China: El gigante asiático es el segundo socio comercial más importante de la región

En un informe elaborado por “BSI Economics”, se destaca que la potencia del sur se posiciona en segundo lugar en materia de inversiones extranjeras directas y en el intercambio comercial exterior con América Latina y el Caribe. Los países de la región juegan un rol estratégico por sus riquezas en materias primas, y al mismo tiempo, son el contrapeso a nivel geográfico de los Estados Unidos.

En tan solo dos décadas, la nación de Xi Jinping se convirtió en un aliado clave en Sudamérica y centro-américa a través de su política de no intromisión en los asuntos internos de terceros países, a diferencia de la política exterior agresiva de Norteamérica. Tal camino le permitió convertirse en un socio diplomático transcendental, en las Naciones Unidas y en la Organización Mundial de Comercio contra las sanciones comerciales unilaterales, de Venezuela y Cuba, como avanzar en la firma de cuatro Tratados de Libre Comercio (TLC) con Perú, Chile, Costa Rica y Ecuador (bajo administraciones de tinte neoliberal). 

En materia de préstamos soberanos, entre el 2005 y el 2019, el Banco de Desarrollo de China (CDB) y el Banco para las Exportaciones e Importaciones de China, otorgaron 137 mil millones de dólares en préstamos soberanos a países latinoamericanos. Este último tiene como objetivo prioritario naciones con acceso restringido a los mercados internacionales y se concentran en los sectores primarios de la economía (68 % en energía-materias primas).

Por su parte en el periodo comprendido, las Inversiones Extranjeras Directas-IED- de china en la región tienen la particularidad de estar más concentrada en actividades de materias primas, agroindustria, energía e infraestructura. A la inversa, el gigante asiático juega un papel marginal en términos de IED con altos contenido tecnológico. Esta distribución sectorial reduce los beneficios de la IED ya que cuando se destinan al sector primario, tienden a crear menos puestos de trabajo que inversiones en industria y servicios. A pesar de todo, el país está diversificando paulatinamente sus carteras de inversiones, donde la participación de los servicios aumentó de un 20% en promedio entre 2002 y 2013, al 38% entre 2013 y 2016. Las energías renovables y la infraestructura también han aumentado su participación en los últimos años.