BarriletA Cósmica… (¿de qué planeta viniste?)

Por Julieta Ripoli.

El viernes último al medio día declaró la Vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, como imputada en la causa conocida –mediáticamente– como “Memorándum con Irán”. 

Creo no equivocarme cuando afirmo pensar que la mayoría de la sociedad argentina desconoce de qué trata la causa. Me refiero puntualmente a que no saben por qué está imputada Cristina o de qué se la acusa a ella y a sus funcionarios, entre los que se encuentran Andrés (cuervo) Larroque –dirigente de la agrupación política “juvenil” La Cámpora–, Carlos (Chino) Zannini –actual Procurador del Tesoro de la Nación y jefe de los abogados del Estado–, y el fallecido ex canciller Héctor Timerman.

Carlos Zannini estuvo detenido 4 meses por esta misma causa y Héctor Timerman enfermó de cáncer y luego falleció, encontrándose también detenido pero “gozando” de prisión domiciliaria como consecuencia de su estado deteriorado de salud, habiéndosele negado sucesivamente autorización para viajar a los Estados Unidos de América para realizarse tratamiento. 

¿Quién le negó autorización para viajar? El mismo Juez que dictó las prisiones preventivas en esta causa. El inefable inquisidor, al muy estilo Bernardo Gui –quien fuera el Gran Inquisidor de los Cátaros en la baja Edad Media pero de la Argentina y del Siglo XXI–, el fallecido Juez Claudio Bonadío.

Cristina y sus funcionarios fueron acusados en esta causa de haber “encubierto” el atentado terrorista a la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) ocurrido el 18 de Julio del año 1994. 

La Ex Presidenta –dos veces mandato cumplido– y actual Vice Presidenta de la Nación comenzó su exposición haciendo un racconto de dónde se encontraban todos/as los/as imputados/as al momento del atentado ocurrido hace exactamente 27 años. Señalando que con la mayoría de ellos/as no se conocían y que ninguno/a ejercía responsabilidades institucionales vinculadas directa o indirectamente al momento del hecho, por lo cual ninguno podía tener motivos para “encubrir” semejante atrocidad.

De esta manera, comenzó señalando que ella se encontraba ocupando una banca como legisladora provincial de Santa Cruz, que “el Cuervo” Larroque cursaba estudios secundarios, que “el Chino” Zannini ejercía como Ministro de Gobierno en Santa Cruz junto a Néstor Kirchner en su primer mandato como Gobernador de esa provincia y que Héctor Timerman dejaba la dirección de su revista (la conocida revista “tres puntos”) al periodista Roman Lejman para dedicarse a la radio. 

Que su primer contacto con la causa AMIA lo tuvo siendo ya Senadora Nacional por la Provincia de Santa Cruz (había jurado en diciembre de 1995), habiéndose aprobado por Ley en el año 1996 la aceptación del Senado de integrar una Comisión Bicameral Especial de seguimiento de la investigación de los atentados a la Embajada de Israel (1992) y de la AMIA (1994), y posteriormente el escándalo surgido a raíz del encubrimiento del atentado a la AMIA y participación del Juez Galeano.

Sucedió entonces, que 18 años después del atentado, y durante su Presidencia, en un intento por conocer la verdad de lo ocurrido y obtener un avance definitivo —y tal vez, como ella misma alguna vez lo reconoció en declaraciones públicas, “de manera ingenua”— se firmó, tras ser aprobado en el Congreso Nacional, el famoso “Memorándum de Entendimiento con Irán” que tenía por finalidad permitir a los jueces nacionales tomar declaraciones a los imputados en la República Islámica de Irán. Jamás se levantaron “las alertas rojas” de Interpol (que es la Policía Internacional, por sus siglas en inglés) respecto de los “imputados iraníes” en la causa del atentado a la AMIA, y jamás tampoco el Poder Ejecutivo de entonces (siendo Cristina Fernández de Kirchner Presidenta) lo hubo solicitado.  

Queda claro, entonces, para cualquier persona dotada de sentido común que la “acusación penal” del “Gran Inquisidor” de los tiempos macristas en la Argentina, el Juez Claudio Bonadío, no tenía asidero, y que lo único que buscaba era perseguir y apresar a Cristina y a sus funcionarios (“K”) en el marco del entramado de persecución (Mesa Judicial y espionaje mediante) instaurado durante el gobierno de Mauricio Macri.

Cristina denominó a esta “acusación” como un “disparate judicial institucional y político”.

Y luego, tras dotar a la audiencia (tribunal y ciudadanía, porque Cómodoro Py nos regaló una cadena nacional) de un breve contexto y marco teórico de sentido común, se adentró de lleno en la explicación de lo que fue la instauración del sistema de persecución del gobierno de Mauricio Macri, en el marco del denominado Lawfare (Guerra Judicial). Persecución que la tuvo a ella, como principal objetivo por ser líder y referente de la oposición, y también a todo lo que fuera considerado vinculado a su gobierno. Ese “otro enemigo” que el gobierno de Macri y sus funcionarios debían aniquilar en pos de cumplir sus objetivos: despejar obstáculos para facilitar los negociados y la timba financiera.

Comenzó mencionado entonces cual fue el primer intento del Poder Ejecutivo (en cabeza Macri) de cooptar el Poder Judicial para perseguir opositores. 

Así, recordó que tan sólo 4 días de asumir la Presidencia de la Nación, Mauricio Macri intentó nombrar a dos Jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación por Decreto de Necesidad y Urgencia. Cabe destacar que esos dos Jueces integran al día de la fecha esa Corte. Y que el articulador de la maniobra, así como de la instauración de la Mesa Judicial Macrista para perseguir opositores, fue el entonces asesor presidencial Fabián “Pepin” Rodriguez Simón, que hoy se encuentra prófugo en la República del Uruguay.

Seguidamente, mencionó como segundo hecho la persecución a la entonces Procuradora Fiscal de la Nación, la Dra. Alejandra Gils Carbó, designada constitucionalmente. Denunció que fue perseguida, hostigada y amenazada personal y familiarmente en forma mafiosa, hasta conseguir su renuncia. lo definió como un  “Ataque formidable”. Comentó, además, para representar semejante atropello, que Alberto Fernández, actual Presidente de la Nación, por aquel entonces había visitado al Juez Ercolini para consultarle sobre la situación, a lo que el Juez habría respondido “que no tenía más remedio que hacerlo”.

Como tercer hecho, señaló las designaciones convenientes en dos organismos del Poder Ejecutivo como son la Oficina Anticorrupción (OA) y la Unidad de Información Financieras (UIF). Recordando que para la primera, Macri designó una funcionaria que no cumplía con los requisitos legales para desempeñar el cargo puesto que no tenía título habilitante, es decir no era abogada. Se refería a la ex diputada de Cambiemos, Laura Alonso. “La Bonadío del Ejecutivo”. (La misma que, según me han contado, habría descorchado un espumante cuando lo apresaron a Boudou… cada cual sacará sus conclusiones de qué clase de persona se trata). Por otro lado, en la UIF Macri designó como titular al Dr. Mariano Federizzi, ex asesor del Fondo Monetario Internacional (FMI), como Vicedirectora a una asesora del Banco HSBC (un banco vinculado a cuentas abiertas para lavado de dinero) y a María Pía Monges Calcaterra, una prima de Macri.  

En ese marco dio cuenta de la existencia de células en la AFIP para perseguirla a ella y a su familia, conforme denuncia efectuada por la actual directora de la entidad, Mercedes Marcó del Pont.

Lo mismo sucedió con el BCRA, Banco Central de la República Argentina, a cargo de Federico  Sturzenegger, cuando en una reunión de Directorio con la foto de su hija Florencia mediante campeó una pregunta “que ideas tenían para esa persona”, es decir, su hija.

Maniobras de persecución en BCRA, UIF, OA, CSJN y AFI (Agencia Federal de Investigaciones), a cargo de Gustavo Arribas y Silvia Majdalani. Al respecto recordó Cristina también la existencia de numerosas causas de espionaje ilegal (a opositores y propios del macrismo, incluidos Horacio Rodriguez Larreta y María Eugenia Vidal).

Repasó también Cristina la creación en el ámbito judicial de la llamada “Doctrina Irurzun”, del Juez Irurzun, que habilitaba las prisiones preventivas de los funcionarios “K” con la excusa de la posible existencia de “poder residual”, tirando por la borda las garantías constitucionales relacionadas con el principio de presunción de inocencia. Inquisición medieval y cacería de brujas pero en el Siglo XXI y en el cono sur.

Continuó con el repaso de lo sucedido en el Consejo de la Magistratura, con una maniobra deleznable de los Dres. Juan Bautista Mahiques (actual fiscal en CABA y por entonces representante del Poder Ejecutivo en el mencionado Consejo) y el diputado Pablo Tonelli, para usurpar una banca que le correspondía a la entonces oposición (kirchnerismo). Cristina recordó también como Macri lo felicitó a Mahiques por la maniobra de desplazamiento ilegal.

También cómo participaron éstos abogados de los traslados a los jueces Bruglia e Irurzun. Nombramientos y traslados de jueces a dedo. Y como también intentaron poner jueces a dedo en el tribunal oral (así como lo habían hecho en la primera y segunda instancia) situación que fue impedida por la Corte.

Denunció la gravedad de haberse naturalizado durante los 4 años macristas la existencia de una “Mesa Judicial” por haber sido replicada en los medios de comunicación. De esa “Mesa Judicial” del Poder Ejecutivo salían las decisiones y las órdenes al Poder Judicial de perseguir y apresar a los funcionarios “K”: el ex Presidente Mauricio Macri, su Jefe de Gabinete Macros Peña, el Secretario Legal y Técnico Juan Pablo Clusellas, el Ministro de Justicia German Garavano, el asesor presidencial Pepin Rodriguez Simon, Torello y Arribas, dijo Cristina. Todos ellos eran quienes decidían a quienes apresar, armarles causa, o perseguir. Todo lo cual surge del informe del Dr. Diego García Sayán, el relator especial de Naciones Unidas, respecto a cómo funcionaba el Poder Judicial en la República Argentina en ese momento.

El Estado puesto al servicio de la persecución a opositores y en ese marco Cristina denunció el forum shopping o como ella lo autodenominó “el fuero de atracción CFK”: Los únicos dos jueces que “le tocaban en suerte en el bolillero”, eran siempre los mismos jueces, Bonadío y Ercolini en primera instancia, y Hornos y Borinski en casación.

Entonces hizo un repaso de las causas en su haber: 

Primera causa: Dólar Futuro, pero resultó que los “beneficiarios” fueron los entonces “nuevos” funcionarios macristas, que habían comprado dólares a precio bajo, asumieron el gobierno, y luego devaluaron y se beneficiaron. Cristina fue sobreseída junto con Axel Kicilliof y otros. 

Segunda causa: Vialidad. Ercolini ya se había excusado y declarado incompetente en el año 2008 y había remitido las causas a Santa Cruz donde había cosa juzgada. Sobreseimiento. Pero sin embargo, la causa está vigente. Principio Ne bis in idem (prohibición doble juzgamiento) Bien gracias. 

Tercera causa: Hotesur y Los Sauces, “causas mellizas”.

Cuarta causa: Cuadernos. Según ella, un compendio de nulidades. Y no sería para menos. Mencionó, en este punto, la participación del fiscal Carlos Stornelli en la extorsión a imputados para declarar en contra de ella, de lo que existen filmaciones y grabaciones audiovisuales. Stornelli está imputado penalmente por éstos hechos y otras graves vinculados al ejercicio de su función pero llamativamente sigue siendo fiscal de la nación. En esta misma causa, el juez Bonadío (que tras su muerte se descubrió que estaba obsesionado con ella al encontrársele fotografías en su oficina), la citó a 8 indagatorias el mismo día (¡!), y el día era el del cumpleaños de su difunto marido. 

Fake news vs realidad. Mientras tapas de diarios inventaban como escándalo que el Juez Casanello habría ido a reunirse con la Presidenta en la quinta presidencial de Olivos, lo que nunca sucedió en los hechos; Mauricio Macri decía que “jugaba al tenis” en la misma Quinta de Olivos y se reunía en la Casa Rosada con los jueces que la perseguían a Cristina previo a cada inicio de causa, los jueces Hornos y Borinski.

Por último, con relación a la causa del Memorándum, mencionó que la denuncia que había sido formulada por el Fiscal Nisman había recaído en el Juzgado de Rafecas (postulado por el Presidente de la Nación para ser designado Procurador General y ahora también apoyado por Elisa Carrió).

Esta causa se había cerrado en primera y segunda instancia, pero luego se creó una “causa melliza” con el mismo objeto sujeto y causa (ne bis in idem, bien gracias, de nuevo), Jueces Hornos y Borinski.   

Y para culminar, Cristina recordó que Darío Nieto, el secretario privado de Mauricio Macri, que también estpa imputado en la causa de espionaje ilegal, habría fraguado los registros de ingresos a la Quinta de Olivos y Casa Rosada, suprimiendo los nombres de los Jueces Hornos y Borinski. Pero la pregunta que se impone es por qué suprimir sus nombres de las listas si no lo consideraban delito o ilícito ?   

Cristina recordó entones, para representación, como una periodista de TN en una entrevista reciente a Macri le preguntaba por esta situación a lo que Macri respondió que sólo iba a “jugar al tenis”, entonces la periodista repreguntó lo obvio: “pero qué diría Ud si el Juez de la quiebra del correo fuera el día anterior a jugar al tenis con Alberto Fernández?”

En fin, como termina Cristina su alocución. “A confesión de parte, relevo de prueba. Está claro, señora Jueza. Está todo muy claro”. 

En lo que respecta a Vialidad, y que conozco de primera mano porque también he vivido la persecución, me llama poderosamente la atención la coincidencia de personajes temproespaciales siempre rondando. 

En este sentido, en su declaración mencionó especialmente: 

  • A Vialidad Nacional y el armado de causas en su contra
  • A los jueces del LawFare Bruglia Irurzun y al Fiscal Stornelli.
  • A Pablo Tonelli, como diputado del PRO, en cuanto a su maniobra traicionera en el Consejo de la Magistratura para usurpar una banca que le correspondía a la entonces oposición (FPV).

Todos estos personajes o personeros están también directamente relacionados con Vialidad Nacional y la búsqueda de impunidad en la causa de autopistas/peajes.

Fueron los camaristas Bruglia a Irurzun los que anularon los procesamientos de los funcionarios macristas por tecnicismos de forma y no de fondo, con la excusa de la pandemia ovid-19, y contrariando la extensa acusación del ex Juez de grado Canicoba Corral y el propio fiscal Stornelli (amigo de Macri), seguida por la sorpresiva y arbitraria (por contradictoria con el anterior temperamento del mismo juez a quo, fuera de plazo y carente de argumentos) “falta de mérito” de la jueza Capuchetti (que reemplaza por sorteo al anterior juez de grado que había dictado los procesamientos en un extenso auto de mérito). 

Mientras que el fiscal Stornelli debe apelar y no lo hace al igual que Vialidad y la UIF como querellantes particulares.

Y el vínculo de Pablo Tonelli con Vialidad cual sería? Es que al igual que en la causa Correo Argentino, sucede que a la misma época de las privatizaciones de los años 90, en los que se adjudicaron los contratos de concesión de obra pública por peaje a la empresa de la familia Macri (SIDECOAMERICANA SOCMA AUSOL) se privatizaron tb las funciones jurídicas del organismo Vialidad.

El estudio de los hermanos Tonelli fue contratado en la misma época por Vialidad para llevar adelante millonarias expropiaciones en la misma zona norte (la del acceso norte a la CABA de AUSOL, la concesión más económicamente rentable que había sido otorgada en el año 1994 –mismo año del atentado a la AMIA– y que vencía el año pasado en 2020 pero que, casualmente, en el 2018 fue prorrogada hasta 2030). 

En fin. Como decía Ella “todo tiene que ver con todo” y “para poder ir por todo, todos tienen que entender todo”.

Yo, siempre con Ella, con hechos no solo palabras.