¡Chiques, prohibido!

Por Oscar Rodríguez.

En relación a la decisión del gobierno porteño de prohibir el uso del lenguaje inclusivo en las escuelas, seguramente hay mucha gente feliz y esta decisión le debe resultar simpática.

El tema de las prohibiciones en nuestro país tiene sus antecedentes, piensen ustedes que se llegó a prohibir la mención de un nombre y todo lo que deriva de él.

Perón, peronismo y todo lo que se relaciona con el peronismo. 

Los edictos y las prohibiciones fueron, son y serán parte de las páginas negras de nuestro país. 

Y estamos escribiendo una nueva página, de la mano de la ministra de educación porteña, la que sabe denigrar a los docentes con comentarios como:

“eligen militar en lugar de enseñar”

La remanida discusión en la que nos colocaron con el “adoctrinamiento docente”, claro que para esa discusión no se habló de la historia Mitrista que se viene implementando en las aulas desde hace décadas. 

Volvamos a la preocupación que desvela a la ministra, el lenguaje inclusivo. 

Ahora: ¿qué significa esta prohibición?

Qué va a suceder si un docente incurre en esta “falta grave”, ¿se le iniciará un sumario? ¿Será apartada de su cargo? ¿Será sometida al escarnio público? Quién sabe…

Las prohibiciones lingüísticas pasan rápidamente al olvido, son inaceptables. 

La censura del idioma inclusivo parece que viene a poner un orden al riesgo del poder patriarcal, se sienten amenazados, entonces reaccionan de la manera que saben, ¡PROHIBIENDO!

Aún no sabemos de qué investigación científica se desprende, que esta modalidad lingüística afecta la comprensión de lecto escritura.

Ante está falta de sustento científico está decisión carece de lógica. 

De hecho las instituciones que pueden llegar a tener la potestad de corregir los términos lingüísticos aún no se han expedido en este aspecto.  

Como docente puedo observar un mayor interés en los alumnos de saber que es un morfema de género, nunca hubo tanto interés en conocer las reglas de composición de palabras, estas curiosidades lingüísticas que plantean les chiques son oportunidades valiosas que sirven para poner en debate ideas sobre el uso de la lengua.  

La imposición de modismos que han llevado adelante algunas sociedades de habla hispana, han hecho que la RAE admita el uso de palabras. 

Entonces, dicho esto y teniendo en consideración que el lenguaje inclusivo aún no se incorporó a la currícula, está claro que a partir de esta resolución jamás será incorporado, es más, queda abierta la puerta para la censura de textos académicos.

Nuestra historia nos muestra hacia donde fueron dirigidas las prohibiciones y todas marcan que se proyectaron en sectores sociales que venían a romper un orden establecido.

De esta manera se limitó el uso del lunfardo, en la creencia que esté nuevo modismo lingüístico venía a imponer la organización de las bases a partir de la sindicalización. 

Claramente se direcciona la estigmatización hacia el factor social que es identificado como amenaza de la clase dominante. 

El discurso político de este sector reaccionario esconde rechazos hacia todo lo que sea la obtención y ampliación  de derechos. 

Lo absurdo de la medida hace que esto sea más un posicionamiento político de Horacio Rodríguez Larreta con el objetivo de conquistar cierta franja electoral muy volcada hacia la derecha.