Armas silenciosas

Por Oscar Rodríguez.

Escuchá «Armas silenciosas» acá.

Neoliberalismo:

Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, salud y educación de calidad solo para una elite. Sometimiento de las mayorías. Apelación al individualismo. Concentración de la riqueza.

¿Es posible que aquellos que no pertenecen a una casta dominante puedan defender estos principios?

A la pregunta precedente, podemos encontrar varias respuestas.

Si tomamos en cuenta el rápido recorrido que hice en la nota anterior (Los condenados de la tierra), sobre cómo se gestó nuestro país, podemos notar en la brecha educativa algún atisbo de respuesta.

Noam Chomsky en su lista de las 10 estrategias de manipulación mediática, menciona:

La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores” 

Noam Chomsky, lista de las 10 estrategias de manipulación mediática

He aquí nuestra obsesión, educar, educar, educar. No solo para incorporar conocimiento, si no para generar pensamiento crítico. Romper la pasividad con que muchas veces se aceptan los sometimientos de la clase dominante.

En nuestro país, tras la “conquista del desierto” la consolidación política y económica del estado, quedó sustentada en la nueva sociedad que surgía. Esa clase dominante que ejerció el poder entorpeció siempre la llegada de gobiernos que pensaran en el conjunto de la sociedad.

Todo esto con una aceptación hipnótica de las mayorías, como consecuencia del ejercicio de la violencia más la tarea pedagógica de disciplinamiento.

La antropóloga Rita Segato remarca que la sociedad argentina fue construida mediante el “TERROR ÉTNICO».

Esta construcción de sociedad que menciona Segato, se percibe a su vez en el pensamiento sarmientino de civilización y barbarie que se refleja en la exclusión de un sector. 

Los cimientos de la educación no fueron ajenos y exhibe también en su desarrollo el sello elitista. Se articuló en torno a ideas doctrinarias del pensamiento político basada en el ideario neoliberal.

La conquista cultural ya se ponía en marcha.

Fue una conquista lenta y progresiva, donde utilizaron armas silenciosas de dominación intelectual.

De esta manera, los hechos históricos fueron subjetivados de acuerdo al relato que se quería imponer.

La lectura de “El contrato social de Rousseau”, que Moreno hizo traducir en parte  y ordenó que se leyera en todas las escuelas, fue prohibido después de su muerte, alegando que era un texto perjudicial, en cambio se implementó la lectura de un texto francés de corte netamente conservador.

Desde ya que se trataba de imponer un pensamiento único. La información se manipula para lograr dominación.

Claro que, para poder desandar este camino, hay que des subjetivar la historia. El conocimiento de hechos históricos, pasados y actuales, nacionales e internacionales, nos puede brindar una visión más amplia que nos permita posicionarnos en favor de unos u otros protagonistas de la historia y comprender uno u otro hecho histórico.

La batalla cultural la van ganando a partir de la utilización de estas armas silenciosas que disparan situaciones en lugar de balas.

La conquista de la pedagogía de la dominación, los medios masivos de incomunicación y últimamente las redes sociales son los lugares desde donde se prepara la estrategia de ataque que es comandada por el poder real.

El objetivo es conquistar voluntades. Someter la psiquis a partir de la manipulación de información, desde los estamentos comunicacionales y educativos.

Estas armas que utilizan son imperceptibles, son silenciosas y en apariencia no producen ningún daño físico.

La consecuencia de ser alcanzado por estas armas silenciosas es alterar la percepción de la realidad social, altera la cotidianeidad y en algunos puede provocar la sensación de que algo no va bien, pero esa confusión intelectual que provocan estas armas, no les permite racionalizar cual es el problema. No se le ofrece al individuo herramientas que puedan repeler el ataque continuo.

Fíjense entonces, como se permite mansamente la concentración de la riqueza con la clara consecuencia del deterioro de la calidad de vida de la población.

Esto no es nuevo. Y no solo es un problema local. 

A nivel mundial los poderes económicos utilizan estas armas, desde la implementación de modelos educativos y comunicacionales que sumergieron a la población en la confusión social. Imponen un pensamiento único que no sufre ningún tipo de cuestionamiento.

Con una mínima reacción crítica la sociedad mundial vivió procesos como el nazismo. Exterminios de pueblos y sometimiento al hambre a miles de poblaciones.

Una de las armas silenciosas que llevan a la pasividad del individuo es la propaganda.

Vean si no, lo que la imponente propaganda del nazismo permitió, los hechos más aberrantes en la historia de la humanidad. 

La propaganda es un arma verdaderamente terrible en manos de un experto».

Adolf Hitler, Mein Kampf, 1924

El bombardeo se produce por todos los medios posibles. 24 x 7.

En el libro de Walter Graziano, “Hitler ganó la guerra” (2004), recomiendo su lectura, en esas páginas, se describe cómo el poder fáctico mundial elige presidentes promueven y financian a personajes que les son funcionales para continuar dominando esas armas silenciosas.

Para llegar a apaciguar la reacción, Joseph Goebbels, en los 11 principios de la propaganda, describe el principio de la verosimilitud,

Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sonda o de informaciones fragmentarias”, cuando se crea una situación si no posee un  argumento sólido en que basarlo tiende a caerse por su propio peso, a menos que se replique reiteradamente por todos los medios posibles, si una mentira se repite constantemente termina convirtiéndose en verdad»

Joseph Goebbels, 11 principios de la propaganda.

Cito aquí a Jorge Chamorro:

No importa la realidad, lo que importa es lo que parece

Van generando un mundo ilusorio. Se direcciona y limita el acceso a la información. 

La manipulación de las masas ha sido abordada por varios autores, rescato una descripción que hizo Edward L. Bernays:

“La manipulación deliberada e inteligente de los hábitos estructurados y de las opiniones de las masas es un elemento importante en las sociedades democráticas. Aquellos que manipulan este oculto mecanismo de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es el verdadero poder dirigente”

Encontramos otra respuesta a la pregunta que se planteó al comienzo.

Nuestras mentes fueron moldeadas por manos manipuladas desde una ideología que apela al individualismo.

La dominación intelectual busca anular las ideas del individuo, lo encierra en la creencia de que forma parte de una sociedad homogénea, de un todo, perdiendo noción del bienestar común, lo masifica haciéndolo fácilmente manipulable.

Las armas silenciosas anulan la capacidad crítica y lo convierten en un ser conformista.

En las revoluciones que se fueron dando, se creía en la posibilidad de brindar una mejora al conjunto.

Los diferentes cambios tecnológicos, desde la imprenta hasta la masividad de internet, nos hicieron creer que se podía llegar a un grado importante de democratización de la información.

La desilusión se presentó rápidamente. Las editoriales limitaron el acceso masivo a la información y los gigantes de las telecomunicaciones ya colonizaron el ciberespacio.

Las dominaciones ejercidas por estos gigantes en la red continúan con la representación del mundo en base al ideario neoliberal.

El caso de Cambridge Analytica reveló el uso que se da a la recopilación de datos, el big data ofrece información a las corporaciones para ser utilizada con el propósito de direccionar nuestras acciones y pensamientos.

En el año 2018 salió a la luz el manejo de Cambridge Analytica de acceder a datos personales de usuarios de las redes sociales para influenciar con campañas publicitarias dirigidas. El beneficio de este manejo de información se vio claramente en las elecciones presidenciales de EEUU de 2016, como así también en el referéndum (Brexit) que ese mismo año definió que el Reino Unido se marcharía de la Unión Europea.

Operaciones y campañas a lo largo y ancho del planeta.

Argentina no estuvo alejada de estos manejos mediáticos, donde la ciudadanía argentina fue víctima y como consecuencia debió soportar 4 años de un gobierno que arrolló con todos los derechos.

Hugo Alconada Mon en una nota del diario La Nación del día 20 de septiembre de 2019, titulada “Cambridge Analytica hizo trabajos para el Pro antes de la campaña de 2015” revela que el objetivo del PRO era que la consultora desarrollará perfiles psicográficos de los argentinos recurriendo a Facebook, para orquestar «operaciones clandestinas» contra el kirchnerismo, utilizando todos los medios mediáticos para que ese espacio político perdiera las elecciones del 2015.

Las armas silenciosas son propulsadas por el tratamiento de datos.

Tenemos que subvertir este manejo de imposición de modelos de comunicación y educativo.

La defensa que podemos ofrecer es poner ruido a estas armas silenciosas: Poner en evidencia estos ataques arteros y malintencionados nos otorgara el escudo necesario para salir indemnes. El objetivo es provocar una verdadera y sólida democratización de la información.

Evitar el hombre unidimensional, que describe Herbert Marcuse y pasar al “hombre multidimensional”, aquel que pueda desarrollar habilidades y competencias que le permita analizar de manera crítica el entorno sociocultural donde está inmerso, que le otorgue herramientas para decodificar toda la información que recibe desde la escuela y desde los mass media.

Desactivar esas armas silenciosas es una necesidad imperante para generar una sociedad más justa y solidaria.