ABRAZAR Y DEJAR PASAR

Por Leonardo Gotlib.

Hay que abrazarlo todo,
al miedo,
abrazarlo,
al dolor,
abrazarlo.


A la incertidumbre,
abrazarla también.
A todas las sensaciones,
incluso esas que nos ponen frente al abismo.


Al abismo,
abrazarlo también.
A la caída, abrazarla
A esa roca repetida,
por qué no.


Pero también a crecer,
a decrecer,
al amor más bello
y al no tanto,
también.


Al extrañar,
y al reflejo de la luna.
A tu espalda hermosa
abrazarla todo lo que pueda.


A tu abrazo,
abrazarlo más fuerte que a todo.
Y también todo lo anterior
habrá que dejarlo seguir.


Por qué abrazar es hermoso,
pero es querer detener,
es querer sentir
eso que nos hace ahora,
ahora ayer y mañana.
ABRAZAR y dejar pasar.


Por qué en ese EQUILIBRIO
me ando:
Andar lleno de historia
que hacen al verbo de hoy,
y no tener más que hoy.


Entre estar lleno
de subjetividad,
y vacío de ella,
si acaso es posible.


ABRAZAR y dejar pasar.
ABRAZAR el dejar pasar.
Y dejar pasar el abrazar.