Blancos buenos, indios terroristas: la impunidad de quienes enfrentan a los mapuches desde las sombras

Por Hugo Gulman.

Si durante muchos decenios no hubo conflictos ¿qué pasó en los últimos años? Cuando se habla de los continuos episodios que ocurren en el sur con las comunidades mapuches, hay puntos que quedan en las tinieblas. No ven la luz, del mismo modo y en consonancia con las estrategias de los poderosos conglomerados económicos multinacionales que, además de la habitual protección mediática, cuentan con el asesoramiento jurídico de los más importantes estudios del país y con una de las grandes compañías mundiales especializadas en comunicación empresaria.

Son organizaciones expertas en generar actividades, informaciones y climas sociales que surgen siempre al aparecer esas imponentes estructuras de capital concentrado, aunque permanecen en segundo plano, no en lugares visibles.

En relación a las comunidades mapuches, se discute acerca de sus recuperaciones territoriales y se las acusa usurpar propiedades privadas. En los medios se las cuestiona, descalifica y ataca, pero nunca se ve contra quienes confrontan. Sin embargo, por detrás, como víctimas del ‘terrorismo’ mapuche, late la estructura que aparece siempre dispersa, sin clara información de quiénes atacan permanentemente las recuperaciones y se oponen vehementemente.

Cuando se comienza a armar el rompecabezas, organizar la información, desmenuzarla y descubrir a qué intereses responden algunos protagonistas, asoman grandes transnacionales. Por citar algunos:

  • Una de las empresas más importantes de la Argentina, Techint, de la familia Rocca, es propietaria de miles de hectáreas en la zona.
  • Un un grupo belga que construye gigantescos barrios privados en las montañas
  • Joe Lewis, el  ocupante que se apropió de Lago Escondido.
  • La reina Máxima de Holanda
  • Testaferros de las familias reales de Emiratos Árabes Unidos y Qatar, que a su vez le compraron a los hermanos Marcelo y Miguel Mindlin, socios en Pampa Energía, de Joe Lewis.
  • El empresario Alejandro Roemmers, el hombre que hace unos años gastó 60 millones de dólares en celebrar su cumpleaños en África
  • Roemmers está construyendo una mansión a la vera de un río, en un valle que también está en disputa con comunidades.
  • Benetton

¿Cómo operan?

Son sólo algunos, pero a todos los une una característica: el silencio. Nadie habla. Otros hablan, actúan y operan por ellos.

Construyen organizaciones que suelen derivar en fundaciones o asociaciones civiles y ponen la cara a través de grupos o personas, respaldados por gigantescos estudios de abogados. Uno de los que está en todas las causas es el más grande de la Argentina, usual defensor de empresas transnacionales que litigan contra el Estado: Marval, O’Farrell y Mairal. En su página web se jactan de contar con un staff de más de 300 abogados.

A ellos se les agrega el famoso estudio Grondona, que cuenta con unos 200 profesionales. Además, hay estudios más chicos, de 30, 40 o 50 abogados especializados en áreas muy concretas, como derecho ambiental o laboral. Esto significa  un poderoso y organizado pelotón de grandes estudios jurídicos, que aparecen vinculados y financiados por estos grandes grupos económicos. Entre los grandes capitales y los abogados aparecen las fundaciones y las ONGs.

Una de las organizaciones que reciben grandes aportes es Propiedad Privada Patagónica, que recibe mensualmente una enorme masa de dinero que emerge con argumentos de defensa del medio ambiente y el cuidado de la tierra.  Además del asesoramiento jurídico, a través de esas organizaciones también contratan a las grandes agencias de comunicación y lobby.

Otra es la Fundación Cambio Climático, que además de áreas de recursos naturales y  hábitat, cuenta con una dedicada a Comunidades indígenas, en la que manifiestan su preocupación e impulsan líneas de trabajo para generar lazos de comunicación y concertación con las comunidades. Durante mucho tiempo su referente fue Jimena Satakis, que fue la presidenta del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), durante el macrismo. Concluida su función, el año pasado dirigió un seminario en el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, de la calle Montevideo, cuyos asociados son los grandes estudios jurídicos que representan a las multinacionales.

El seminario se llamó Desafíos de la propiedad privada y las identidades culturales indígenas. Allí estuvo también Daniel Sabsay, que es el coordinador legal de una de las organizaciones y los abogados de Lago Escondido, Benetton y todos los grandes capitales de la zona.  “La discusión política es cómo desalojar a las comunidades aborígenes y eso es con lo que se está operando ahora”,  dice Alejandro Pairone, periodista radicado en el sur desde hace muchos años, que está investigando y desgranando los nombres, empresas y estudios que representan a los fuertes capitales que, apropiándose de tierras, se las ingenian para echar a los legítimos propietarios, incluso acusándolos a ellos de usurpadores.

Alguien tiene que decirlo

Una empresa de comunicación está diseñando y coordinando el vínculo con los medios y la difusión. Para comprender la dimensión del dinero que invierten en generar el sentido común en la población alcanza con ver de quién se trata.

JeffreyGroup, empresa fundada hace treinta años por Jeffrey Sharlach, cuenta en su cartera de clientes con Mondelez, Airbus, AmCham, John Deere, Samsung, American Airlines, L’Oreal, entre muchísimos más,.Los adversarios de las comunidades son transnacionales que contratan estudios de abogados gigantescos, que a la vez contratan mega operadoras de lobby e influencia en los medios de comunicación. “¿Están preocupados porque hay una persona que se queja de una comunidad mapuche que le ocupa un pedazo de su territorio? No, no me pidan que crea cualquier cosa. Ahí están en juego otras cuestiones estratégicas”, manifiesta el periodista. 

Cada vez que una comunidad va hacia la recuperación de un territorio preexistente, pone en crisis los negociados que hubo para el acceso a la tierra, por parte de quienes aparecen como damnificados.  Acceso  mediante fraude con tierras fiscales quitadas al Estado por monedas. “Entre 2011 y 2014, una comisión investigadora de la Legislatura de Río Negro elevó un informe muy notorio, que descubrió medio millón de hectáreas robadas al Estado a través de triangulaciones. Ahí es donde aparecen Lago Escondido, Mindlin y los qataríes”, relató Pairone.

Se trata de tierras compradas a través de testaferros a viejos ocupantes, cuyas familias las tienen desde hace más de un siglo. El Estado se los da primero para pastoreo y tareas agrícolas, después le concede el derecho de uso y al cabo de 30, 40 o 50 años le da el título.  Una vez que los testaferros compran la tierra, ellos se quedan en la calle porque les pagan monedas. Se pueden recorrer cientos y cientos de kilómetros del sur en los que multimillonarios y empresas transnacionales  ‘compraron’ de este modo las tierras por las que hoy acusan como apropiadores a los mapuches. 

Hacete amigo del juez

Siempre se muestra a los mapuches como los apropiadores. Este es uno de los logros de la maquinaria comunicacional y de lobby puesta en marcha, que abarca medios periodísticos, políticos con altos cargos e integrantes del poder judicial provincial y nacional.

Joe Lewis es uno de los beneficiarios. La Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Bariloche confirmó una sentencia de 2013 en un amparo que lleva casi dos décadas, que lo obliga a abrir un camino a Lago Escondido. En diecisiete años pasaron 25 jueces y juezas por la causa, entre recusaciones y denuncias ante el Consejo de la Magistratura. Sin embargo, fue la misma gobernación la que apeló el fallo, ni siquiera el mismo Lewis debió molestarse en presentar su apelación. “Como saben hacerlo los grandes estudios jurídicos, en estos 17 años hubo entorpecimientos, apelaciones, cambio de objetos y destituciones de jueces. En el camino se han cargado con juicio político a una cantidad importante de jueces que habían fallado en favor de las comunidades o de la obligación de Lago Escondido para abrir el camino”, lamentó el periodista.

A tal punto llega el poder. Se han ‘cargado’ jueces que fueron reemplazados luego de dos años. Al aparecer otro juez, apelan. A los tres años se pronuncia la cámara y transcurren otros dos años hasta que se pronuncia la corte. Así, el fallo de la Corte Suprema de Río Negro es de 2005 y cuando fue el presidente de la Corte en persona a habilitar el camino no pudo entrar. 

La política

Hace unos días el ex candidato a vicepresidente de Mauricio Macri, Miguel Ángel Pichetto, acusó a los mapuches de ser “grupos violentos que toman tierras a mano armada, amedrentan a privados y atacan e incendian bosques y establecimientos”. Los acusa de terroristas y beligerantes, “que están organizados de manera armada y ahora tienen preparación militar”

El ex senador forma parte de la maquinaria y es uno de los alfiles de estos grupos, cuya intención es  generar en la sociedad un fuerte odio a los mapuches. Se trata de una campaña sistemática de deshumanización, un bombardeo cotidiano, articulado con los medios en toda la región, financiado justamente por los mismos grupos económicos. Ahora los definen como terroristas. “Terroristas que ponen las víctimas. Porque vienen sicarios y los matan, como a Santiago Maldonado, Rafael Nahuel o Elías Garay”, enfatiza Pairone.  

También se pronunció Patricia Bullrich, asegurando que si en 2023 la coalición que integra ganara las elecciones, no dudaría en convocar a las fuerzas armadas para que intervengan.

Alejandro Pairone, un hombre con una extensa trayectoria periodística en medios nacionales e internacionales, se instaló en el sur hace varios años y se ‘metió’ en el conflicto. Lo conoce, lo comprende, lo investiga, indaga, profundiza y explica. “Las recuperaciones territoriales de la comunidad tehuelche mapuche está poniendo en evidencia la forma fraudulenta en que estos capitales se han apropiado del territorio desde la conquista del desierto hasta ahora, con traspasos y transnacionalización. Cuando ocupan un territorio, más temprano que tarde empiezan a estallar todos los negociados que hay alrededor de ellos”, concluyó.