Algo no anda bien

Por Daniel Prassel.

Estimadxs lectores hoy vamos a escribir sobre un fenómeno en el que vengo reflexionando mucho, situación emergente de los tiempos actuales que andamos donde esta sociedad cada vez más floja de valores, degrada su composición a pasos agigantados, estaremos hablando sobre lo que un compañero valioso ha definido como la “mascotización del humano” y la “humanización de la mascota”.

Empecemos por el principio, gracias al saqueo Macrista que nos fue sacando derechos todos los días y las ruinosas consecuencias de la Pandemia, ha aumentado la pobreza de manera exponencial, se ha escuchado hasta el hartazgo que 6 de cada 10 niños son pobres, cifra que además de indignar nos debe hacer pensar cuales son las prioridades por atender de manera urgente, y es justamente ahí donde aparecen estos conceptos que citaba arriba, me pasa seguido de ir por la calle y de pronto cuando aparece un carro tirado por un caballo, lo primero que se escucha es “pobre caballo” en alusión al pobre animalito que por supuesto está siendo sometido pero esos mismos que salen en defensa del caballo rara vez dicen algo de los niños que manejan el carro, que a veces ni zapatillas puestas tienen.

¿No les parece que algo no anda bien si vemos el dolor animal y no el dolor humano? Digo honestamente por aquellas personas que cuidan y aman los animales de verdad, pero también el liberalismo nos lleva a un estadio donde hay toda una parafernalia económica que mueve millones para simular que un perro es un “hijo”, mientras hay hijos sociales como los pibes y pibas de la calle que no reciben más que el desprecio diario.

No obstante, en las relaciones humanas empieza a pasar que el otro ya no es un par sino un mero complemento para alguna especificidad sin otorgar lugar para los sentimientos, el intercambio, la discusión, nos han mecanizado tanto que vivimos a veces rozando lo antisocial, sin importarnos realmente que le pasa a quien tenemos al lado.

Debiéramos preguntarnos porque hay vecinos que guardan comida para los animalitos y que cuando un niño toca a su puerta no lo atienden, ya se nos van a caer con la inseguridad y todo lo que ya sabemos sobre el tema, aun así queda claro el déficit existente en materia humanitaria, donde ya no interesa tender la mano sino que nos vamos encerrando más y más.

El Peronismo ha sabido ser el movimiento de masas que nos dignifico y nos dio la categoría política del amor como bandera, volver a esa concepción es fundamental para poder dar esta pelea que nos propone este capitalismo salvaje, que solo pretende ganancias.

Siempre decimos que hay esperanzas, por supuesto somos optimistas, pero no está demás reflexionar sobre estas situaciones actuales porque hacen mucho ruido cuando vemos como nos llevan a lugares muy oscuros con discursos progres o new age, los derechos de los animales son también fundamentales, pero sin resignar la justicia social, no se puede reemplazar una cosa por la otra, primero lo primero, nuestros hijos y nuestros compatriotas.

Empecemos a pensar conjuntamente como salir de este atolladero, con generosidad y capacidad estratégica, seamos más hermanos que nunca, cuidemos al de al lado y no permitamos que nos roben el espíritu y el sentido de trascendencia.

Sangra tanto el corazón del que pide, que hay que correr y dar, sin esperar” Cra Evita.

Más Estado, Más Solidaridad, Más Comunidad, como nuestrxs 30.000 nos enseñaron.