Caso Facundo, civilización y barbarie

Por Daniel Prassel.

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Y si, como se suponía, el cuerpo hallado en el cangrejal cercano a la localidad de General Cerri, era el de Facundo, que tristemente pasa a engrosar la lista de personas desaparecidas en democracia, aunque en este caso aparece el cuerpo, estas violaciones a los DDHH que se reiteran cada vez más seguido, nos convocan nuevamente a esos debates urgentes que hemos planteado en varias notas.

Empecemos por lo primero, porque como hemos visto desde oposición y empresas masivas de comunicación pretenden igualar este hecho con lo sucedido con Santiago Maldonado, llevando la discusión a un lodo donde tienen por objeto equiparar gobiernos en aspectos negativos, con el único propósito de que todos salgan perdiendo, ahora bien una cosa que debemos afirmar sin ninguna reserva es que al igual que lo que paso con Santiago aquí el Estado es responsable, pero aun así  mucho cuidado que en materia de seguridad de ninguna manera es lo mismo la gestión de Cambiemos que la del Frente de Todos, posición que voy a argumentar ejemplificando algunas diferencias que son evidentes a continuación.

Cambiemos sostuvo en sus cuatro años de gobierno, una mirada estrictamente punitiva de la seguridad y la gestión ministerial de Patricia Bullrich así lo demuestra, no solo ocurrió lo de Maldonado, sino también el asesinato de Rafael Nahuel, el peligroso guiño al accionar del policía Chocobar, las represiones en las manifestaciones populares, la discusión por las pistolas taser, podemos citar muchos ejemplos más, estimo que alcanza para ver de lo que estamos hablando.

Como contrapartida, nuestro gobierno, y digo nuestro para que el estimadx lector como siempre sepa desde donde le hablo, claramente se ubica en las antípodas de esa concepción, ya que además de promover y fomentar distintos mecanismos y acciones para mayor inclusión, tal es así que cuando nos expresamos políticamente en materia de seguridad nos han tratado desde “garantistas” hasta “sacapresos”, no es casual porque para nosotrxs la seguridad debe tener desde el inicio un enfoque preventivo más que punitivo.

Identificadas las dos miradas sobre el tema seguridad, vamos específicamente a las diferencias que citaba, recuerdan que Macri recibió a Chocobar, bueno Alberto recibió a la mamá de Facundo, acá ya notamos una primer diferencia que no es menor, el mensaje ´político de Macri era “bancamos la yuta” aun en sus excesos y el de Alberto es clarito “acompañamos el dolor y bancamos a la familia”, ahora bien con eso tampoco alcanza para entender cuál es el verdadero problema que tenemos enfrente, porque para poder hacerlo sino pensamos en abordarlo integralmente estaremos otra vez, pedaleando en el aire.

Venimos diciendo que la policía en sus condiciones actuales, ya no puede cumplir su rol social, y por supuesto eso se basa en cuestiones bien puntuales que van desde la disgregación social en la que estamos, donde no nos respeta quien porta el uniforme pero tampoco se respeta al que lo viste, y podrá parecer una boludez pero créanme no lo es, porque las cosas tienen una historicidad hasta llegar a ser, sino serian pura casualidad.

Este gran problema social que tenemos requiere de muchísimo compromiso, entendiendo, como expresamos siempre que por supuesto hay prioridades, en este caso la primera e innegociable es esclarecer y condenar a los responsables, de eso no nos bajamos, verdad y justicia para Facundo, pero también hay que transformar este dolor en lucha y acción política transformadora porque si no lo hacemos, Facundo será parte de una estadística más y eso poco tiene que ver con la comunidad a la que aspiramos y que en definitiva, merecemos.

Ya sabemos lo que hay que hacer, pero no por eso decimos que sea fácil, hoy pensaba mientras leía artículos relacionados, una frase que pudiera sintetizar pero también invitarnos a reflexionar sobre todo esto, a pesar del dolor que sentimos por la ausencia de otro de nuestro pibes, y se me ocurrió esta “ningún policía nace forro”, puede parecer fuerte pero si la analizan bien me estoy refiriendo a que para poder resolver esta historia triste que estamos viviendo tenemos que despojarnos de prejuicios y hacer política como corresponde.

Hay esperanza y decisión política de que así sea, hace dos días nomás, se anunció un plan de seguridad que contempla mucho de lo que estamos hablando, formación en derechos humanos para los efectivos como el punto más destacado, creo y estoy convencido de que debemos valorar eso como un gran paso en este debate que recién arranca, porque estamos empezando a conversar sobre estos temas y eso constituye realmente un avance, aún así y lo reitero las veces que sean necesarias, con el dolor a cuestas de no tener a Facundo, pero a él como a todos los pibes que pasaron por lo mismo, les debemos cambiar esta realidad imperante para que nuestras consignas, dejen justamente de serlo y se corporicen como una realidad efectiva, logrando de una buena vez que en nuestro país la violencia institucional no tenga cabida en ninguna parte.

Vienen tiempos de mucha confrontación, es ahí donde no podemos relajarnos, hay que proponer acciones y generar los ámbitos de discusión pertinentes para hacer llegar aportes a nuestrxs compañerxs con representación institucional, ser su rueda de auxilio para ir desarrollando las políticas que erradiquen este flagelo, acá tenemos que estar todas y todos, oficialismo y oposición, académicos, militantes políticos y sociales, iglesia, e incluso los buenos policías, que lo que hay que cambiar no es moco de pavo, es una forma de autogobierno que subsistió desde que cayó la última dictadura cívico-militar y que parece que no se enteró que elegimos desde hace 37 años vivir en democracia.

Verdad y Justicia Para Facundo!

Esto es muy grave. Son coletazos de vieja época que todavía existen en nuestro país. Hay que reivindicar a las nuevas generaciones de uniformados para que los formen democráticamente y no esas mañas y malas acciones que no se pudieron borrar»

Estela de Carlotto

Más Estado, Más Solidaridad, Más Comunidad, como nuestrxs 30.000 nos enseñaron