidaria y de manera gratuita. Esto permitía tener canales de abastecimiento, elevar los niveles de eficiencia en la información en la relación entre proveedor cliente con aplicaciones específicas para eso. Esos aplicativos permitían que se vayan construyendo esfuerzos asociativos, tejido productivo para reemplazar, para sustituir los abusos de las grandes empresas. Esto que se conoce en teoría como ‘los mercados’ quedaban sin la posibilidad de operaciones concretas  y esto provocó que bajaran los precios. La plataforma que se llama Súper Tienda Ecuador, que ahora están criminalizando inclusive este tema de súper bueno de Ecuador, se está mostrando a nivel internacional que si pasan a manos privadas se pueden convertir en verdaderas pesadillas, inclusive desde el punto de vista de las autoridades de competencia más ortodoxas.

IC: ¿Por qué?

Pedro Páez Pérez: Porque como se ve en Uber, en los algoritmos de Google o en las redes sociales, la manipulación, y no solamente en términos de precios o decidir quién participa o no, sino que le pudieron callar hasta al presidente de Estados Unidos en ese entonces, Donald Trump. Imagínense lo que pueden hacer con la participación de un pequeño mediano productor o de alguien que le pueda hacer competencia a las grandes cadenas. A veces es solamente suficiente que en el motor de búsqueda se pongan ciertas preferencias o privilegios para garantizar que el comprador vaya en el sentido que solo a un sector le conviene. Es indispensable que se exija esto como un bien público común en toda América Latina. Una plataforma, un acceso específico de parte de la economía popular y solidaria, de las Mipymes, de los pequeños y medianos productores que permitan contrapesar el avance arrasador que tienen los grandes monopolios con las nuevas tecnologías. En Ecuador está disponible de manera gratuita y si los compañeros argentinos lo solicitan, veo muy difícil que el Gobierno del Ecuador diga que no.  

IC: Suena muy bien y las medidas son técnicamente aplicables. ¿Cuánto poder político se necesita para implementarlo? Y en relación a que se construya algo así en toda América Latina ¿cuánta articulación política se necesita entre los gobiernos frente al avance del capital?   

Pedro Páez Pérez: Compañeros, de eso sí tenemos que estar bien claros, pues si las cosas fueran fáciles ya lo hubieran hecho otros. Somos nosotros los que tenemos que hacerlo. Apenas dejé el cargo en la Superintendencia hicieron todo lo posible por bombardear esta iniciativa, la destruyeron, la desconectaron, está ahí, vigente. Es cuestión de volverla, revisarla y volverla a conectar. Pero se intentó destruir esa experiencia. Inclusive están queriendo hasta meterme a la cárcel por este tipo de cosas, por el Banco del Sur, por el sistema unitario de compensación regional, por las multas que pusimos a las petroleras, a los bancos, a las cerveceras, a las telefónicas, en fin, todo eso va a pasar.  

IC: ¿A vos también te están persiguiendo?  

Pedro Páez Pérez: ¡Pero si! Es terrible, te tienen pendiente. Además, con los costos de los abogados penalistas, que te sacan un ojo de la cara, te tienen pendiente con temas de Contraloría, de Fiscalía, de que te piden un papel para esto, otro papel para esto. Y el susto permanente con el escalamiento de la persecución judicial, del lawfare, que forma parte de una campaña global de amedrentamiento en el cual yo soy de los menos afectados aquí. Hubo decenas de compañeros que perdieron la vista porque en las manifestaciones les apuntaron a la cara y ha habido muertos, inclusive acaban de morir dos compañeros justamente en estos días. 

IC: ¿Qué síntesis hacés de aquella experiencia?

Pedro Páez Pérez: El tema es muy complicado y es indispensable tener en cuenta la solidaridad internacional, pero la solidaridad tiene que darse en términos de luchas conjuntas, como la ley de góndolas que la han dejado morir en Argentina, estamos viendo si se puede aplicar en México. Tendría que ser una plataforma de integración latinoamericana y de los pueblos, independientemente del gobierno de turno. Puede ser o no amigo. Puede ser o no cercano. 

IC: ¿Cómo?

Pedro Páez Pérez: Tenemos que ir desde las bases, desde los intereses concretos, posibilitando la viabilidad de la Patria Grande. Y la Patria Grande no se arma desde las imposiciones y las restricciones que te plantea el neoliberalismo, sino desde las soluciones concretas de los problemas concretos. No subir los precios, organizarse para parar la subida de los precios del acaparamiento, organizarse para poner nuevas tecnologías como Súper Tienda Ecuador que permitan de manera efectiva y pragmática que otros productores puedan acceder y no dejarles que la estrategia del ‘come solito’ siga alimentando a los grandes monopolios.  

IC: Pedro, la guerra de Ucrania, el conflicto en Asia, puede producir, como suponen algunos analistas, una ruptura del mercado mundial, es decir, una vuelta a los años 30, donde cada potencia tenía su área de influencia y no entraban las otras.  

Pedro Páez Pérez: [00:15:46] No desde antes, mira, ahora desde Obama. Pero luego con Trump fue clarísimo el hecho de que el mercado mundial quedó fracturado con una guerra, no solamente una guerra comercial, una guerra financiera, una guerra monetaria, sino también una guerra tecnológica. Y los efectos que están viendo ahorita es imposible ocultarlos Por eso es indispensable evitar que la oligarquía financiera y la política especulativa lleve el agua a su molino, porque eso significaría más guerra, más conflicto. Y lastimosamente América Latina está en el punto de mira. Los avances tecnológicos en el mercado de armas, no solamente de Rusia, China, sino de Turquía, de Irán y de India, han lesionado de manera brutal el mercado cautivo que tenía en la OTAN y en la única parte que con la excepción de Venezuela, Cuba y Nicaragua tiene ahora Estados Unidos como mercado cautivo es en América Latina y para evacuar el inventario de armas, pues se necesitan conflictos de todo tipo: civiles, territoriales, secesionistas, fronterizos, etc. Así que a parar a construir la paz desde otras alternativas. 

IC: ¿Cuáles son esas alternativas, Pedro?

Pedro Páez Pérez: Hay dos vectores fundamentales: el primero inmediato es la agenda de provocar esta crisis alimentaria mundial es posible pararla inmediatamente, exigiendo la eliminación de todo tipo de restricciones, la eliminación inclusive de varios compromisos internacionales totalmente insensatos, absurdos en términos de propiedad intelectual, de patentes, de restricciones que impiden que no solamente en el campo de la alimentación, sino también en el campo de las vacunas, de la salud y las grandes transnacionales, estén haciendo su agosto sobre la base del dolor ajeno y la emisión de derechos especiales de giro, que es un dinero electrónico que genera el Fondo Monetario Internacional, pero que no les gusta el fondo porque no puede chantajear imponiendo condicionalidades. Directamente se acredita en las cuentas de los bancos centrales. Argentina, por ejemplo, tiene en la Reserva Internacional esos recursos de la emisión que logramos que se la haga el año anterior, logramos una en una pelea que tuvimos de la Asamblea General de Naciones Unidas en 2009 y otra el año anterior. Y Argentina no la ha utilizado adecuadamente porque son divisas con las cuales pueden apalancarse créditos de desarrollo, créditos de estímulo productivo y sobre todo con la pequeña y mediana empresa. 

Para el segundo vector al que hay que prepararse. Esto de aquí puede ser el próximo año y creo que en el caso de Argentina puede venir mucho más temprano: es la nueva trampa de la deuda. Hay una repetición de la misma receta que utilizaron a finales de los años 70, principios de los años 80, para involucrar a todo el sur global, pero también en ese entonces a los países de Europa del Este. Ahora van a involucrar a los países de la Europa occidental, a sus socios más íntimos en un proceso de endeudarse para pagar la deuda externa, a niveles insostenibles, sobre la base de esta histeria que han provocado de la supuesta hiperinflación, de la estanflación y van a subir las tasas de interés y van a provocar una ola de quiebras brutales que van a poner de rodillas a empresas, hogares y estados, inclusive. Esta vez ya no solamente es un mecanismo neocolonial de de someter a los países de la periferia como fue la trampa de los años 80 y 90, sino que ahora van a someter a sus socios más íntimos de la propia Europa occidental. 

IC: ¿Se puede prever, anticipar y actuar?

Pedro Páez Pérez: Todo esto es posible transformarlo con las auditorías internacionales de la deuda externa, con mecanismos concretos no solamente de reestructuración de deuda a nivel formal institucionalizado en las Naciones Unidas, por ejemplo, como ya se ha discutido en varios foros y he tenido la oportunidad de discutir esto, por ejemplo, con Joseph Stiglitz y otros premios Nobel. Hay mecanismos específicos para la declaración formal de deudas odiosas y legítimas como las que adoptó el gobierno de Macri con el Fondo Monetario Internacional, violando no solamente la normativa interna de Argentina, sino la normativa interna del Fondo Monetario Internacional para favorecer a los intereses electorales y a los intereses especulativos de un grupo muy específico. Es indispensable que vayamos con una solidaridad efectiva en la práctica, con acciones concretas que permitan contraponer esta agenda arrasadora y letal que tiene la oligarquía financiera para convertir a la crisis del capitalismo en un capitalismo de crisis muy lucrativo.  

IC: Pedro, hoy justamente se está dando una situación política importante en Ecuador, con la liberación a través de Habeas Corpus, del ex vicepresidente Jorge Glas. 

Pedro Páez Pérez: Pues sí, ya salió y otra vez lo volvieron a encarcelar y el problema es que el presidente de la República, con todo el aplauso de los medios de comunicación y de sectores importantes de la academia y lastimosamente también de ciertos movimientos sociales, de ciertos intelectuales supuestamente progresistas, no solo del Ecuador, sino a nivel de toda América Latina, está lastimosamente violando todos los derechos humanos, está violando la Constitución, está violando las leyes, está destruyendo las instituciones, está degradando el clima de convivencia social en el país, generando una situación de amedrentamiento sistemático, un asedio permanente a las conciencias, con lo que ha gatillado un problema también, no solamente de miedo, sino de autocensura generalizada.