Afganistán: ¿Pekín aliado estratégico del Talibán?

El gobierno de Xi Jinping dio señales claras de estar dispuestos a sellar una cooperación “amistosa” con el talibán, mientras Estados Unidos, junto al G7, busca sellar una retirada completa de Kabul el 31 de Agosto.

La portavoz del ministerio de relaciones exteriores de China, Hua Chunying, ya había anunciado la semana pasada, que Pekin “respeta el derecho del pueblo afgano en elegir su destino de manera autónoma”. Por su parte el mulá Abdul Ghani Baradar, jefe político del talibán, no solo mostró reciprocidad, sino que en Julio, viajó a China y fue recibido por el canciller Wang Hi.

Afganistán forma parte del programa “nuevas rutas de la seda”, un proyecto gigantesco de la potencia asiática que contempla inversiones en infraestructura a pocos kilómetros de su frontera. Sin embargo, hasta la fecha, las inversiones chinas en el país son bajas. Esto se debe, principalmente, por la influencia que mantuvo Washington en el país durante dos décadas.

Un análisis de la situación que, a priori, parece interesante, es que Afganistán es una de las reservas sin explotar más grande del mundo de algunos recursos naturales estratégicos, entre ellos, el litio. Ante el gran fracaso norteamericano en el país, China puede convertirse en un aliado estratégico en materia de inversiones, del futuro gobierno que conformen los talibanes.