Carolina Pérez Costamagna:»Micromachismos acoso callejero»

En su columna semanal sobre genero y feminismo, Carolina Pérez Costamagna nos hablo sobre el piropo y como esto que muchos varones no entienden se transforma en un acoso callejero, laboral, y que genera a las mujeres en un nivel de angustia y un sentimiento de estar indefensas frente a esta problemática.

Piropear es de machistas, que los denominamos micromachismos, estos son comportamientos de control y dominio de baja intensidad, naturalizados, legitimados e invisivilizados, que ejecutan impunemente los hombres sobre las mujeres, con o sin conciencia de ello»

Uno de esos micromachismos, es el piropo o acoso callejero, donde no es lo mismo que venga mi pareja o una persona con la cual estoy en una situación de seducción y te de un valoración acerca de tu persona, no es lo mismo que el acoso callejero.

Los micromachismos son resistencias del patriarcado, al paso a la igualdad real entre hombres y mujeres, y se los dice micro, no por que son chiquitos, sino porque están normalizados y esto los  inciviliza más»

Entonces porque debemos enseñarle a las mujeres a vestirse en vez de enseñarle a los hombres a no acosar, en este caso existe un gran prejuicio sobre quienes son los que hacen piropos y una estigmatización, como los empleados de obra, pero los indices de acoso del que pasa caminando son más altos y se a trasversalizado por completo clases sociales económica y de mas.

Lo que los hombres no se dan cuenta es que no saben la inseguridad con la que vivimos las mujeres desde que tenemos conciencia del espacio publico, y de como ese espacio público no es de nuestra propiedad, las mujeres no somos dueñas de circular con libertad en el espacio público», y cada vez que un hombre te dice una barbaridad en la calle, están dejando explicito que la calle es de su dominio»

Esto refuerza nuestra obligatoriedad de gustar al otro o de pagar el costo por no hacerlo, entonces claramente existe una relación de poder al rededor del acoso callejero.